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A las 5:50 de la tarde del pasado 9 de abril, cuando los pasajeros de un vuelo entre Medellín y San Andrés llegaron a la isla y pasaron al control migratorio, la Policía recibió la alerta de que, en ese avión, había llegado un hombre con cuentas pendientes con la justicia. La alarma resultó cierta, pues Luis Carlos Freite González había regresado a la ciudad, luego de permanecer prófugo durante cuatro meses.
La Fiscalía lo buscaba desde diciembre del año pasado para que respondiera por los delito de soborno y falso testimonio en una investigación relacionado con un crimen que, tras casi cinco años, sigue sin resolverse: el asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, ocurrido el 5 de octubre de 2021 en San Andrés.
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Ese mismo 9 de abril, Luis Carlos Freite González fue capturado y puesto a disposición de las autoridades. Con esa detención, la teoría del caso tomó más fuerza y fuentes cercanas al proceso le contaron a este diario que el detenido estaría dispuesto a contarle a la justicia lo que sabe sobre un entramado criminal que, según la familia de la víctima, ha entorpecido el proceso.
Su testimonio podría ser clave para una de las teorías que la Fiscalía tiene sobre el caso: que José Manuel Gnecco Valencia, el principal sospechoso del homicidio de su prima y esposa y hoy en juicio, habría utilizado a Freite González para sobornar a un joven detenido en la cárcel de San Andrés para que el preso asumiera toda la responsabilidad del asesinato de Gnecco Serrano, a cambio de una suma de dinero.
José Manuel Gnecco Valencia ha negado toda relación con esa supuesta manipulación. Sin embargo, la Fiscalía ya le imputó el delito de soborno a testigo porque tiene pruebas que apuntan a que le habría ofrecido COP 5 millones a Geral David Pereira, un joven preso en la prisión Nueva Esperanza en San Andrés.
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Ese pago serviría para que el preso le dijera a la Fiscalía que él había disparado contra María Mercedes Gnecco Serrano en la noche del 5 de octubre de 2021. Sin embargo, el ente investigador explicó que, en realidad, lo que ocurrió es que, entre agosto y septiembre de 2023, Gnecco hizo “ofrecimientos de dinero y otra utilidad de manera reiterativa al joven Pereira Castro”, al parecer través de Freire González, conocido como alias “Lalo” o “El Ranchero”.
El testimonio de Geral David Pereira
Geral David Pereira ya le había contado a las autoridades cómo ocurrió el acercamiento. “La última vez me ofreció COP 5 millones para que diera falsas declaraciones. A ese man (Gnecco) nunca le he dado la palabra. Él vive en el patio cuatro. Me mandaba razones con Lalo, alias ‘El Ranchero’. La última vez me preguntaron cuánto quería yo, para que hablara”, contó el joven en septiembre de 2023.
Con esa y otras declaraciones y pruebas, la Fiscalía capturó a Gnecco por el delito de soborno a testigo, el mismo día en el que había salido libre por vencimiento de términos en el proceso por el homicidio de María Mercedes Gnecco Serrano. Este último caso está justamente en juicio y el investigado no solo está respondiendo por el delito de homicidio agravado, sino también por fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego; ocultamiento, alteración o destrucció de elementos materiales probatorios; y falsedad en documento privado.
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De acuerdo con la investigación del caso, hay pruebas balísticas y una reconstrucción de los hechos en 3D que le permitieron a Fiscalía poner en evidencia que el asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano no fue producto de un robo, como lo hizo creer la defensa de Gnecco Valencia. El ente investigador ha dicho durante el juicio que la trayectoria del proyectil que le causó la muerte a la víctima fue disparada dentro de la vivienda en la que se encontraba y a una distancia muy corta.
La versión de José Manuel Gnecco
El procesado, inicialmente, les manifestó a las autoridades que dos hombres la habían baleado intentando entrar a su casa en San Andrés para robarlos. Las pruebas de balística arrojaron que la mujer murió por un los proyectiles de una pistola calibre 9 mm, encontrada semanas después en poder de dos menores de edad, quienes inicialmente fueron vinculados al crimen. Sin embargo, la Fiscalía logró constatar que estos jóvenes no tuvieron nada que ver en el homicidio y que fueron habrían sido involucrados de manera irregular.
Incluso, aseguró el ente investigador, habrían recibido ofrecimientos de dinero para que se incriminaran, justamente como lo dijo el joven Geral David Pereira. Esto llevó al ente acusador a solicitar el cierre del caso en su contra, reorientando la investigación hacia el único sospechoso: José Manuel Gnecco Valencia.
Ahora, con la captura de Luis Carlos Freite González, la tesis de la Fiscalía cobra todavía más fuerza. En el entre tanto, el juicio en contra de Gnecco Valencia por el homicidio de su expareja seguirá en firme y con agilidad, pues tal como lo constató el Consejo de la Judicatura, el procesado desplegó una estrategia dilatoria que retrasó el avance del proceso que ya cumple cinco años sin resolverse.
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