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Nicolás Vergara: un hotelero transgresor

El CEO del Hab Hotel, ubicado en el sector de Chapinero Alto, en Bogotá, cuenta cómo fue el proceso de apertura del lugar y revela por qué se inclinó por el concepto “de la granja a la mesa” en su propuesta gastronómica.

06 de agosto de 2021 - 02:00 a. m.
Nicolás Vergara dice que en todo el mundo el concepto de la hotelería cambió, pero que en Colombia el huésped todavía no es el centro de la ecuación. / Archivo particular
Nicolás Vergara dice que en todo el mundo el concepto de la hotelería cambió, pero que en Colombia el huésped todavía no es el centro de la ecuación. / Archivo particular

¿De dónde nació la necesidad de crear su propio concepto de hospitalidad?

Nace de entender que no existía una opción de hospitalidad en Bogotá en donde la experiencia de los huéspedes estuviera en el centro de la ecuación. La industria de la hotelería se ha transformado en el mundo, y en Bogotá no había pasado lo mismo. Ahora el huésped no busca simplemente quedarse en un hotel cómodo y limpio, busca vivir una experiencia desde que llega hasta que se va.

¿Por qué escogieron a Bogotá como locación para desarrollar este nuevo concepto?

Somos de Bogotá. Amamos nuestra ciudad. Creemos que tiene un potencial turístico enorme, pero necesitamos creérnosla los bogotanos. Entender nuestra cultura, nuestra historia y crear conceptos osados, que reflejen lo que somos. No espejos de Miami, Nueva York ni Nápoles.

Bogotá es una ciudad extensa y con múltiples opciones zonales, ¿cómo eligieron el lugar en donde situarían esta nueva propuesta de hotel?

Un concepto transgresor debía estar en un barrio transgresor. Chapinero Alto es el lugar más cosmopolita, más liberal, más arriesgado en sus conceptos.

Desde Hab Hotel, ¿cómo se describiría la colombianidad?

Nos imaginamos una Colombia contundente, que no se siente menos. Como en la industria de la música, en el ciclismo y ahora en el fútbol. Una Colombia que puede hacer algo de talla mundial, pero sin olvidar sus raíces. Una colombianidad como si fuera la tendencia en diseño, interiorismo y gastronomía en las grandes capitales del mundo. Como pasa con la música.

El concepto del Hab contempla su propia propuesta artística, ¿por qué elegir un hotel como base artística?

La idea es mostrar lo mejor de Colombia, su arte y su diseño al mundo. Que los miles de extranjeros que entran al país cada año sean testigos de nuestro potencial en el arte también.

¿Cómo fue el proceso de rediseño y adaptación del lugar y de cuánto fue la inversión?

Era una casa inglesa espectacular. Buscamos respetar la mayoría de sus interiores. Solo hicimos cambios en colores, luces y decoraciones.

¿Cuál es la pieza representativa del Hab Hotel?

Es “Gabo”, por el gran artista y amigo Pablo Tamayo. Es la pieza más fotografiada del hotel y, posiblemente, de la ciudad en la actualidad.

¿Qué artistas estuvieron involucrados en el diseño del hotel?

En ese proceso estuvieron involucrados Pablo Tamayo, Venuz White, Mariana Vieira, Natalia Hoyos y Sergio Vergara.

¿Cuál es el factor diferencial de su propuesta hotelera frente a las demás?

El factor diferencial es la experiencia: una experiencia local y cosmopolita, elegante y relajada. Una experiencia llena de detalles que se articulan en un concepto único.

¿Con qué tipo de amenidades se encuentra sus huéspedes?

Tenemos el Hab Café, un restaurante Farm-to-table (de la granja a la mesa) de inspiración colombiana y muy buen ambiente. También salones internos más tranquilos, más íntimos. Tenemos las alternativas también de nuestro gym y un salón de reuniones mágico.

¿En qué consiste el concepto “Farm-to-table” del hotel?

Buscamos que la mayoría de nuestros ingredientes vengan de nuestra granja orgánica, ubicada en Guasca, Cundinamarca. Esto nos garantiza la trazabilidad, lo saludable y el cuidado de los ingredientes que usamos. Las temporadas de siembra cambian, y así va cambiando el menú. No podemos garantizar tener todos los platos, así que nos guiamos mucho por lo que da la tierra. De esta forma, el ingrediente es el centro de atención de nuestro concepto gastronómico. Pocos condimentos (todos naturales), lo que hace que los sabores sean sutiles, pero fascinantes. Y que además de ser sabrosos, son saludables.

¿Cuáles han sido los desafíos de lanzar este hotel en medio de un año tan revolucionado con pandemia y estallido social?

Ha sido una prueba en resiliencia. Todo es más difícil. No saber si estaríamos abiertos o cerrados, si iban a ir clientes o no, si los empleados iban a poder llegar o no. Esto nos hizo esforzarnos más. Pensar más. La ventaja ahora que todo está normalizándose es que si aprendimos a operar en las circunstancias en que lo hicimos, esto ahora parece una tarea de niños.

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