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Manejo ambiental de la laguna Maiciana

En Puerto Gaitán, autoridades, sector privado y comunidad trabajan para que los venados y las dantas no solo se vean en las monitas de JET.

Pacific Rubiales
26 de junio de 2013 - 03:27 p. m.

Con frecuencia, la vida silvestre parece reservada solo a los que coleccionan las láminas del álbum de historia natural de JET. En los ambientes urbanos la fauna no se ve, y apreciar especies como los venados o las dantas queda reducido a los que se atreven a viajar.

Sin embargo, hay una buena noticia. En el departamento de Meta, uno de los más extensos del país, con un área de 85.750 kilómetros cuadrados, existe un humedal declarado Área de Recreación Maiciana Manacal, en donde la exuberante biodiversidad llanera tiene refugio y protección.

La zona del humedal está localizada siete kilómetros al sur de la cabecera municipal de Puerto Gaitán, y su área se encuentra delimitada por los caños Maiciana, Manacal y la zona de esteros, o tierras de inundación del río Manacacías. El sistema, que abarca un área de 15 hectáreas, lo forma un gran espejo de agua, conocido como laguna o porongo, y un bosque asociado que lo protege. Por su cercanía al casco urbano se trata de un ecosistema amenazado en sus funciones hidrobiológicas y ecosistémicas.

Aquí hay que señalar que los humedales no son simples charcos, como piensa mucha gente. “La importancia de este ecosistema radica en su capacidad de regulación de caudales y el ser un hábitat de especies de fauna y flora diversas. Además, tiene importancia paisajística porque está asociado a suelos suburbanos”, señala Joaquín Hernán Patarroyo, Director General de Cormacarena.

Juan David Mogollón, vecino del humedal y propietario de la finca colindante La Española, agrega que “esta área es importantísima por la cantidad de agua que hay. Ahora que es un área cuidada y con potencial eco-turístico, constituye un ejemplo para muchas regiones que no hacen nada por cuidar el ambiente”.

Pero llegar a ese punto no ha sido de la noche a la mañana. Desde hace varios años, Pacific Rubiales, Cormacarena y la alcaldía de Puerto Gaitán han trabajado conjuntamente para promover el conocimiento, la recuperación y la conservación de los recursos naturales de este humedal. Sus esfuerzos se concretaron en el Plan de Manejo Ambiental del humedal Maiciana Manacal, formulado de acuerdo con los lineamientos de la Resolución 196 de 2006 del entonces Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.

El plan de manejo para el humedal, cuyo plan de acción e implementación está previsto durante los próximos 10 años, contempla cuatro estrategias: conservación y preservación, restauración de la biodiversidad, educación ambiental y eco-turismo, y producción sostenible.

Gracias al trabajo conjunto de autoridades, empresa privada y las comunidades, lo que podría haber sido descalabro ambiental se ha convertido en zona de refugio para especies animales y vegetales en peligro. “En el desarrollo del convenio se hicieron cuatro talleres participativos con las comunidades y miembros de la alcaldía, los cuales nos brindaron insumos clave para desarrollar el plan de acción y manejo del humedal”, afirma Linda Rocío Orjuela, ingeniera forestal de Cormacarena.
Hasta el presente, el humedal Maiciana Manacal cuenta con el concepto favorable del Instituto de Investigación Alexander Von Humboldt para ser declarado como área de recreación, requisito previo para ser declarado como área protegida y formar parte del inventario de conservación SINAP (Sistema Nacional de Areas Protegidas) asociado a las sabanas naturales de la Orinoquía.

Gracias a este esfuerzo, especies de flora y fauna en peligro han encontrado refugio en su hábitat natural. “Aquí tenemos venados, dantas, loros reales, picures y palomas, entre la variedad de animales que hay en este humedal”, afirma Juan David Mogollón. Además, se han protegido asociaciones vegetales especiales como los morichales, que tienen una gran funcionalidad ecosistémica en terrenos inundables y pantanosos, con predominio de la especie Maouritia Flexuosa (palma de moriche).

Hacia el futuro, el desarrollo del humedal Maiciana Manacal contempla la construcción de un sendero eco-turístico, y la implementación de sistemas y alternativas de producción sostenible para las comunidades de su área de influencia.

Esta iniciativa de conservación ambiental y proyección eco-turística recibió en 2012 el Premio de Sostenibilidad Ambiental, en la categoría plata, que otorga la Fundación Siembra Colombia. Gracias a este esfuerzo, la biodiversidad llanera podrá ser vista y apreciada en vivo y en directo, y no solo por lo que aparece en los libros.

 

Por Pacific Rubiales

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