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La lucha de Alejandro Gaviria contra el fanatismo

El escritor habló sobre algunas de las ideas compiladas en su libro más reciente, “Contra el fanatismo: ensayos de una Colombia posible” (Ariel, 2026).

Santiago Gómez Cubillos

04 de agosto de 2026 - 07:30 a. m.
Alejandro Gaviria fue ministro de Educación de agosto de 2022 a febrero de 2023.
Foto: Óscar Pérez
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Hace unos años, cuando era ministro de Salud, Alejandro Gaviria fue invitado a un panel en Santa Marta para hablar sobre la situación de los hospitales públicos del país. Como él, había otros cinco expertos llamados a hablar del tema, pero con lo que no contaba el funcionario, quien tenía el último turno para intervenir, era que solo su primer compañero tomaría el micrófono alrededor de 50 minutos. Y fue ahí, entre “varios ideólogos” que trataban de hacerles creer que “desmontar el sistema vigente sin una alternativa viable era una buena idea” —como él mismo describió la escena—, que escribió el “Decálogo de un reformista”, uno de los textos que componen su más reciente libro, “Contra el fanatismo: ensayos de una Colombia posible”.

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Uno de los puntos que escribió entonces fue el siguiente: “El reformismo permanente, continuo, basado en el conocimiento práctico de los problemas, es siempre más eficaz que el reformismo ocasional y utópico, basado en concepciones ideológicas y objetivos grandilocuentes”, y se podría decir que retrata una de las ideas centrales de esta compilación de ensayos. Este libro es el resultado de las reflexiones de Gaviria sobre algunos de los problemas más grandes que ha enfrentado el país en los últimos 25 años: las crisis en el sistema de salud, la baja movilidad social, el desempleo y las brechas de desigualdad, entre muchos otros. Pero más allá de confirmar aquello que él creía que no estaba funcionando, decidió acercarse a los datos para ofrecer una mirada más realista sobre el estado del país en estos aspectos.

“Este libro es en parte una reedición de otro que había publicado antes que se llamó ‘Alguien tiene que llevar la contraria’ (Planeta, 2016), en donde hice un repaso de los últimos 50 años del siglo XX desde una perspectiva socioeconómica. ‘Contra el fanatismo’, en cambio, se ubica en los primeros 25 años del siglo XXI y trata de entender qué ha pasado en el país. La pregunta fue: ¿cómo le ha ido a Colombia en este cuarto de siglo?”, afirmó Gaviria durante una entrevista para El Espectador en un evento al que acudieron varios suscriptores. Allí, el autor compartió algunas de las conclusiones que sacó tras la escritura de este libro, cuya finalidad era tener un acercamiento más pragmático y posibilista a los problemas.

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Ahora bien, es un libro ecléctico, por lo que a primera vista no parece tan evidente qué es lo que aglutina cada uno de los textos que componen este volumen. Gaviria respondió a esta pregunta en la introducción de su libro: “Los doce artículos de este libro tienen en común una suerte de optimismo frente al mundo de las ideas”. En la entrevista, amplió un poco más este punto: “Cuando uno es profesor, o ha dedicado una parte de la vida a las ideas, siempre se pregunta si eso sirve para algo. Claro, a un médico no le pasa eso, porque es evidente que su trabajo está ayudando a la gente. Pero en el mundo académico es fácil caer en ese sinsentido de pensar que escribir un artículo que va a tener tres lectores de pronto no sirve para mucho. Ante eso, yo decido creer que sí y esa es la confesión que hago en la introducción de este libro. Yo sigo creyendo que el mundo de las ideas, sobre todo hoy, tiene un sentido”, afirmó.

Fue bajo este espíritu que Gaviria compiló en este volumen ensayos sobre el crecimiento económico del país; la incidencia que han tenido las motos y los celulares en varios aspectos de nuestra vida social; los efectos económicos, políticos y sociales de la pandemia; las ideas de Estanislao Zuleta frente a la democracia, la lucha contra las drogas e incluso algunos sobre la frecuencia de palabras como “marxismo” y “meritocracia” en libros digitalizados, entre muchos otros temas. Para él, fue la oportunidad de explorar ese terreno gris que hay entre el ensayo académico y el artículo periodístico. “Muchas veces este tipo de textos no son bien vistos por la academia, porque se piensa que uno está abandonando el rigor al tratar de abarcar muchos temas, pero justamente lo que quería era una mirada panorámica de Colombia, basada en algunas cifras”, explicó Gaviria.

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Lo hizo pensando en que todavía se podía hacer para solucionar estos problemas. Por eso puso tanto énfasis en la idea de que era un libro posibilista, pues, para él, era necesario no caer en la parálisis que suele producir la idea de no alcanzar una respuesta “perfecta” a cada asunto. “Cuando uno enfatiza mucho en la complejidad, puede caer en un extremo de pensar que nada es posible. A mí no me gusta eso, sino hablar de posibilismo, porque creo que el cambio social es posible. Todavía se puede transformar al país”, explicó. Ahora, como también lo expresó en su libro, ese cambio no puede ser de un día para otro, no puede ser utópico ni estar guiado por la ideología, sino que debe ser alimentado por el diálogo, el análisis pragmático y la concertación.

Es sobre este último punto que el trabajo periodístico cobra relevancia. Durante el evento, Gaviria reflexionó sobre cómo parte de este auge de fanatismo se debía a las dinámicas propias del mundo digital, en donde es posible difundir información falsa o malintencionada con facilidad. “Yo creo que los medios de comunicación están llamados a protegernos de eso. Alguien tiene que atesorar la legitimidad y ponerle un sello a las cosas que diga ‘esto es verdad’, porque la frontera entre la información verdadera y la falsa se está borrando y se borrará de manera definitiva si no hacemos algo para detenerlo”, concluyó. Con este libro, Gaviria busca contribuir a esta problemática que ha minado el debate democrático, al igual que espera plantear a sus lectores algunas reflexiones que podrían llevarnos a tener un mejor futuro.

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* Esta entrevista se realizó en el marco de un evento realizado en el restaurante Tremé, especializado en comida creole cajún y ubicado en la cra. 10A n.° 70-50. Además, contó con la participación de algunos suscriptores del periódico, quienes pudieron compartir con Alejandro Gaviria. Si quiere hacer parte de un siguiente encuentro, esté muy pendiente de nuestros canales oficiales, donde difundiremos más información al respecto.

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Por Santiago Gómez Cubillos

Periodista apasionado por los libros y la música. En El Magazín Cultural se especializa en el manejo de temas sobre literatura.@SantiagoGomez98sgomez@elespectador.com
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