7 Aug 2020 - 12:13 a. m.

Caso Uribe: Corte Suprema pide a Fiscalía que investigue a Mario Uribe

El excongresista, condenado por parapolítica y primo del expresidente Uribe, cayó en el radar del alto tribunal. La Sala de Instrucción de la Corte señala que Mario Uribe y un amigo suyo, el abogado Samuel Sánchez, podrían haber manipulado al exparamilitar Carlos Enrique Vélez. Este, en un principio, habló en favor de Álvaro Uribe, pero luego confesó que lo hizo tras recibir dinero.

Mario Uribe Escobar llevaba mucho tiempo sin ocupar titulares de prensa. En 2007, cuando la Corte Suprema de Justicia empezó a investigarlo por parapolítica, ese proceso fue el punto de quiebre en la relación entre su primo Álvaro Uribe, entonces presidente de la República, y el alto tribunal. En febrero de 2011, la Corte lo encontró responsable de haberse aliado con paramilitares en 2002 para conseguir votos y llegar al Congreso; lo condenó a siete años y medio de prisión. En 2012 quedó libre, se fue a vivir a Medellín y, desde entonces, poco se sabía del político antioqueño. Hasta ahora.

“Advierte la Sala la existencia de varias conductas presuntamente delictivas en la actuación de algunos de los declarantes en este proceso, por lo que se dispondrá la compulsa de copias ante la Fiscalía a fin de que se investigue la posible comisión de (...) el posible delito de Fraude Procesal y Soborno en actuación Penal en que pudieron incurrir, Mario Uribe Escobar y el abogado Samuel Arturo Sánchez Cañón, en atención a lo declarado por el señor Carlos Enrique Vélez y la prueba documental, con relación a una presunta manipulación de su testimonio en dicha actuación y la posible retribución económica por ella”. (Las pruebas contra Uribe son “claras, inequívocas y concluyentes”: Corte Suprema)

Con esas palabras, la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia le pidió a la Fiscalía que empiece a indagar si acaso Mario Uribe tuvo también un papel en el “entramado” (término de la Corte) de posible manipulación de testigos para favorecer al expresidente Álvaro Uribe Vélez. Así quedó plasmado en el documento en que la Corte ordenó la detención domiciliaria del expresidente, conocido en su totalidad por El Espectador. La relación de Mario Uribe con el caso tiene que ver con Carlos Enrique Vélez, un exparamilitar que se unió a las autodefensas en 1989 bajo el mando de Henry Pérez y el Negro Vladimir.

Vélez, como es sabido, llegó al proceso porque Diego Cadena lo buscó para pedirle que testificara en favor del expresidente Uribe. Según le dijo el propio Vélez a la Corte Suprema, mientras él estaba detenido en la cárcel de Palmira, un día un guardia le dijo que tenía una visita y era Diego Cadena, “quien le refirió venir de parte del expresidente Uribe Vélez para que hablara lo pertinente de Pablo Hernán Sierra, de quien dice hay cosas que esta persona afirma que son ciertas y otras no”. Sierra, exintegrante del frente Cacique Pipintá, es uno de los declarantes que ha señalado a Uribe de haberse involucrado con grupos paramilitares.

El exparamilitar, efectivamente, envió unas cartas a las autoridades en favor del expresidente Uribe. Estas quedaron plasmadas en el expediente del senador Álvaro Uribe. En la primera, enviada al entonces fiscal general Néstor Humberto Martínez el 18 de julio de 2017, Vélez dijo que en la Picota recibió visita del senador Iván Cepeda. “Me pidió que dijera que yo había estado reunido con Santiago Uribe (...) Iván Cepeda me ofreció protección, me dijo que me iba a dar lo mismo que a Pablo Hernán Sierra Guerrero, alias Alberto Guerrero”.

En la segunda carta que él admitió haber firmado, de febrero de 2018, este dijo que habló con Pablo Hernán Sierra sobre la posibilidad de entregar un testimonio arreglado en contra del expresidente Uribe. “Él me dice que no importaba, que los testimonios los acomodábamos y amañábamos a nuestro beneficio y yo le dije que no porque: 1 nada de eso sucedió y yo un falso testimonio no voy a hacer meter, porque eso de los falsos testigos es muy delicado”. En esa segunda misiva, Vélez insistió en que Iván Cepeda lo había buscado para que “incriminara a los hermanos Uribe Vélez”, Santiago y Álvaro.

Cuando en la Corte le preguntaron a Cadena sobre cómo conoció a Carlos Enrique Vélez, este respondió que un abogado o un interno de la cárcel Picota (no recordaba bien quién) le habló de una pelea entre Vélez y Pablo Hernán Sierra porque, supuestamente, Sierra había llevado a la cárcel a Iván Cepeda para pedirle a Vélez que declarara contra Uribe, a cambio de “traslados y asilos en Europa”. Diego Cadena dijo que el asunto le pareció “interesante” y que, tras unas “labores de verificación”, supo que Vélez había sido trasladado a la cárcel de Palmira y allá fue a visitarlo.

Aparecen Mario Uribe y Samuel Sánchez

Cadena le dijo a la Corte: “Ese día (en Palmira) el señor (Vélez) me dice que si yo iba de parte del abogado Samuel, le dije que no”. Se refería a Samuel Arturo Sánchez Cañón, un abogado de la Universidad de Caldas que, anotó la propia Corte, fue condenado por celebración indebida de contratos y un llamado a juicio por soborno en actuación procesal, el cual ya está en audiencia preparatoria (o sea, a punto de empezar). Quedó en libertad por vencimiento de términos, “por lo que dice que está ejerciendo su profesión normalmente”. (Álvaro Uribe solicita a la Corte Suprema que todo su expediente sea público)

Sánchez le dijo a la Corte que conoció a Diego Cadena “por casualidad en el año 2016, en un bar o restaurante donde se lo presentaron y luego coincidencialmente se encontraron al ingreso en la Cárcel la Picota, donde éste le comentó que había visitado a un cliente suyo, Carlos Enrique Vélez Ramírez”. De acuerdo con el abogado, esta fue su reacción: “Me acuerdo perfectamente que le dije, doctor Diego ojalá no vaya a tener inconvenientes porque conozco perfectamente y desde hace muchos años atrás a Carlos Enrique y es una persona complicada de manejar”.

