Ocho tendencias que marcarán el futuro de la educación en el mundo

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Para los académicos, la pandemia ha enmarcado un antes y un después en la educación, dejando como principal reflexión la necesidad de aumentar la capacidad de adaptación en los nuevos ámbitos académicos.

La realidad de la pandemia ha puesto todos los ámbitos de la vida personal, social y profesional. Sin lugar a dudas, la presencia de la COVID-19 ha marcado, más que en cualquier otro aspecto, un antes y un después en la educación, que ya no se podrá retomar como la conocíamos hasta 2019 en cualquiera de sus niveles o modalidades.

Por un lado, el confinamiento y la llamada nueva normalidad han mostrado la gran brecha de acceso a la educación y los recursos que esta requiere para llevarse a cabo en cada país, y en especial en Colombia.

Quienes han gozado del privilegio de trabajar o estudiar desde casa, utilizan la tecnología en su máxima expresión, con el fin de cumplir con los compromisos laborales, académicos y personales de toda la familia, incluidos quienes todavía son alumnos en cualquiera de los niveles escolares hasta la universidad.

La educación remota de emergencia, en general, llevó a un necesario cambio de paradigma, que se ha visto reflejado mediante clases sincrónicas y asincrónicas, en algunos casos por televisión (como ha sucedido en países latinoamericanos como México, Colombia y Argentina) y que fue diseñado por los profesores de diferentes grados. Asimismo, se puso en práctica el aprendizaje acelerado de los alumnos con diferentes formas de interactuar con los contenidos académicos, las videoconferencias y la entrega de resultados del trabajo académico estudiado.

Sin duda alguna, el principal aliado para hacerlo posible han sido herramientas y aplicaciones tecnológicas de autoaprendizaje, la jerarquización de información, la investigación, la realización de actividades, la entrega de pruebas, la asertividad digital y muchas más que han dado, en general, un mayor alcance al progreso del aprendizaje en el mundo virtual que se experimentó el año pasado y que, por ahora, seguirá vigente en 2021.

En medio de este panorama, académicos como Natalia Tieso, mágister en Educación, responsable de desarrollo regional para América Latina del Bachillerato Internacional (IB), asegura que a un año de la emergencia sanitaria, ya son evidentes las nuevas grandes tendencias en el ámbito educativo, en todos los niveles y modalidades, que llegaron para quedarse y darle continuidad al proceso educativo en un mundo con una transformación acelerada, pero con necesidades permanentes.

Para Tieso, estas son algunas de las tendencias educativas futuras:

1. Se consolidará el modelo híbrido o mixto: Por la pandemia, al volver a las clases presenciales, los días de la semana se dividirán para atender a grupos por partes, es decir, un día irán unos, otro día irán otros. De igual forma, se dará prioridad de asistencia a las clases que no son tan fáciles de tomar en línea, como las que tienen que ver con laboratorios o actividades físicas.

2. El aprendizaje o autoaprendizaje continuo llegó para quedarse: Desde antes de la pandemia, plataformas educativas como Coursera, LinkedIn y Future Learn (opción gratuita) vieron crecer la demanda de cursos que iban al ritmo de cada alumno, pero esto se ha acelerado por la pandemia. Aunado a ello, grandes instituciones educativas han realizado convenios con las más importantes plataformas para el aprendizaje de sus comunidades.

3. IoB (o Internet del comportamiento): Se usará para predecir la susceptibilidad de consumir aprendizaje. La consultora Gartner resaltó en 2020 que el IoB permite asociar los comportamientos y determinar tendencias de consumo de los individuos. Para 2025, más de la mitad de la población mundial estará en al menos un programa de IoB.

4. La inteligencia artificial: Es un recurso ineludible en el actual contexto de remodelación académica. Mediante esta herramienta se busca consolidar el proceso de aprendizaje de los alumnos a través de un auxiliar pedagógico que contribuya en la atención de dudas en todo momento.

5. Ciberseguridad: Nunca antes los datos e intercambios de información de los usuarios de Internet habían estado tan expuestos, por lo cual el tema de ciberseguridad es materia de debate, tanto por la privacidad de datos de las personas, como por la seguridad cibernética per se.

6. Interconectividad: Como se dijo antes, el teletrabajo llegó para quedarse, propiciando que las funciones de las organizaciones se amplíen, y se consolide el cotrabajo, la atención personalizada, el uso de macrodatos y la seguridad de la información.

7. Nube distribuida: Si la nube ya estaba extendida en el mundo en todos los órdenes, esta pandemia la ha puesto en la cúspide. Para las organizaciones educativas es fundamental contar con el servicio de la nube, con el fin no solo de almacenar información, sino de resguardarla en su totalidad y de defenderla de posibles ataques.

8. Operaciones en cualquier lugar: Es importante que las organizaciones educativas doten a sus comunidades de herramientas que les permitan trabajar donde sea, en cualquier momento, con los servicios y herramientas necesarias como pilares para asegurar la atención permanente.

En 2021 y en lo subsiguiente se verá la adaptación continua de las sociedades a este nuevo modelo educativo que develó la pandemia de la COVID-19. Con el objetivo de disminuir la brecha educativa, las organizaciones están trabajando para brindar a sus comunidades herramientas tecnológicas a fin de fortalecer el proceso de aprendizaje desde casa y a partir del modelo híbrido o mixto. Por tanto, las constantes en el ámbito educativo serán la adaptación, la innovación y la educación continua.

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