5 May 2020 - 12:00 a. m.

Festiver en Casa: aquí puede ver gratis "Patagonia Azul, la interconexión de la vida"

El Espectador y el Festival de Cine de Barichara dan la posibilidad de ver gratuitamente, desde hoy y hasta este 5 de mayo a las 7:59 p.m., este documental chileno que narra la importancia de la ballena azul para el mundo.

Redacción cine

“Patagonia Azul, la interconexión de la vida” es un documental de Daniel Casado.  / Festiver
“Patagonia Azul, la interconexión de la vida” es un documental de Daniel Casado. / Festiver

Patagonia Azul, la interconexión de la vida es la quinta película que El Espectador Festiver presentan gratuitamente. El documental chileno narra la importancia de la ballena azul para los ecosistemas. El filme está disponible desde el 4 de mayo a las 8:00 p.m. hasta el martes 5 de mayo a las 7:59 p.m.

Daniel Casado es el director que este documental que analiza cómo, desde la historia, la antropología, las ciencias exactas y la filantropía, Chile pasó de ser un país cazador de cetáceos a uno que lucha por protegerlos. Expediciones lideradas por Fundación MERI permiten develar el esfuerzo científico y privado por preservar la vida y hábitat del animal más grande de la Tierra: la ballena azul. 

¿Cómo nació la idea creativa y narrativa de Patagonia Azul, la interconexión de la vida?

Tuve la suerte de colaborar con la Fundación MERI y su directora ejecutiva, Francisca Cortés, desde el principio, formando parte de sus expediciones anuales de monitoreo de ballenas azules desde su primera versión. Al tener la oportunidad de estar a pocos metros de una ballena de este tamaño, en un pequeño bote, me embargaron una sensación de humildad y admiración muy profundas. Ver estos animales majestuosos, libres, surcando nuestras aguas me hizo preguntarme muchas cosas. Fue así como se alinearon nuestras visiones y decidimos hacer este documental.

Tuvo que hacer un extenso y delicado trabajo de campo para la producción. ¿Cómo fue esta experiencia? ¿Qué aprendió?

Tengo la suerte de contar con el apoyo de mi mujer, Fernanda Neder, en la producción de nuestros trabajos audiovisuales. Todos los créditos van para ella ya que es quien organiza, averigua, llama e insiste para lograr nuestros objetivos de producción. Juntos conformamos el corazón de nuestra pequeña productora, Tánana Pictures.

Así mismo, el compartir tantos días de navegación con los científicos, me dio la oportunidad única de aprender mucho sobre este tema y poder así orientar bien nuestros esfuerzos.

¿Qué fue lo más llamativo a la hora de grabar?

Por lejos lo más llamativo son los encuentros cercanos con las ballenas. Son seres muy bellos, que parecen estar en otra frecuencia, moviéndose a su ritmo, tranquilas, majestuosas. Es una experiencia muy sobrecogedora.

El lenguaje científico es muy técnico y, en alguna ocasiones, imposible de entender, pero la forma en la que manejó este aspecto en el documental es de resaltar. ¿Considera que las producciones audiovisuales están ayudando a reducir la brecha entre la ciencia y las personas?

La labor de Fundación MERI y de Tánana Pictures es ayudar a reducir la  brecha que separa a la ciencia, a veces tan elevada en su lenguaje y terminología, con las personas. Nos dimos cuenta que había ahí una gran oportunidad para nosotros como comunicadores. Muchas veces los científicos hacen hazañas maravillosas, que solo ven la luz como un árido paper, algo que es muy ajeno a la gente común. Ahí es donde entramos nosotros.

El documental narra cómo la ballena azul se va del sitio porque no se siente segura, pero regresa cuando siente un cambio. ¿Cómo hacen ellas para saber que están seguras? ¿Por qué confían en las personas?

Las aguas de Chile sufrieron un cambio de paradigma en cuanto a las ballenas. De ser un país cazador de ballenas, pasamos a ser uno que se interesa por ellas y busca entenderlas, es ahí que pasando de una generación a otra, las ballenas comenzaron lentamente a volver a nuestras aguas. Hoy enfrentan otras amenazas, como la sobrepesca y la acuicultura, que afectan fuertemente sus ecosistemas.

Cabe entonces preguntarnos: ¿qué vamos a hacer por las ballenas y sus ecosistemas?

¿Cuál es la relación de nuestros antepasados con estos cetáceos?

Nuestros pueblos originarios vivían en total comunión con la naturaleza, colaborando y viviendo en armonía, sacando solo lo que necesitaban para comer y subsistir. Siento que había una visión de hermandad entre los humanos y los otros seres, cosa que hoy hemos perdido. Sería tiempo de volver a conectar con su sabiduría para poder salir de este sistema en el que vivimos.

¿Cómo estos cetáceos ayudan a mantener un ecosistema sano?

