En vivo: ¿Cómo responder al aumento del desplazamiento interno en Colombia?

hace 2 horas

André Mehmari: múltiples instrumentos, un talento único

En Cartagena está uno de los compositores y arreglistas más talentosos y precoces de Brasil: tiene 41 años, 36 de ellos dedicados a la música, e interpreta con propiedad unos 26 instrumentos, aunque los teclados son su fortaleza.

Nostalgia y tensión. Calma y vértigo. Tan diversas son las sensaciones que genera la música del artista brasileño André Mehmari como lo son sus métodos para interpretar los múltiples instrumentos que lleva explorando desde que tuvo uso de razón. Y es que Mehmari comenzó a convertirse en un genio multinstrumentista a sus escasos cinco años, gracias a su madre, quien le dio las primeras lecciones sobre música mientras la asistía en la interpretación del piano en la casa de su natal Río de Janeiro. También fue ella quien le pagó las primeras clases de órgano en el Conservatorio de Ribeirao Preto, en São Paulo, donde su familia tuvo que vivir por un tiempo.

De lo que la música sembró en Mehmari no pudo germinar algo diferente a un fuerte idilio con los instrumentos de teclado y una gran habilidad para la interpretación de, por ejemplo, el órgano o el piano. No por nada, con apenas 15 años ya enseñaba a pulsar las teclas de estos instrumentos a los nuevos compañeros del conservatorio paulista en el que se inició. Pero antes de llegar a ser profesor, superó otras etapas con la precocidad que lo caracterizó: a los 11 años ya lo consideraban un músico profesional y a los 13 conformó sus primeros grupos de jazz. Por esa época también empezó a hacerse un nombre como arreglista y compositor.

Este virtuoso de los teclados no solo se enfocó en el instrumento que lo cautivó desde niño. Durante su proceso de formación involucró instrumentos y exploró nuevos ritmos que lo llevaron a enriquecer y afianzar su trabajo. El resultado de este vertiginoso aprendizaje fue la consolidación de una amalgama de sonidos que van del jazz a la música tradicional brasileña, y que a menudo gravitan entre lo clásico y lo popular.

La notoriedad de Mehmari empezó a crecer tras esos primeros años. Mientras festivales, conservatorios y orquestas pujaban por contar con los arreglos e interpretaciones del niño prodigio de la música brasileña, cientos de artistas de todas las generaciones empezaron a buscarlo para colaborar, bien sea con voz u otros instrumentos.

Al tiempo, la prensa local se deshacía en elogios hacia la revelación que estaban presenciando. El diario Folha de S. Paulo se animó a decir que “nadie hace música como Mehmari en Brasil y solo unos pocos fuera del país. Lo más impresionante en la interpretación no es la fluidez técnica sino la inteligencia musical”. Para el Brazzil Magazine, Mehmari es uno de los músicos más inventivos y absorbentes: “Está a gusto en casi todos los contextos posibles, desde Mozart hasta Monk. Posee una impresionante técnica clásica que nunca se desfila. Hay convicción en todo lo que toca”. Y para el periódico O Estado de S. Paulo, el artista “tiene la inventiva de Hermeto Pascoal y la sensibilidad interpretativa de Gismonti. Son dos pilares de la música instrumental brasileña y las influencias más notables en su música”.

Por supuesto, la alabada carrera del pianista de 41 años ha estado respaldada por galardones que empezó a merecer desde 1995, cuando a los 18 años regresó a São Paulo para realizar estudios de piano erudito en la universidad estatal. Mehmari ha recibido el premio más importante para la música popular en Brasil (VISA MPB, en 1998), el Concurso Nacional de Composición (2003) y el premio Carlos Gomes (revelación de música clásica, 2006), entre otros reconocimientos.

Aunque cada condecoración tiene su importancia, la carrera del pianista brasileño tomó impulso definitivo con la llegada del nuevo milenio, pues el premio VISA MPB le dio la oportunidad de grabar su primer disco, que fue elogiado por la crítica especializada y el público al estar basado en una total improvisación. El CD se bautizó Odisea (1998) y contó con la participación de otros dos músicos (un contrabajista y un baterista) y evidenció de lo que era capaz el artista. Cuatro años después, se consagró como multinstrumentista con el disco Canto, grabado de forma casera y en el que interpretó los 26 instrumentos presentes en la grabación, incluyendo piano, clarinete, viola, violín, violonchelo, percusión, guitarras, contrabajo y flauta.

A partir de allí, la carrera de Mehmari empezó a diversificarse y hoy no solo es uno de los intérpretes más habilidosos en el mundo de la música clásica, sino que también es el responsable de las obras que interpretan gigantes musicales como la Orquesta Sinfónica de São Paulo, la Orquesta Petrobras Sinfónica, la Banda de Viento de São Paulo o la Orquesta Amazonas Filarmónica, entre otras orquestas locales, y de la música original en ceremonias oficiales de eventos deportivos.

Mehmari es, sin duda, uno de los músicos más importantes de Latinoamérica. Su nombre se inmortalizará con el piano, pero más allá de las teclas hay una mente talentosa que se atreve a crear música con armonía valiéndose, prácticamente, de cualquier instrumento. Los colombianos tendrán la posibilidad de admirar su magia este miércoles 9 de enero, a partir de las 7:00 p.m., en el XIII Cartagena Festival Internacional de Música.

 

últimas noticias