Taylor Swift habla sobre el juicio que ganó por acoso sexual

La cantante fue nombrada una de las mujeres del año por la revista Time por su labor a la hora de denunciar distintos casos de acoso sexual.

La cantante Taylor Swift. AFP

Taylor Swift fue incluida entre el grupo 'Personas del Año' de la revista Time en honor a su labor para dar visibilidad y acabar con el estigma que rodea a las víctimas de acoso, violaciones u otras formas de violencia sexual, a las que han bautizado como "The Silence Breakers" (las que rompieron el silencio). (Leer "Las que rompieron el silencio" sobre el acoso, Persona del Año para Time).

En el caso de Swift, que comparte el honor como actrices como Ashley Judd o Rose McGowan y otras mujeres anónimas, la principal razón que le significó este reconocimiento fue su lucha contra el locutor de radio que en 2013 le cogió la cola durante uno de los tradicionales encuentros que organiza con sus fans antes de sus conciertos.

En aquel momento, mucho antes de que salieran a la luz los escándalos sexuales de figuras como Harvey Weinstein o Kevin Spacey -que acabaron definitivamente con el veto de silencio ligado a esta grave problemática- Taylor Swift informó a la emisora para la que trabajaba el hombre de lo ocurrido y, tras llevarse a cabo una investigación, este fue despedido.

Dos años después, David Mueller -como se llama el locutor- interpuso una demanda contra ella reclamándole millones de dólares en concepto de daños y perjuicios, a lo que ella respondió con una contrademanda por un valor simbólico de un dólar que ganó.

Tras un par de años en los que su imagen había sufrido varios reveses debido a una ruptura poco amistosa con Calvin Harris, su enfrentamiento con los Kardashian-West y su breve romance con Tom Hiddleston, esa batalla legal llegaba en el momento más inoportuno posible, pero ella se dispuso a librarla por todas las mujeres que habían sido o podrían ser víctimas de su asaltante.

"Pensé que si era capaz de hacer algo así en unas circunstancias poco ventajosas para él y con tanto riesgo [de ser descubierto], imagina lo que le haría a una artista joven y más vulnerable si se le diera la oportunidad. Era importante que denunciara lo sucedido a la emisora de radio porque necesitaban estar al corriente", dijo Taylor Swift.

El pasado mes de agosto, la comparecencia de Taylor Swift ante un tribunal de Denver dio la vuelta al mundo en forma de titulares que aplaudían el sarcasmo con el que respondió a las preguntas del abogado de Mueller, que cuestionaban por qué la falda de la intérprete no aparecía arrugada en la foto que se sacó con el locutor si este la estaba tocando -"porque mi cola está en la parte trasera de mi cuerpo", fue su respuesta- o si ella se sentía culpable de haber arruinado la vida del locutor.

A ese respecto, una vez más su respuesta fue contundente: "No pienso permitir que usted o su cliente me hagan sentir que esto ha sido de alguna forma culpa mía". (Contexto  "No tocó mis costillas, tocó mi cola desnuda": Taylor Swift contradice versión de DJ en juicio).

Ahora la cantante reconoce que cuando subió al estrado su paciencia se había agotado ya completamente y estaba dispuesta a defender su historia sin importarle qué impresión estaba proyectando.

"Estaba enfadada", reconoció respecto a la impotencia que sintió mientras presenciaba cómo sus amigos, empleados e incluso su madre eran acosados a preguntas durante el proceso.

"En aquel momento, decidí ignorar las formalidades de un tribunal y contestar a las preguntas según lo que había pasado. Ese hombre no había tenido en cuenta ninguna formalidad cuando me asaltó, y su abogado no se había andado con miramientos con mi madre, ¿por qué debería yo ser educada? Me han dicho que ese ha sido el caso durante el que más veces se ha repetido la palabra 'culo' en la Corte Federal de Colorado", aseguró.

Taylor Swift también reveló que aunque el juez le dio la razón, David Mueller aún no le ha pagado el dólar que estipulaba la sentencia.

"Cuando el jurado falló a mi favor, el hombre que asaltó sexualmente fue obligado por la corte a dar un dólar de manera simbólica. A día de hoy, aún no me ha pagado ese dólar, y creo que ese acto de desafío es simbólico en sí mismo".