Publicidad

¿Cómo los espacios y el diseño de interiores contribuyen a la salud mental?

El 90 % del tiempo que tienen las personas lo emplean en lugares cerrados, esto plantea un nuevo panorama de cómo los espacios que habitan las personas pueden afectar a sus emociones y comportamientos.

22 de septiembre de 2023 - 10:00 a. m.
Es importante conocer cómo los ambientes en los que las personas viven, trabajan o se relacionan tienen un impacto profundo en su bienestar emocional y psicológico.
Es importante conocer cómo los ambientes en los que las personas viven, trabajan o se relacionan tienen un impacto profundo en su bienestar emocional y psicológico.
Foto: Cortesía La Feria De Diseño

¿Sabía que el 90 % del tiempo que tienen las personas lo emplean en lugares cerrados? Esto lo reveló la Encuesta Nacional de Patrones de Actividad Humana (NHAPS) de Estados Unidos, que además confirma que los seres humanos construyen y diseñan sus espacios de acuerdo a sus necesidades, sin embargo, poco se cuestiona cómo estos pueden afectar el bienestar físico y mental.

Eso es particularmente importante en un país como Colombia en el que, de acuerdo con un informe publicado en mayo de 2023 por el Ministerio de Salud y Protección Social, se han atendido cerca 1,5 millones de personas por trastornos mentales, cifra que es cuatro veces mayor a la registrada en 2009, en el que se registraron 405.124 colombianos. Asimismo, un estudio de la Universidad Exeter, Inglaterra, indica que permitir que los colaboradores participen en el diseño de las oficinas incrementa la sensación de bienestar en 47%; la creatividad en 45% y la productividad hasta en 38%.

Es por eso que es importante conocer cómo los ambientes en los que las personas viven, trabajan o se relacionan tienen un impacto profundo en su bienestar emocional y psicológico. De ahí, que algunos expertos en salud mental desde hace un tiempo están explorando cómo la arquitectura y el diseño de interiores pueden desempeñar un papel crucial en la promoción de un estado mental positivo.

“Algunos estudios realizados en roedores han demostrado que cuando se exponen al hacinamiento, a ruidos súbitos fuertes o luces brillantes, tienen una respuesta fisiológica al estrés, que hace que se active el sistema hipotálamo pituitario suprarrenal, lo que hace que se genere cortisol y van a activar otras respuestas como el sistema nervioso autónomo, claro ejemplo de lo que los espacios pueden generar”, explicó Angélica Pino, médica, cirujana y neuróloga de la Universidad Pontificia Bolivariana y especialista en Patología Neurológica del Hospital de Vall d´Hebron Barcelona.

Asimismo, Pino aseguró que considera que es importante considerar que las cualidades estéticas de los entornos -ya sean naturales o las creadas por el hombre- siempre van a tener un gran impacto en los estados psicológicos de las personas. “Claramente más que el impacto psicológico hay otras variables a considerar como la parte emocional, la memoria, y otras funciones cognitivas”, indicó.

Para Liliana Gutiérrez, docente de la Universidad Pontificia Bolivariana y de los Andes, arquitecta especializada en interiorismo y una de las conferencistas invitadas al Campus Lab de La Feria De Diseño, que se celebró en los último días en Medellín, “todos los espacios que habitamos tienen impacto sobre nuestras emociones. El diseño de interiores, centrado en las personas, implica crear entornos que puedan satisfacer las necesidades, preferencias y bienestar de quienes los utilizan. Se ha comprobado que esto tiene un impacto en el comportamiento humano porque reduce el estrés, mejora la productividad, promueve la interacción social y puede generar cambios de comportamiento mejorando la calidad de vida en general”.

En ese sentido, la arquitecta comenta que la estimulación sensorial a través de elementos como el arte, el color, las texturas y elementos espaciales únicos, pueden mejorar el compromiso y la creatividad. Desde esta óptica, el diseño de espacios adquiere un nuevo significado, profundizando en la comprensión de la salud mental como un espectro que abarca diversas dimensiones, tanto tangibles como intangibles.

El arte y la arquitectura han jugado un rol importante en las personas que se ha comprobado que tienen respuestas emocionales a los objetos físicos artísticos. Es por eso que los espacios generan respuestas emocionales, físicas, fisiológicas y cognitivas. “Para que un espacio se transforme en un auténtico refugio, capaz de disminuir los niveles de ansiedad y estrés, es esencial que este espacio nos identifique y se convierta en una extensión de nuestra propia existencia. Debemos sentir la capacidad de apropiarnos de él, esto se manifiesta a través del grado de influencia que podemos ejercer sobre los objetos y los rincones que tienen un significado personal más profundo”, comentó Daniela Tobón, neuro arquitecta, diseñadora industrial y de interiores, y otra de las invitadas especiales de La Feria de ediciones pasadas.

De acuerdo con las expertas la salud mental y el diseño son sólo conceptos que uniendo fuerzas pueden moldear la experiencia humana. En un panorama donde la ansiedad y el estrés pueden dominar, la capacidad de crear espacios que promuevan la introspección, la calma y la conexión emocional puede ser esencial. El diseño, con su potencial transformador, se convierte en un agente de cambio que puede reducir el estrés, mejorar la productividad y elevar la creatividad.

Este y más temas en torno al diseño, la arquitectura y el mobiliario estuvieron presentes en la décima edición de La Feria De Diseño que se realizó del 14 al 16 de septiembre en Plaza Mayor, en Medellín, y que contó con más de 250 expositores, 25 eventos satélites en diferentes espacios de la ciudad y una Rueda de Negocios en la que profesionales pudieron concertar más de 200 citas con compradores nacionales e internacionales.

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscribete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.
Aceptar