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14 Jan 2022 - 2:00 a. m.

René Gómez Ome: en busca de una sola obra

El artista, nacido en Leticia, Amazonas, dice que a partir de la noción de memoria aborda temas cotidianos, además de aspectos conceptuales como la identidad y la pertenencia.

Giancarlo Calderón

El artista colombiano René Gómez Ome creció en la selva amazónica, rodeado de plantas y animales en su entorno natural. / Mary Giglioli
El artista colombiano René Gómez Ome creció en la selva amazónica, rodeado de plantas y animales en su entorno natural. / Mary Giglioli

Río adentro

Soy del Amazonas. De Leticia. En la infancia viví en diferentes lugares del Amazonas y la escuela y el colegio los hice en Leticia. Desde que recuerdo, siempre tuve habilidad para el trabajo manual. Siendo muy pequeño, vivíamos río adentro, no existían tiendas de juguetes, así que yo mismo los elaboraba con lo que estaba a la mano: madera, arcilla, vegetales, etc. Un día mi papá me creó un barco de madera, yo vi el proceso y aprendí a hacerlo. Posteriormente los realizaba solo.

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“Mister” Johnson

Tenía como cinco años cuando Mister Johnson, un gringo que negociaba con mi papá, en una de sus visitas de trabajo le llevó de regalo a mi primo Héctor un estuche de óleos; era la primera vez que veíamos esto. Era un estuche grande de madera con unos 50 tubos de óleo. Fue una fiesta sensorial para mí ver todos los colores que contenía esa caja: nunca había visto nada parecido. Tampoco sabíamos cómo usarlos. En esos tiempos lo que había visto de arte era un afiche del Sagrado Corazón que teníamos en la casa, y lo poco que había en la iglesia del internado de Tarapacá, adonde nos llevaban a misa. También conocí tallas rituales en madera que me impresionaban por la fuerza expresiva y la magia interior que poseían, eso no lo he vuelto a ver.

La biblioteca

Después, en la escuela y el colegio, visitaba muy seguido la biblioteca para mirar los libros de arte. No solíamos tener profesores de artes plásticas, por lo general eran de música. Con un pequeño grupo de amigos, al caer la tarde, íbamos a la casa de la cultura a pintar por nuestra cuenta, lo que al final resultó siendo bueno, pues en ese proceso me acostumbré a pintar las cosas que a mí me interesaban. En ese tiempo participé por primera vez en una exposición, fue en la Biblioteca del Banco de la República en Leticia, que estaba recién inaugurada.

La academia

Nunca pensé en ser un artista, ni me lo propuse y por circunstancias de la vida terminé estudiando Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá. En mi paso por la Nacional fue muy importante el maestro Miguel Ángel Rojas. Nuestros profesores eran artistas consagrados con mucho reconocimiento profesional por su trabajo en diferentes áreas de las arte visuales; recuerdo a Raúl Cristancho, Santiago Cárdenas, Gustavo Zalamea, María Teresa Hincapié, Rolf Abderhalden y Clemencia Echeverri, entre otros.

La academia es importante en la formación de un artista, no solo se aprende del contenido académico de la universidad, también se aprende al interactuar con funcionarios, profesores, amigos y compañeros. En comparación con la formación empírica, la academia puede ahorrar mucho tiempo en el proceso de formación: nos presenta una visión más amplia del mundo del arte.

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Las influencias

Del simbolismo, Gustave Moreau. De los artistas contemporáneos, Anselm Kiefer que pertenece al neoexpresionismo, también la escultora Magdalena Abakanowicz, y en la fotografía me gustan artistas como Joel Peter Witkin y Jan Saudek. De los artistas latinoamericanos: José Bedia, Daniel Senise y el fotógrafo Luis González Palma. De los colombianos, Santiago Cárdenas, Luis Caballero y Óscar Muñoz.

La búsqueda

Me interesan los lugares que habito, los acontecimientos y sus circunstancias sociales e históricas, que al final son las mías. Esto me ha llevado en mi trabajo, a lo largo del tiempo, a interesarme en la memoria individual, colectiva e histórica, que son elementos fundamentales en la vida de las personas, porque les permiten acceder a una identidad, al reconocimiento de sí mismos y al de los demás.

A partir de la noción de memoria va uno abordando los temas de la cotidianidad y sus rituales. También termina uno tocando temas de identidad y pertenencia. Al final, en nuestra esencia, lo que somos las personas es el resultado de nuestra memoria personal, colectiva e histórica.

Una sola obra

Es un trabajo que realizo de forma simultánea, algunas veces y en otras ocasiones de forma alterna. Se va dando, en una misma serie. Para ciertas obras siento que lo que necesito hacer es una pieza tridimensional y la hago; en otras ocasiones creo que lo que mejor funciona es abordarla desde la fotografía y también lo hago. Cuando reúno estas piezas realizadas en diferentes medios artísticos, aunque funcionan como piezas individuales, busco que juntas sean una sola obra.

La selva amazónica

Tengo grabados en mi memoria recuerdos de un entorno natural exuberante, ríos enormes, agua en abundancia, árboles por millones, cielos azules, noches con estrellas, lluvias y tormentas. Crecí en la selva amazónica rodeado de plantas y animales en su estado natural. Siento un profundo respeto por la naturaleza, aprendí a quererla y me esfuerzo por cuidarla.

Tiempo de pandemia

Hoy en día me preocupo más por la familia y los amigos de lo que lo hacía antes: muchas cosas cotidianas han cambiado, ahora salgo menos que antes y tratando de seguir las normas para evitar el contagio. En relación con el tiempo y la forma de trabajar no he tenido muchas alteraciones, sigue siendo prácticamente igual al de antes de la pandemia.

Hoy

Estoy pintando y haciendo fotografía. Tengo unos proyectos expositivos en proceso, estamos viendo cómo evolucionan y se concretan en este ambiente alterado por la pandemia y la situación social del país.

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