La carne sigue siendo protagonista en muchas cocinas por la cantidad de preparaciones que permite. Podemos comerla al horno, asada, salteada, frita, con aderezos y salsas o en bistec.
Pero, de vez en cuando, al visitar restaurantes y ordenar carne, es común escuchar esa pregunta: “¿en qué término la desea?”. Porque, aunque nadie en casa lo diga tan formalmente, siempre existen preferencias al comer, como que esté más jugosa o más seca.
Si usted todavía no ha identificado su término favorito o no conoce estas categorías, no se preocupe: aquí le explicamos en qué consiste cada una de ellas.
Azul (Blue)
De todos, este es el punto de menor cocción. La pieza se sella a temperatura alta para poder dorar el exterior, pero el interior de la carne permanece prácticamente crudo.
Esta es una elección muy específica para los comensales que buscan la mínima intervención del calor. Puede reconocer la cocción porque, al cortar, el centro es de color rojo intenso y muy blando.
Temperatura: debajo de los 45 °C al cocinarse.
Inglés o Rojo inglés
Aquí, el corte mantiene bastante jugosidad y una textura tierna, aunque con algo más de estructura que el término de cocción anterior.
El exterior está bien sellado y el centro se siente suave al presionarlo. De hecho, sigue teniendo un color rojo en el centro, pero la temperatura interna cambia.
Temperatura: aproximadamente entre los 50 y los 55 °C al cocinarse.
Término medio
Es uno de los más conocidos y, por ende, solicitado en los restaurantes. Todavía conserva humedad (es decir, los jugos que suelta la carne), pero está justamente equilibrado: ni muy crudo ni completamente cocido.
¿Cómo reconocerlo? El centro ahora tiene un color rosado más uniforme y la carne ofrece mayor resistencia al tacto, pero no es rígida o dura.
Temperatura: suele estar entre los 60 y los 65 °C al cocinarse.
Tres cuartos (3/4)
También es uno de los términos más conocidos, y los jugos disminuyen frente al término medio. Es una opción para quienes prefieren “ver” menos rojo, pero no llegar aún al extremo más seco de la carne.
Temperatura: entre 68 a 72 °C al cocinarse.
Bien cocido, pero no quemado
El tono es bastante uniforme tanto al interior como al exterior de la carne y la textura es más firme.
Puede ser café oscuro o claro, incluso “negro” en algunas partes de la superficie. Como la humedad disminuye considerablemente, significa que la carne está completamente cocinada, pues no hay rastro rosado en el interior.
Temperatura: Supera generalmente los 75 °C en el centro del corte.
Ahora que ya sabe cómo identificar cada punto de cocción, ¿por qué no llevarlo a la práctica? Compartimos con usted algunas recetas que puede animarse a preparar.
¿Carne en “bistec” en 15 minutos? Sí, esta es la receta
Acompañe con arroz, tu ensalada favorita y plátano maduro.
Receta: sándwich de carne fácil y delicioso
Acompañe con queso, un buen mix de lechugas, rodajas de tomate y mayonesa de cilantro.
Paso a paso para preparar una buena carne al horno
Jamón, albahaca seca, queso parmesano y pimienta, son algunos de los ingredientes para llevar este sabor a la mesa.
Si le gusta la cocina y es de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, puede escribir al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) o al de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) para conocer su propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