Medellín Resiste Cantando

"El paro es un asunto de dignidad": Adriana Lucía

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La cantautora cordobesa hace parte del colectivo de artistas Un Canto X Colombia. Explica las razones por las que apoya el paro nacional e invita a la ciudadanía de la capital de Antioquia a participar hoy en la movilización Medellín Resiste Cantando.

“¿Dónde estábamos? ¿Dónde estábamos cuando pasó esto?”, Adriana Lucía se lo pregunta, agita las manos y se seca las lágrimas. Recuerda cuando le pidió a un joven que conoció en medio de un trabajo social que le contara una historia de amor. Él le dijo que su historia era de amistad. Había hecho un buen amigo en el grupo armado ilegal del que hizo parte, pero un día sus superiores le pidieron demostrar valentía: tenía que matarlo y descuartizarlo. Su acto de amor, según le contó, fue memorizar dónde había enterrado cada parte del cuerpo, para luego recogerlo, agruparlo y llevárselo a la mamá.

A Adriana Lucía le parece inmoral no tomar una posición política en un país donde pasan estos horrores. Esta es una de las razones por las que hace parte del colectivo de artistas Un Canto X Colombia, que apoya el paro nacional que hoy cumple 32 días. (Así será la ruta del concierto "Medellín Resiste Cantando")

“Marcho para darle voz a la gente que nunca la ha tenido”, dice la cantautora que nació en El Carito, un corregimiento de Lorica (Córdoba). Aunque la frase parezca desgastada, la guerra, la desigualdad y el abandono nunca fueron ajenas a ella ni a los nacidos en esas tierras. Desde los primeros años de la década de los 80 hubo presencia del Ejército Popular de Liberación (Epl) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) en el departamento. El conflicto se agudizó a finales de esa misma década, cuando el paramilitarismo también se arraigó y arremetió en esa zona del país. La Unidad para las Víctimas tiene reportes de 357.000 personas afectadas por la violencia en Córdoba.

Más sobre el conflicto en Córdoba en: La violencia que no termina por la restitución en Tierralta

Adriana Lucía cree que las movilizaciones que se presentan desde hace más de un mes son una señal de que el país despertó, pero insiste en que para lograr un cambio significativo es necesario escuchar a las personas que por más de medio siglo han tenido que cargar con el dolor de la guerra, vivir en medio de las carencias y en una desigualdad profunda. “Nunca han sido escuchadas. Han sido, por el contrario, menospreciadas. Se ríen de las víctimas, se burlan, las desprecian, las revictimizan. El día que Colombia oiga, y no me refiero solo a los políticos, el día que los colombianos en su totalidad oigan a esa gente, ese día va a empezar nuestra transformación como sociedad”.

Su activismo durante este período histórico de la vida nacional se prestó para que quienes piensan distinto la ataquen con ferocidad a través de redes sociales. El momento más difícil fue cuando llegaron amenazas de muerte contra ella y su familia. La cantante acusó a los líderes políticos que la difaman y dice que son ellos quienes agitan a los sectores violentos y reaccionarios. Asegura que el Gobierno actual no es el responsable de todas las razones del descontento social, pero que fue a este al que le estalló la bomba: “Muchos creen que marchamos porque queremos tumbar al presidente. Yo no quiero eso. Quiero que el presidente aparezca. Para eso es que uno elige a los gobernantes, para que estén a la altura de responder a lo que la historia les exige. Yo creo que Colombia estuvo tan pendiente de la guerra que se le olvidó que hay cosas básicas. Es que aquí nadie está pidiendo que todos ganemos igual y todo ese discurso que repiten. Nosotros lo único que reclamamos son condiciones dignas: estudio, alimentación, salud. Como si hablar de educación pública, gratuita y de calidad sea una cosa de comunismo, de socialismo, de izquierdosos o de guerrillero. No. Es un asunto de dignidad”.

Las deudas pendientes del Estado con el pueblo colombiano son otra de las razones fundamentales por las que la cantautora apoya el paro nacional. Por ejemplo, en Colombia se necesitan 11 generaciones para salir de la pobreza, es decir, unos 330 años, de acuerdo con un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Además, por haber nacido en una zona rural, la cantante hace énfasis en temas que desde las ciudades parecen pasar desapercibidos. En educación, solo por nombrar un caso, la matrícula para la secundaria llega al 68 % en zonas rurales, frente al 84 % en zonas urbanas, y se estima que apenas el 1 % de matrículas universitarias son de personas que provienen del campo.

Luego de la multitudinaria marcha del 8 de diciembre, durante Un Canto X Colombia en Bogotá, la movilización Medellín Resiste Cantando será otro escenario para que los artistas que decidieron hacer pública su posición respalden las exigencias de los manifestantes en las calles. “Imagínense lo que Medellín puede hablar de la historia de dolor, de violencia en este país. Esto no es un concierto, es resistir con la música”, dijo Adriana Lucía, quien además deja abierta la invitación a los artistas que se quieran sumar y hace una crítica a sus colegas: “Falta más compromiso. Yo he visto artistas que dicen: no, yo no me meto en política, pero tocan en campañas de candidatos. Hay otros que opinan de Venezuela, de Puerto Rico, de Chile. No opinan de la política de Colombia”.

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La cantautora tiene esperanza en los jóvenes que se movilizan en las calles y siente que la sociedad colombiana ya no es la misma. “Muchos de esos líderes que están llenos de veneno se han encargado de desprestigiar a la nueva generación: ‘Son unos flojos, unos vagos, que no saben nada’. Y siento que todas esas ganas de restarle importancia a esta generación son porque ellos saben que no los van a poder manipular”.

Su hijo, Salomón, le hace pensar que vienen generaciones que están dispuestas a cambiar el rumbo. Adriana Lucía le explica su participación en el paro diciéndole que no solo son importantes los sueños de ellos como familia, los de él como individuo, sino que los sueños de los demás también los son. Él le dijo hace poco que si fuera presidente, en vez de cárceles haría casas. “¿Me entiendes? Con Nintendo, con todo. Una casa”, le dijo. “¿Cómo así? ¿Por qué?”, le preguntó ella. Él contestó: “Yo necesito que cuando los bandidos salgan sientan que pueden ser mejores personas”. Eso le da esperanza.

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