Diego camina entre los escombros que dejó el terremoto del 10 de agosto en Pereira. Avanza por calles que hoy se han vuelto inhóspitas, donde el polvo se levanta desde los muros derrumbados, mientras recuerda que hace no mucho, en esos mismos lugares, él y su equipo grabaron un documental que rinde homenaje a esta ciudad. Pereira es hoy un símbolo de resistencia, solidaridad y reconstrucción, una ciudad que se levanta con el “recio empuje de sus titanes”. Es esa Pereira la que Diego ha querido capturar en su nueva obra cinematográfica: Un lugar de libertad, que se estrenará el 17 de septiembre.
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Nos encontramos en una cafetería del barrio Cuba, uno de los rincones emblemáticos de Pereira. Diego Espinosa, director con más de 25 años de trayectoria, tiene esa mirada profunda que parece buscar respuestas a interrogantes sociales que pocos se atreven a explorar a través de la cámara. Al mismo tiempo, su trabajo es un intento constante por romper ese dicho de que “nadie es profeta en su tierra”.
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Después de varios años regresa con una trilogía que habla de ciudad y alma urbana. La primera entrega, Un lugar de libertad, muestra siete relatos que, a través de personajes y escenarios, buscan contar la historia de Pereira desde sus voces más diversas. Una obra de alta calidad que llegará a la ciudad para que, desde la pantalla, el público se reconozca en el otro.
“Aquí nacimos y aquí nos criamos”, dice mientras toma un sorbo del primer café de la mañana. “De mi infancia en Pereira recuerdo el colegio, los desayunos, la olla del café, las arepas. Dos televisores que teníamos. Todos esos recuerdos trato siempre de plasmarlos en mis películas”.
Desde muy pequeño tuvo claro su objetivo: a los 5 años ya sabía que quería ser director de cine, y a los 8, alquilaba películas en VHS para verlas hasta cinco veces al día.
La mirada que Espinosa ofrece sobre Pereira intenta captar esa idiosincrasia única de sus habitantes, una comunidad construida desde la asociatividad y el convite, pero también una ciudad que ha visto surgir personajes que la representan desde sus propios mundos.
Tras años de explorar esa visión, regresa con una trilogía documental sobre Pereira que abarca tres largometrajes: Un lugar de libertad, Soitamá y Postales borrosas del tiempo. Las dos primeras ya están terminadas, y pronto se estrenará la primera, Espinosa define este conjunto como su “trilogía arriera”.
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¿Cuáles fueron esos primeros registros audiovisuales que hiciste en Pereira como territorio, como imagen pensada?
Yo puedo hablar de que El Espanto fue ese primer trabajo, yo tenía la opción de entrar directo a televisión en Caracol, o hacer esa película que era totalmente mía, y tomé la decisión de hacer la película.
Esa determinación por aventurarse en el mundo del cine le llevó a ganar varios premios que a su vez le dieron la oportunidad de realizar su primera tetralogía llamada Seres. Que incluye, además de El Espanto: “El papa negro” que es la historia de Héctor Escobar Gutiérrez, y la Diva, persona de la comunidad LGBTI. Y un epílogo llamado Un lugar en el mundo.
¿Cómo nace Un lugar de libertad?
La idea como tal la escribí en el 2009, una idea que terminó convirtiéndose en la trilogía que te mencionaba, Un lugar de libertad, Soitamá y ahora Postales borrosas del tiempo. Yo decía que quería abordar esa idea de libertad que define muy bien Hugo Ángel Jaramillo, y es cómo contamos quiénes somos nosotros a través de la gente. Por ejemplo, en el documental se aborda el Deportivo Pereira, pero a través de las Aurirojas, el sector femenino de la hinchada. O con otro personaje, con un tema que me parece importante en la ciudad, como lo es la música de despecho, acá lo hacemos con un émulo de Darío Gómez, ¿Cómo contar la parte política? la contamos desde la historia de un líder comunitario, don Sinaí, que ayudó a fundar más de cinco barrios. Lamentablemente don Sinaí murió meses después de la grabación del documental.
¿Pereira ha sido contada erróneamente?
Yo creo más bien que ha sido poco contada y esa era una de mis intenciones con Un lugar de libertad.
¿Qué sensación genera estrenar un documental sobre Pereira días después del terremoto del 10 de agosto? ¿Cómo manejar la situación cuando las personas siguen sensibles y allí verán imágenes de una Pereira que ya no está?
Esta película la he tenido siempre en la cabeza como un homenaje a Pereira, a su gente. Ahora va a tener un elemento que tal vez podamos llamar de recuerdo, de memoria. Espero también que la gente de afuera pueda conocernos mejor, porque si bien es un documental sobre Pereira, es un trabajo que nos va a mostrar a nivel nacional, que vean en Pereira muchas cosas que de pronto no se han valorado lo suficiente y que ante todo quede como un registro para la memoria, para la historia. Este es un trabajo que se mostrará a nivel nacional e internacional.
*La premier de Un lugar de Libertad será de manera gratuita en albergues o sitios comunitarios de la ciudad de Pereira en los que actualmente se encuentran familias damnificadas por el terremoto del 10 de agosto, como una forma de honrar la historia, la memoria y la resiliencia de la sociedad Pereirana. Luego entrará a estreno nacional en salas de cine de todo el país.
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