22 Jun 2021 - 9:06 p. m.

Lo que hubiésemos preferido no hacer - Una charla con Nicolás Montero

El libro elegido por Nicolás Montero, el primer invitado al pódcast de literatura “El refugio de los tocados”, fue “Bartleby, el escribiente”. El efecto de la famosa frase “Preferiría no hacerlo” en su vida y el valor de la literatura fueron los temas protagonistas en esta conversación.

“El tiempo en la tierra es demasiado corto para que podamos ocuparnos de algo más que de nosotros mismos”. Esta frase la citó Enrique Vila-Matas en la introducción que escribió para “Bartleby, el escribiente”, en la edición de la editorial Penguin Random House. No sabe quién la dijo y su autoría es confusa. En internet, alguien le dio el crédito al dramaturgo Samuel Beckett. La frase llega a esta introducción como un intento por explicar el extraño comportamiento de un escribiente que fue contratado en la oficina de un abogado, quien a su vez es el narrador de esta historia. Cuando comenzó a llegar más trabajo del regular a su despacho, tuvo que emplear a alguien más, Bartleby, que comenzó mostrándose como el empleado ejemplar, pero un día, sin aviso, prefirió dejar de hacer las labores por las que le pagaban, así como el resto de ellas. Prefirió no hacer nada.

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Esta fue la obra que eligió Nicolás Montero, el primer invitado a “El refugio de los tocados”, el nuevo pódcast de El Espectador que será presentado por Laura Camila Arévalo Domínguez, periodista cultural. Cuando se le preguntó por un libro que lo hubiese conmovido o por su texto favorito de la literatura, no dudó en responder: Bartleby. El actual secretario de Cultura de Bogotá se encontró con la obra cuando tenía, aproximadamente, 18 años, y para esta charla recordó las razones por las cuales la famosa frase del libro “Preferiría no hacerlo” lo atravesó y le hizo preguntas que aún no se responde completamente.

“Las preguntas que hace la literatura siempre serán contemporáneas. Bartleby hoy tendrá una lectura sobre la noción de progreso, sobre qué fue lo que hicimos que hubiésemos preferido no hacer”, dice Montero, que agregó que una de los interrogantes que siempre se hace al terminar un libro, es qué tanto tiene que ver con él y cuáles fueron los puntos esenciales que lo estremecieron o lo cuestionaron. En este caso fue “la latencia”.

Como nada es muy lógico, comienzan a sobresalir otros temas sobre las implicaciones de la respuesta de Bartleby: el poder de la culpa, las formas o disposiciones a la hora de enfrentarse al trabajo: comenzar a vivir después de trabajar y suspender la existencia al comenzar la jornada laboral, ¿tiene sentido pensar así? ¿El trabajo no es para vivir, pero no se vive cuando se trabaja? Las reacciones ante los imprevistos de otros, que son tan distintos, pero que consideramos tan iguales. El contagio y las nociones de justicia. Todos estos temas se presentan sin presentarse a través de las líneas de este cuento publicado por Herman Melville, en 1853, y que fueron retomadas para la conversación con Nicolás Montero en este primer capítulo.

A partir de hoy, martes 22 de junio, y cada quince días, se publicará un capítulo de “El refugio de los tocados”, en el que el invitado, a partir de su gusto por la obra elegida, se descubrirá ante los pilares en aquel libro, pero, sobre todo, se confrontará a temas humanos y esenciales: la existencia, el bien y el mal, lo bueno y lo malo, etc. Será un pódcast de literatura que, poniendo en el centro a los libros, explorará la vida de sus entrevistados. Lo invitamos a seguirlo en Spotify o en su plataforma de audio favorita.

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