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Camino despejado

En los próximos dos años entrarán en operación tres terminales de carga adicionales al actual terminal de carga de Bogotá que ya se encuentra en funcionamiento.

Sandra del Castillo
27 de marzo de 2008 - 03:28 p. m.

Diariamente llegan a Bogotá 3.000 tractomulas de más de 30 toneladas cada una, deteriorando, a su paso, la malla vial y congestionando las principales vías arterías de la ciudad.

La buena noticia es que la capital ya no tendrá que soportar más esta situación cuando entren en operación cuatro terminales de carga que se construirán próximamente.

“Bogotá siempre ha tenido un obstáculo cuando formula su POT (Plan de Ordenamiento Territorial) y es justamente la circulación de camiones y tractomulas por el perímetro urbano”, señaló Jairo Herrera Murillo, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Transportadoras de Carga, Asecarga.

En la medida que se restrinja la circulación de vehículos de carga pesada se va a poder planificar ordenadamente el desarrollo de la urbe, la contaminación va a disminuir, la malla vial va a mejorar y adicionalmente se van a crear centros de acopio de carga.

Terminales satélites


La Terminal de Carga de Bogotá se construye a la altura del kilómetro 3 de la vía Bogotá-Siberia, en el municipio de Cota, y ya se encuentra operando en un 30%. El valor de la inversión ascendió a $180.000 millones y la constructora elegida por su experiencia y solvencia económica fue Oikos, la misma que adelanta el proyecto del Centro Logístico Nacional del Tolima, ubicado en el Alto de Buenos Aires.

Por la cantidad de carga que se mueve en la capital, es evidente que un solo terminal no soporta todas las operaciones que se focalizan en el centro del país.

Por eso, se encuentra en proceso de análisis y estudios de viabilidad la construcción de tres más ubicadas en los puntos estratégicos a la entrada de la capital.

Uno de ellos sería a la entrada de Villavicencio, dos adicionales en Mosquera y uno en la Autopista Norte.

“En el caso de Bogotá cada vez se hacía más necesario sacar del perímetro urbano el funcionamiento y movilización de la carga pesada aplicándole logística al servicio”, señaló Herrera.

Los tres megaproyectos tendrán más de 100 mil metros cuadrados y serán construidos en los próximos dos años. El del frente del Terminal de Carga de Bogotá se denomina Centro Empresarial Metropolitano y el que se adelanta en Mosquera será el Parque Industrial San Jorge.

Los nuevos terminales buscan establecer una red de acopio y transferencia de carga en Bogotá, ya que a partir del próximo semestre las tractomulas sólo podrán transitar por la noche y durante el día ingresarán vehículos de dos a cinco toneladas hasta la Avenida Ciudad de Cali.

Cada terminal tendrá su propia logística, es decir, cada megaproyecto contará con empresas de transporte, generadores de carga, operadores logísticos, empresas de servicio, hoteles, restaurantes y servitecas, que tendrán como usuario final los vehículos de carga pesada como camiones y tractocamiones que adquieren insumos y servicios en estos centros especializados.

Ante las perspectivas de la nueva era transportadora para Bogotá, lo que se busca con la construcción de estas terminales es resolver el problema de carga que se mueve en el país, de tal forma que un camión que arribe a la ciudad ya no tendrá que circular por muchos sectores, sino que llegará directamente a la zona que le corresponde.

TERMINAL DE CARGA DE BOGOTÁ


La obra se construye sobre 160.000 metros cuadrados y está ubicada en el sector de Liberia, en tierras del Municipio de Cota. Desde el 22 de noviembre de 2007, empezó a funcionar en un 30%.

La terminal recibe en promedio cada día 2.000 tractomulas y cerca de 85.000 toneladas de carga procedentes de Buenaventura, Cali, Medellín, Cartagena y Bucaramanga en su mayoría.

La obra tuvo una duración de dos años y fue el resultado de un plan estratégico diseñado por las firmas Oikos Sociedad de Inversiones S.A. y OK Constructora Inmobiliaria S.A. que adelantaron diferentes estudios para definir las necesidades primordiales del sector y abordarlas de manera integral.

“El objetivo es reducir en un 50% el número de vehículos que ingresan a Bogotá y al mismo tiempo contribuir a la solución de los inconvenientes de movilidad que tiene la ciudad como consecuencia del tráfico pesado”, señala Gabriel Díaz Ardila, presidente de Oikos.

El terminal terrestre de carga está construido en conjunto cerrado monitoreado y vigilado las 24 horas del día y cuenta con 128 bodegas de almacenamiento, 39 locales comerciales, plazoleta de comidas, locales para entidades financieras, 50 oficinas, restaurantes en zona de oficinas, estación de servicio, servitecas, hotel, parqueaderos para visitantes y especializado para camiones, patio de contenedores, auditorio, salón de eventos, capilla, estación para Policía de Carreteras, zonas verdes y centro administrativo.

Por Sandra del Castillo

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