Es padre de Ana María y Verónica Orozco

El viaje al infinito de Luis Fernando Orozco

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A los 76 años falleció esta figura de la televisión colombiana, que se destacó por roles como el de “Cigarrito” Páez en “Gallito Ramírez” y el padre Rugeles en “Don Chinche”.

Luis Fernando Orozco siempre será recordado como uno de los actores más importantes del país, no solo por su participación en producciones como Bandidas, Pasiones secretas, Don Gato y su pandilla y Un bandido honrado, entre otras, sino por el carisma, empeño y sabiduría que ponía en cada papel que interpretaba.

Quienes compartieron escenario con Orozco reconocen su facilidad para asumir cualquier tipo de personaje. La oportunidad de un comentario divertido lo hizo hábil para los roles caricaturescos, mientras que la disciplina en la formación artística le proporcionó los elementos para interpretar hombres rudos y de carácter.

Inició su carrera actoral a finales de los años 50, fue uno de los primeros en llegar a la televisión nacional y también, uno de los últimos en irse.

Su propuesta en la novela Gallito Ramírez, donde interpretó al entrenador Cigarrito Páez, fue muy popular en su momento y convirtió la frase “te diré” en una muletilla en todo el territorio nacional. Sin embargo, el personaje que más le otorgó reconocimiento fue el del padre Rugeles, en la comedia Don Chinche.

La televisión fue el medio en el que creció y adquirió popularidad, pero no se quedó ahí y se encargó de estructurar propuestas para teatro, por lo que escribió más de treinta guiones para las tablas y muchos de ellos los convirtió en un formato denominado “café concierto”, del que fue pionero en Colombia en las últimas décadas del siglo pasado. Asimismo, participó en varios montajes del Teatro Nacional.

Se casó con la locutora Clemencia Aristizábal, con quien tuvo tres hijas: Ana María, recordada por su papel protagónico en Yo soy Betty la fea; Verónica, quien actuó en A corazón abierto, Bloque de búsqueda, y La gloria de Lucho, entre otros, y Juliana, quien se dedica a la traducción en España.

Su lucha por los derechos de los actores mayores lo convirtió en un ícono en el mundo actoral, pues siempre se quejaba del poco espacio que había para personajes mayores en la televisión nacional. Sin embargo, sus reclamos, que eran justos, ahora solo se escucharán de las voces de los demás artistas, pues falleció este 2 de enero a sus 76 años.

“Serás siempre recordado por tus papeles en dramatizados y telenovelas como Una pareja con suerte, La ley del corazón y Un bandido honrado... además por tu labor como director y guionista”, escribió ActoresSCG, sociedad que gestiona en Colombia el derecho de remuneración por comunicación pública de los actores.

La asociación continúa el mensaje diciendo: “Pero más allá de tu gran talento, para nosotros fuiste sin duda un maestro de vida que deja un importante legado para nuestra sociedad: La bitácora de cine de un camaleón, un espacio que brindó a muchos adultos mayores la oportunidad de encontrarse, recordar y contemplar el arte que se plasma en las obras cinematográficas que con tanto amor escogías para ellos”.

Sus hijas —que siempre estuvieron a su lado— se despidieron con un mensaje en sus redes sociales. “Mis hermanas y yo les agradecemos todos sus mensajes de amor. Hoy celebramos la vida de nuestro padre, el actor Luis Fernando Orozco, y lamentamos su fallecimiento”, escribió Verónica en Twitter.

“Feliz viaje al infinito, padre, hasta siempre”, escribió Juliana en Instagram.

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