Publicidad

Ana Sofía Henao: “Me daba pena y orgullo aparecer en las portadas de los cuadernos”

En versión escrita presentamos las preguntas que quedaron por fuera del Claro Oscuro a Ana Sofía Henao, que fue publicado por la sección Entretenimiento el pasado jueves 21 de septiembre.

Sarah Gutiérrez
28 de septiembre de 2023 - 12:04 a. m.
Ana Sofía Henao comenzó su carrera en el modelaje a los 13 años.
Ana Sofía Henao comenzó su carrera en el modelaje a los 13 años.
Foto: Cortesía Sebastián Durán

La modelo, y ahora, empresaria antioqueña, habla sobre sus inicios dentro del mundo del modelaje colombiano, cómo empezó a una temprana edad y la forma en la que su vida cambio al momento de aceptar ser la cara de la campaña de las portadas de los cuadernos escolares a inicios de los 2000.

Ana Sofía Henao habló para El Espectador, en un Claro Oscuro para la sección de Entretenimiento, que fue publicado el pasado jueves 21 de septiembre, donde compartimos algunas de sus respuestas más relevantes. Aquí, dejamos la entrevista completa para que los lectores se enteren un poco más de su historia.

¿Qué la inspiró a ser modelo cuándo era niña?

Creo que tengo alma de modelo desde que nací. Si revisas todas las fotos de cuando era pequeña, estamos con la familia, con los primos, con mi hermano en todas las fotos de los paseos, y ellos en su cuento y yo, con una actitud de modelo siempre.

A los 13 años le dije a mis papás que quería ser modelo, que quería dedicarme profesionalmente a ello y bueno, me apoyaron y de ahí para adelante empecé a trabajar exactamente a los ocho días de inscribirme en la agencia.

¿La experiencia fue cómo usted se lo imaginaba?

No, creo que uno nunca alcanza a dimensionar todo lo que puede lograr y todos los sueños que puede realizar.

Obviamente, pensaba en mi inmadurez siendo tan pequeña, que ser modelo era aparecer en portadas de revistas y hacer campañas publicitarias, después me di cuenta de que esa bola de nieve pequeña creció y creció. Ser modelo implicaba más que eso; implicaba un trabajo, una dedicación increíble, un compromiso grandísimo, porque tenía que trabajar desde los 13 años, pero también seguir cumpliendo con mis funciones en el colegio, con mis responsabilidades, luego en la universidad. También, de ser imagen no solo de una campaña, sino una modelo de vida y tratar de inspirar.

Hablando de campañas publicitarias, cuéntenos un poco más acerca de las portadas de los cuadernos, ¿cómo empezó?

Me lo propusieron un día en una agencia: ‘oye, te queremos para la portada de los cuadernos’, y no lo pensé, lo hice. Pensé que iba a ser un año, y de ahí fueron un año, dos años, tres años, cinco, diez; y en ese camino duré trece años acompañando a los estudiantes a graduarse.

¿Cuál cree que fue el éxito detrás de esa campaña?

¡Ay, tantas cosas!, yo creo que con el amor con el que lo hicimos, el equipo que había detrás de ello, porque era uno inmenso, pensando desde los colores que íbamos a usar en cada portada, el porqué, estudiar al público que en ese momento eran los niños y los padres, que eran sus compradores.

Creo que esa es la clave, la dedicación, la disciplina, el esfuerzo, la persistencia y encontrar esa combinación y ese equilibrio no es fácil, pero cuando se encuentra es un golpe de suerte y es el resultado de muchísimo trabajo.

¿Cómo se sentía al verse en los cuadernos de sus compañeros y profesores?

¡Uy!, eso sí que era difícil. Era muy difícil. A mí me toco, bueno, incluso en el colegio hacía cuadernos, pero estudiaba en un colegio de niñas, entonces no era tan frecuente. Mis amigas tenían todos mis cuadernos y era divino encontrar en ellas el apoyo.

Después, en la universidad, si era más fuerte, porque donde volteaba a ver, veía a todos mis compañeros con mis cuadernos; estaba yo, como cualquier estudiante normal y ellos, me tenían en la portada de sus cuadernos en vestido de baño; o de pronto un profesor salía a darnos clase y también tenía mi cuaderno. Esto era muy extraño.

Pero bueno, esa fue la vida que elegí, y a pesar de ser un poquito difícil, pues trataba de tener una vida común y corriente de estudiante, y de pasarla bien y gozarme todas esas situaciones.

¿No se sentía incómoda?

Sí, a veces, claro, me daba como pena, pero, pena y orgullo al mismo tiempo, porque de verdad uno no alcanza a dimensionar en cuantas familias, y en cuantas casas estudié.

