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El brócoli y la coliflor son primos hermanos, ambos pertenecen a la familia de las crucíferas (Brassica oleracea) y, de hecho, son la misma especie botánica cultivada pero de formas distintas. Y aunque se parecen en su estructura, cada una tiene su propio color, sabor, textura y beneficios a la hora de consumirlas.
Aquí hay que hacer una precisión, mientras que el brócoli tiene un sabor más marcado, con un toque amargo y terroso; la coliflor es más dulce y neutra, haciendo que cada uno tenga un uso y método diferente de cocción en la cocina.
Mariana Orozco, chef mexicana, autora del libro “Cocina mucho, desperdicia poco y ahorra más” de Larousse, afirma que “el brócoli es de la familia de las coles. Se pueden comer los arbustos y también los tallos y ramas que suelen desperdiciarse, pero pueden cocinarse y tienen el mismo sabor que sus floretes”.
El brócoli contiene vitamina C, vitamina K, vitamina A y más antioxidantes, mientras que la coliflor tiene una concentración menor de micronutrientes, sin dejar de lado que también aporta vitamina C y fibra. “Ambos son ricos en colina -nutriente esencial para el cuerpo humano-, importante para la salud de nuestro cerebro, para la memoria y para la energía”, afirma Milena Herrera, médica especialista en Medicina Alternativa.
El brócoli puede pasar por diferentes cocciones se puede hervir, hacerse al vapor, blanquear, saltear, a la sartén, estofar, al grill, al horno y también se puede consumir crudo, según Orozco. Ver recetas con brócoli aquí
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La coliflor, es una variedad de col que de preferencia debe consumirse fresca, por eso siempre hay que cerciorarse de que resalte su color blanco y no tenga puntos o manchas. “Los puntos suelen indicar que una coliflor es más madura, a su vez hay que fijarse en que el tallo sea firme y sus hojas estén verdes y no marchitas; tampoco debe olor demasiado”, escribe la mexicana en su libro.
Debbie Petitpain, dietista registrada y portavoz de la Academy of Nutrition and Dietetics (la principal asociación de nutricionistas de Estados Unidos), “la coliflor es rica en folato (una vitamina B), fibra, y su sabor suave la hace fácil de usar como sustituto de almidones como la papa, el arroz y la harina”, según el programa de televisión estadounidense Today.
Si quieres incluir coliflor en tus preparaciones diarias puedes hervirla, hacerla a presión, saltearla, al horno, en fritura, al grill e incluso estofada, como lo recomienda la chef mexicana Mariana Orozco.
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