El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Manolo Bellon y su nuevo libro sobre Queen: “La gente cree que es solo Freddie y no es así”

El escritor y locutor musical habló para El Espectador a propósito de su nuevo libro “La rapsodia de Queen”, el cual fue publicado recientemente.

Santiago Gómez Cubillos

12 de mayo de 2026 - 09:39 p. m.
El libro “La rapsodia de Queen”, de Manolo Bellon, fue presentado el 21 de abril en el marco de la FILBo 2026.
Foto: Laura Morales Vargas
PUBLICIDAD

¿Qué representa Queen para usted?

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

Es una banda que me fascina. En otra entrevista me preguntaron por qué esta banda si yo soy de los Beatles y sí, pero eso no excluye todo lo demás. Igual pude haber escrito sobre Led Zeppelin o los Rolling Stones o Pink Floyd o Elvis Presley, etc. Queen me encanta, entre otras cosas porque a medida que uno va escuchándolo, encuentra una riqueza musical y una historia apasionante que va mucho más allá del señor que está en la portada.

Para quien no conozca el lugar de Queen en la historia del rock, ¿cómo lo pondría en perspectiva?

Habitualmente se habla de “The Big Five”: Beatles, Rolling Stones, Led Zeppelin, Queen y Pink Floyd. Son los cinco grandes del rock inglés. Creo que eso más o menos describe su lugar e importancia en la historia.

¿Cómo nació este libro? ¿Por qué entrar de lleno en la historia de Queen ahora?

Martha Rocío, mi esposa, me dijo varias veces: “Tienes que escribir sobre Queen”, y yo decía que era posible. Un día fue tanta la insistencia que cuando tuvimos una reunión en la editorial dije: “¡Uy, qué machera!” Y ahí arranqué a escribir.

Le sugerimos: El Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana (PBNC) regresa para su séptima edición

¿Cómo fue el comienzo de ese proceso?

Lo primero que hice fue buscar libros. Escogí finalmente siete u ocho libros y empecé a leerlos. Hice una cosa rara, porque cogí los libros y de cada uno iba leyendo la parte que necesitaba. Por ejemplo, si estaba hablando de 1973, buscaba las referencias en cada uno de los textos y con eso iba armando la historia. Hice finalmente lo mismo que con el libro de los Beatles, contar la historia de cada uno de los miembros de la banda desde su nacimiento hasta su entrada al grupo y, después, el resto del relato de Queen.

El libro está lleno de detalles. ¿Qué reacción tuvo al ir encontrando cada uno de esos pequeños aspectos de los personajes que reconstruían sus vidas más allá de la fama?

Uno tiene una biografía en la cabeza, pero inevitablemente tiene huecos. Hay cosas bastante genéricas como el concierto del Estadio Wembley en 1986 o cuando convirtieron Smile en Queen, pero cuando tú empiezas a leer y a profundizar y descubrir, es cuando la historia empieza a tomar otra dimensión y se vuelve apasionante.

Imagino que también revisó la prensa además de los libros...

Sí, consulté muchísima prensa: inglesa, americana, en algunos casos inclusive australiana, buscando información local. También investigué medios japoneses traducidos al inglés buscando información que pudiera ser relevante.

Hay una cosa en sus libros que llama la atención: usted no solo cuenta la historia de la banda, sino que también incluye apartados de la historia del mundo. ¿Por qué cree que esta historia atraviesa las bandas y la música?

Todas nuestras historias están permeadas por lo que pasa en el mundo. Las biografías, como esta de Queen, no son algo lineal, aislado del resto del mundo. Siempre hay cosas que ocurren alrededor de esas fechas. Además, alguien puede ver que dos eventos están relacionados. Me parece interesante ponerle contexto a todo.

No ad for you

Podría interesarle: Antonio García Ángel: “El relato erótico, por naturaleza, tiene que ser transgresor”

Además, también se ve la arista política que tiene el arte y cómo se relaciona con el panorama social.

Sí, hay una parte del libro donde hablo del concierto en Sudáfrica en pleno apartheid y los problemas que les produjo. Finalmente, los artistas también tienen su relación con políticos. Piensa en todos los que son hoy en día caballeros del Reino Unido, que recibieron el nombramiento de la reina Isabel o del rey Carlos. No son historias aisladas que se cuentan con esa limitación.

No ad for you

Como mencionó, el libro explora a cada uno de los integrantes, empezando por Freddie Mercury.

Eso tiene una razón. Los agarré de mayor a menor. Freddie Mercury es el mayor, Brian May es el segundo, Roger Taylor es el tercero y el chiquito es John Deacon.

Sin embargo, Freddie Mercury se convirtió en esta figura y referente del rock. ¿Cuál cree que fue la razón?