Tenía 16 años cuando realizó su primera portada, ¿cree que ahora, en 2023, funcionaría una campaña de ese estilo?

No sé, sabes que lo he pensado mucho. De hecho, cada vez que hablo en redes de las portadas de los cuadernos, vuelven y los piden, pero, digamos que todo ha cambiado, ha evolucionado mucho y no sé qué tanto funcionaría, habría que hacer el experimento.

¿Ha sentido que algún momento de su carrera la han sexualizado?

Eso es como tan relativo, y depende de la visión de quién esté detrás dé. Cualquier foto que tú veas puede tener un ingrediente sexy, pero siempre ha sido fiel a quien soy. Nunca me he preocupado por eso, que cada uno que resuelva en su cabecita cómo lo ve todo, pero, soy tranquila con el tema, la verdad.

Ahora que comenzó con su faceta como empresaria, ¿qué la llevó a dar ese salto?

Llevó un recorrido de muchos años construyendo una carrera y un nombre, pensé: es el momento de aprovechar todo este trabajo que he hecho para construir mi propia marca, para sacar mis productos. Me han preguntado constantemente, sobre todo en redes, cómo me cuido el pelo, qué hago, y dije, saben qué, si me lo cuido mucho, está todo muy bien, pero no he encontrado un solo producto que supla todas las necesidades de un pelo rubio, entonces lo voy a hacer yo.

En ese proceso me he demorado cinco años investigando, creando, ensayando, probando hasta que di con el que era. Construir marca no es nada fácil, porque detrás hay un equipo inmenso, uno cree como emprendedor que lo puede hacer todo, y en el proceso se da cuenta de que no es así porque no lo sabe, entonces tienes que conformar un equipo grande e interesante, que tampoco es fácil encontrar personas con las que generes un match de buena energía, de conocimiento. Al final lo logré, aquí estamos con Biosophia, muy contentos con lo que hemos hecho.

¿Tienen en sus planes llevar a Biosophia al cuidado de la cara y el cuerpo?

Obvio, Biosophia es un universo. Con la marca quiero que no nos focalicemos, ni banalicemos cuidarnos, porque es la parte externa de nosotros y definitivamente si estamos bien por dentro, estamos bien por fuera.

En ese proceso, he impulsado el encontrar la magia de lo bonito de ser, de lo bonito que tiene cada uno como individuo para mostrarle al mundo y que cuando nos miremos al espejo no digamos: ‘esto no me gusta’, ‘estoy incómoda con esto’, sino todo lo contrario, ‘oye, qué diferente es esto de los demás, no lo tiene otra persona, es particular y me hace único’.

Más que crear una marca, quiero implementar un estilo de vida natural, fresco, que nos disfrutemos en el proceso, que nos conozcamos. Estamos en el camino del cuidado de nosotros.

Menciona que dentro de sus aspiraciones está el ser una modelo de vida, ¿por qué es tan importante para usted?

Porque creo que al ser personajes públicos tenemos una responsabilidad con las personas que nos siguen y que bueno que en todo eso que hacemos, inspiremos también y seamos un ejemplo. Ahora soy mamá y pienso en los niños, en los chiquitos, y que bueno que sí, encuentren entretenimiento, divertirse, no todo puede ser tan trascendental en la vida, pero que de alguna manera en el contenido que generamos, con las cosas que hablamos o con lo que hacemos, estemos dejando algo lindo, dejando una huella interesante en sus corazones y en su conciencia.

¿Para usted qué es el éxito?

Es una combinación de muchos ingredientes, pero definitivamente es estar feliz, y estar tranquilos con todo lo que hacemos.

¿La belleza lo vale todo?

No, ahí es cuando digo que es interesante encontrar lo bonito de ser de todo, porque ahí es donde entendemos que cuando nos miramos al espejo y nos reconciliamos con ese reflejo, es cuando entendemos que somos hermosos siempre. Que bueno encontrar aceptación, encontrar en nuestras características físicas esas particularidades únicas que de verdad nos hacen muy especiales. Cuando hablo de belleza no me imagino solo lo que vemos, sino lo que hablamos, lo que sentimos, lo que tenemos por dentro, que es lo que realmente más importa.

Sarah Gutiérrez

Por Sarah Gutiérrez

Periodista de entretenimiento. Interés por la música, la cultura, la música, los libros y el cine.sgutierrez@elespectador.com

Temas recomendados:

 

jorge(96713)28 de septiembre de 2023 - 10:11 p. m.
sigue siendo muy linda
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.
Aceptar