Las ballenas son indicadores de que un ecosistema funciona bien. Si hay ballenas significa que detrás de ellas existe toda una cadena trófica que las sostiene. Ellas se alimentan de krill, uno de los seres más diminutos, y toda la gama de seres que hay entre medio sigue ese vínculo, hasta llegar al ser más grande que habita nuestro planeta, la majestuosa ballena azul.

¿Cuál es la importancia de la ballena azul en el mundo?

La ballena azul se denomina "especie paragua", ya que su presencia habla de un ecosistema sano, donde habitan un sinfín de otros seres. Al igual que otras especies, es importante ya que la misma biodiversidad forma parte de nuestra riqueza, su existencia hace que seamos más diversos y más ricos, en el sentido más profundo de la palabra.

Preocuparnos de su bienestar e intentar entenderlas un poco más nos permite abrir la mirada y poner el foco en el respeto, en el convivir, en el coexistir y nos hace ser una sociedad más justa y armónica.

Los humanos abusamos del ecosistema y los recursos que éste nos brinda. ¿Si no tomamos conciencia ahora que nos podrá suceder en un futuro?

Creo que no debemos pensar en "que ocurrirá en el futuro", la pregunta es qué está ocurriendo ahora en el mundo. Llevamos muchos años metidos en un sistema que tiene toda la energía puesta en crecer, en enriquecerse, en extraer, y eso nos ha llevado a la tremenda crisis actual. Contaminamos el aire, el agua, sobreexplotamos y extraemos de la naturaleza sin darle nada a cambio. El simple hecho de considerar todo un "recurso" es totalmente errado.

Las señales que la Tierra nos da son inequívocas, y nos las está dando hace mucho tiempo. Si no paramos ahora y ponemos nuestro foco en lo que realmente importa, no les dejaremos mucho a nuestros hijos.

¿Cuál es el mensaje que desea transmitir al público con este documental?

El mensaje central es el parar un poco esta máquina que tenemos andando y observar, detenernos a ver el valor real de las cosas. Las ballenas y otros seres que nos acompañan merecen respeto, y es nuestra labor como humanos el preservarlos y asegurarnos que nuestro ecosistema común se mantenga sano.

¿Cuál es el mensaje que usted mismo quiere transmitir al mundo sobre la situación actual?

El mensaje es claro, que debemos cambiar, y que un cambio es posible. El retorno de las ballenas nos muestra que un cambio de paradigma puede traer consigo cambios reales en un ecosistema. La situación actual es dramática, la crisis que se viene anunciando hace años, ya está aquí. La pregunta no es que va a pasar en 10 años más, la pregunta es cómo paramos este tren que hicimos andar a 100 kilómetros por hora y que va directo al despeñadero.

Creo que todos debemos cambiar, y el cambio más importante es el cambio que debemos tener cada uno de nosotros. Señalar a los "culpables" de la mayor cantidad de nuestros problemas es importante, pero también es fundamental hacer una revisión profunda de cada uno de nuestros actos y preguntarnos como estamos colaborando para producir un cambio positivo en el mundo.

¿Tiene en mente realizar más producciones con esta temática?

Nosotros solo hacemos producciones de esta línea, nos focalizamos exclusivamente en conservación y naturaleza. Sentimos que esta es nuestra labor y nuestra manera de ser un aporte. Creemos que todo lo que ayude a comunicar la urgencia del cambio, es de vital importancia.

Luego de Patagonia Azul, estrenamos junto a la marca Patagonia, Estado Salmonero que habla del tremendo impacto que ha tenido el cultivo de salmones en las aguas del sur de Chile. Y recientemente estrenamos Puri, el camino del agua nuevamente junto a Francisca Cortés y la Fundación MERI, que habla del ciclo del agua y su vital importancia, y de cómo estamos equivocando el camino como humanidad, poniendo el valor económico de la Naturaleza por sobre todo el resto.

¿Cómo ve el panorama del cine ambiental en los últimos años?

El cine ambiental ha tenido un gran florecer en los últimos años. Las plataformas digitales y servicios de streaming como Netflix, nos abren las puertas a los realizadores para comunicar nuestras ideas. Afortunadamente estamos todos despertando y, poco a poco, hay más personas que se interesan por estos temas, que se interesan por cambiar, y por ver que nuestro sistema actual nos está llevando por un mal camino, uno que de no cambiar el curso como humanidad en el corto plazo, nos lleva directo al precipicio. 

 

Festiver en Casa es la alianza de El Espectador y el Festival de Cine de Barichara que tiene como objetivo permitir conectar a la audiencia con el entorno y replantear la manera en la que se vive y se hace parte del planeta, algo muy importante en este tiempo de cuarentena.

Festiver en Casa comenzó el pasado 30 de abril y va hasta el próximo 11 de mayo para que los lectores de www.elespectador.com puedan ver gratuitamente los filmes.

También es una oportunidad para que el público se acerque al evento cinematográfico que se realiza en Barichara, Santander, y que este 2020 alista la décima edición entre el 17 y el 20 de septiembre. La convocatoria para realizadores está abierta hasta el próximo primero de julio.

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