Diego Cadena, sin embargo, dio otra versión a la justicia. Dijo que fue Sánchez quien, al saludarlo, le dijo: “Estuviste visitando un cliente mio”. Una diferencia de versión sutil, que para la Corte resultó relevante porque “permitiría inferir que era mayor el conocimiento que se tenían, más del que están dispuestos a admitir”. Sobre las cartas que entregó Vélez en favor del expresidente Uribe, de nuevo, sus versiones se cruzaron: Cadena dijo que Sánchez le hizo llegar las misivas; Sánchez relató que fue Diego Cadena el de la iniciativa de pedírselas a Vélez.

“Esa presunta uniformidad que al inicio se advertía, se debilita”, advirtió la Sala de Instrucción de la Corte, pues el propio Carlos Enrique Vélez contó que el contenido de la segunda carta que este envió a las autoridades fue el resultado de un acuerdo entre los dos abogados. Cadena insistió en que fue Sánchez quien ofreció su intermediación para conseguir las cartas de Vélez, este se mostró “absolutamente ajeno a toda la situación” ante la Corte. Pero las palabras de Carlos Enrique Vélez en el proceso resultaron siendo el detonante.

El 1° de diciembre de 2016, la Corte Suprema -en ese momento no existía la Sala de Instrucción, que se creó en 2018 tras una reforma constitucional- tomó declaración de Vélez en la cárcel de Palmira. Fue una diligencia tan particular que el magistrado a cargo dejó constancia “del estado de intranquilidad” del testigo, quien, en ese momento, “sin esperar siquiera que se le formulara una pregunta”, disparó una aseveración: que se había reunido con Iván Cepeda para “embalar” a los hermanos Santiago y Álvaro Uribe Vélez. Tres años después, le hizo a la Sala de Instrucción una revelación que involucraba, sorpresivamente, a Mario Uribe.

El 3 de septiembre de 2019, Vélez le dijo a la Corte que él y su abogado, Samuel Sánchez, “desde tiempo atrás habían hablado con Mario Uribe para ‘cuadrar’”. “Se suma a lo anterior que Samuel Sánchez Cañón en su declaración admitió que conocía y tenía si no una relación de amistad, sí de bastante cercanía con Mario Uribe Escobar”, señaló entonces la Corte. Sánchez contó que conoció a Mario Uribe mientras este se encontraba detenido en la Picota (por su sentencia por parapolítica) “y eso propició una cercanía”, relató Samuel Sánchez. La Corte encontró, incluso, giros de dinero de parte de Uribe a Sánchez.

“Claramente los giros realizados desde el año 2015 y 2016 época en la que era Samuel Sánchez Cañón abogado de Carlos Enrique Vélez, permiten advertir y confirmar la versión de este en torno a ‘los tratos’ entre ellos sostenidos, para realizar sus declaraciones a favor dentro del proceso de Mario Uribe de quien provendrían los dineros para su pago”. Un dato que sería crucial después, pues Carlos Enrique Vélez admitió que la propuesta para sobornarlo no le llegó el día que Diego Cadena fue a visitarlo, sino antes, por medio de Samuel Sánchez.

“De manera que queda establecido un vínculo del primo de senador Uribe Vélez, el señor Mario Uribe Escobar con el que fuera abogado por mucho tiempo de Carlos Enrique Vélez Ramírez, es decir Samuel Arturo Sánchez Cañón, cuya intervención en este particular asunto emerge innegable y explicaría la natural extrañeza que hasta la defensa expone, del resultado de la visita de Diego Cadena con Carlos Enrique Vélez”. Se refieren a la primera visita de Cadena a Vélez en la cárcel de Palmira, que no duró más de media hora y dejó como resultado una primera carta de Vélez en favor del expresidente. (“Uribe no le pidió a nadie que sobornara a ningún testigo”, dice abogado del senador)

“No sería entendible que entre dos desconocidos, Cadena y Vélez, en tan escaso tiempo, tal vez algo más de media hora, logren elaborar una carta con un contenido que no es corto ni simple y un poder, si no es porque quien visita viene referido de un conocido y se ha tratado ya el tema a definir en ese momento”, señaló el alto tribunal, en alusión a Samuel Sánchez, “quien a su vez sería referido a Cadena Ramírez por Mario Uribe Escobar”. Según la Corte, Cadena y Mario Uribe se encontraron en la casa del senador Uribe en Rionegro (Antioquia) en febrero de 2017, “para gestionar otra información" en cárceles de Estados Unidos.

“Quizá por su deseo de no evidenciar ese vínculo”, resalta la Sala de Instrucción, “Diego Cadena en su declaración ante la Sala, se mostró bastante evasivo en referir los detalles por los cuales conoce y luego se encuentra casualmente, dice, con Samuel Sánchez Cañón”. Para la Corte, quedó claro que en la primera versión bajo juramento que Vélez dio a ese mismo tribunal en 2016, él mintió. ¿Qué papel jugaron el abogado Samuel Arturo Sánchez Cañón y Mario Uribe, primo del expresidente Álvaro Uribe, en esa declaración mentirosa? Eso es lo que ahora la Corte Suprema le pide a la Fiscalía que indague.

Comparte: