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Antioquia tiene una oportunidad que va más allá de construir grandes obras, que es la de conectar su capacidad productiva con nuevos mercados y convertir esa conexión en bienestar para los antioqueños. La dinámica de sus municipios y los proyectos que acercan el interior del país al Caribe plantean un departamento con distintos frentes de crecimiento y, en ese horizonte, Urabá ocupa un lugar estratégico, pues allí convergen las apuestas por mejorar la logística, fortalecer el comercio exterior y ampliar servicios esenciales como el agua potable.
El desafío consiste en que esas inversiones no funcionen como iniciativas aisladas, sino que se conecten para impulsar el potencial de la región. Porque una terminal marítima necesita vías que faciliten la llegada de mercancías, las empresas requieren servicios públicos que acompañen su expansión y las comunidades deben encontrar oportunidades de empleo, formación y acceso a vivienda. De esta manera, la visión de desarrollo que Antioquia tiene la posibilidad de materializar una transformación en la que infraestructura y calidad de vida avancen juntas.
Infraestructura para la vida
Una muestra de ello es que Antioquia continúa consolidándose como uno de los mercados de vivienda con oportunidades de crecimiento, impulsado por su dinámica económica, el desarrollo urbano de sus municipios y la demanda de hogares que buscan nuevas alternativas residenciales por fuera de los principales centros urbanos.
Según Camacol Antioquia, el departamento registró en 2025 un crecimiento del 31,7 % en las ventas de vivienda nueva frente al año anterior. Para Rodrigo Sarmiento, gerente regional Antioquia de Prodesa, Antioquia se ha consolidado como una región llena de oportunidades, “gracias a su dinamismo económico, el crecimiento de sus municipios y la calidad de vida que ofrece”.
Esta visión también la comparte el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, quien en el marco de esta apuesta por el desarrollo regional presentó ante el Gobierno Nacional una agenda de proyectos estratégicos para Urabá. La iniciativa, promovida por la alianza público-privada de Urabá, liderada por Proantioquia y la Gobernación, busca visibilizar el potencial económico de la subregión y gestionar el respaldo de la nación para proyectos que requieren coordinación entre los sectores público y privado.
Entre las iniciativas prioritarias se encuentra el acueducto regional El Sable, diseñado para garantizar el suministro de agua potable en las zonas urbanas de Apartadó, Carepa y Turbo. La infraestructura contempla cerca de 100 kilómetros de conducción y una planta de tratamiento en Carepa, además de sistemas de almacenamiento distribuidos en distintos puntos de la subregión.
Infraestructura para el comercio exterior
La infraestructura portuaria representa otra pieza fundamental para fortalecer la posición de Antioquia en las dinámicas del comercio nacional e internacional. Y Puerto Antioquia, terminal marítima multipropósito ubicada en Turbo, representa una ventaja potencial.
De acuerdo con la información del proyecto, su cercanía a los principales centros de producción y consumo del país pueden traducirse en ahorros logísticos estimados entre el 33 y 58 % frente a otros puertos del Caribe colombiano, con diferencias según el origen, el destino y la operación.
El alcance de esta infraestructura va más allá de la movilización de carga, por eso también plantea la generación de empleo local, la formación técnica y la inversión social como componentes de su relación con las comunidades de Urabá.
Ahora bien, entre agosto de 2022 y enero de 2026, Procolombia, a través de su Oficina Regional Antioquia, acompañó la gestión de certificaciones de inversión de empresas con capital extranjero por más de USD 1.857 millones, de acuerdo con cifras reportadas por los inversionistas. Los proyectos se distribuyeron en ocho cadenas estratégicas, con la infraestructura como principal componente, al concentrar más de USD 772 millones, seguida de actividades relacionadas con turismo, energía, metalmecánica, agroalimentos, industrias 4.0, químicos y ciencias de la vida.
Asimismo, la entidad trabajó para ampliar las oportunidades de internacionalización de las empresas antioqueñas, facilitando su acercamiento a mercados no tradicionales. En el sector agroalimentario, por ejemplo, la oferta regional llegó a destinos como Arabia Saudita, Argelia, Vietnam, Emiratos Árabes Unidos, India, Sudáfrica, Nigeria, Filipinas, Indonesia, entre otros.
Infraestructura que conecta
La infraestructura vial es uno de los pilares de esta transformación. Durante años, las distancias y los tiempos de desplazamiento han sido uno de los desafíos para la conexión entre Medellín y Urabá. La nueva vía al mar Gonzalo Mejía Trujillo, conocida como Túnel del Toyo, busca cambiar esa relación y facilitar el tránsito de personas y mercancías hacia la costa antioqueña.
El proyecto contempla 37,7 kilómetros de intervención, 18 túneles, 31 puentes y 17 kilómetros de vías nuevas a cielo abierto. Una vez habilitada la conexión prevista para octubre de 2027, el recorrido entre Medellín y Urabá pasaría de más de siete u ocho horas a aproximadamente cuatro, según las proyecciones de la Gobernación de Antioquia.
Más allá de reducir los tiempos de viaje, la obra tiene implicaciones para la competitividad regional, ya que contribuirá a disminuir los costos de transporte, facilitará el acceso a mercados internacionales y fortalecerá los vínculos comerciales entre Antioquia, el Eje Cafetero, Bogotá y otras zonas del país. Además, favorecerá a las empresas que necesitan transportar productos de manera más eficiente, especialmente aquellas vinculadas con actividades agrícolas, industriales y comerciales.