Esta es una historia de Queen, de la cual Freddie Mercury fue el líder, la figura visible, polémica, brillante y el “frontman” de una banda por excelencia. Pero nunca olvides que detrás de él hay tres músicos geniales: cualquiera habría sido una estrella en solitario. Lo que pasa es que los astros se confabularon y juntaron a los cuatro para hacer esta banda, que con frecuencia es subestimada y subvalorada porque la gente cree que es solo Freddie Mercury y “Bohemian Rhapsody” y ya. No, hay más de 360 páginas demostrando que hay mucho más que eso.

No ad for you

Cuando se habla de Queen, muchos piensan justamente en esa canción. Sin embargo, hay otra que demuestra el estilo único de la banda: “Innuendo”. Háblenos sobre ella.

“Innuendo”, la canción y el álbum del mismo nombre, llegaron cuando Freddie Mercury ya sabía que tenía una sentencia de muerte por el SIDA. Él de alguna forma dijo: “Tengo que dar todo lo que puedo porque esto es lo último que voy a hacer”. Uno se pone a pensar en esos términos y que te digan: “de esta no te recuperas”, ¿uno qué hace? Pues cuando Mercury se sentía medianamente bien, llamaba a los otros tres y les decía que fueran al estudio a grabar. El álbum me parece espectacular y la canción es demencialmente buena, aunque, claro, tiene todo el morbo y el peso de la muerte de Freddie que, sin duda, ayudó en el proceso de promoción. Además, quien tocó la guitarra flamenca no fue Brian May, sino Steve Howe, el de Yes.

Hay una idea de que el rock se hace con guitarra, bajo, batería y una voz. Pero en esta canción entra un elemento como la guitarra española y no deja de ser rock. ¿Cómo cree que Queen dibuja o desdibuja esa frontera del género?

Ellos siempre exploraron. Por ejemplo, “Love of my life” tiene un arpa y de solo pensar en eso se me hace un nudo en la garganta, es absolutamente hermoso. Pero, además, cuando la tocaban en vivo no lo hacían con ese instrumento. Era Brian May el que reproducía los sonidos del arpa en su guitarra acústica. ¿Eso no es genialidad?

No ad for you

Le sugerimos leer: “Un poeta”: todo lo que se sabe sobre la versión estadounidense de la película colombiana

¿Cómo cree que cambió su percepción de la banda luego de haber escrito el libro?

Cuando los escucho ahora, lo hago con el enriquecimiento de todo lo que leí e investigué sobre ellos. La experiencia es muy enriquecedora porque uno oye y entiende cosas diferentes. Oír a Roger Taylor aporreando esa batería, pero además todavía con arrestos para hacer los coros, que no son cualquier cosa. Él hace las voces altas, por ejemplo. Cuando piensas en Bohemian Rhapsody, ahí hay 48 voces. Es algo espectacular y pensar que lo hicieron tres tipos grabando una y otra vez y luego montando otras voces, hasta que estuvieran completas, es algo que a uno le estalla la cabeza. Hicieron entre 120 y 180 tomas de voz para esa canción.

No ad for you

Sin duda alguna, entre otras cosas, porque en el libro uno ve cómo van desarrollando su talento, que no es una cosa que haya salido de la nada, sino que van construyendo esos talentos, como John Deacon comienza tocando la guitarra y, cuando toca el bajo, empieza a aplicar técnicas de guitarra al bajo.

Sin duda alguna, entre otras cosas, porque en el libro uno ve cómo van desarrollando su talento, que no es una cosa que haya salido de la nada, sino que van construyendo esos talentos, como John Deacon comienza tocando la guitarra y, cuando toca el bajo, empieza a aplicar técnicas de guitarra al bajo. Eso no lo hace cualquiera. Con los otros es más o menos lo mismo, pero mira la disciplina con la que ellos ensayaban. Cuando ellos estaban en Trident Studios, entraron cuando no había nadie. Había un turno de 8:00 p.m. a 4:00 a.m. y listo, iban. Tocaban, afinaban, pulían, trabajaban y creaban. Hay un trabajo brutal detrás de eso.

Pero esto, de todas maneras, es eclipsado por la muerte de Freddie. ¿Por qué cree que la banda sufrió tanto con ese golpe?

La respuesta es un poco grosera, porque, claro, al sacar a Freddie de la ecuación eso demuestra que le quitaste la mitad o más de lo que era el grupo. En las encarnaciones posteriores, es muy lindo el esfuerzo de mantener vivo el recuerdo y el espíritu de Queen. Al trabajar con Paul Rogers, que nunca trató de imitar a Freddie, y con Adam Lambert, que tiene su aire, pero mi idea es que a esas iteraciones no debieron haberlas llamado Queen más otra persona.

No ad for you

Si le interesa seguir leyendo sobre El Magazín Cultural, puede ingresar aquí 🎭🎨🎻📚📖

Por Santiago Gómez Cubillos

Periodista apasionado por los libros y la música. En El Magazín Cultural se especializa en el manejo de temas sobre literatura.@SantiagoGomez98sgomez@elespectador.com
Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.