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En la tarde de este 19 de junio se llevó a cabo la lectura de sentencia contra los expatrulleros Óscar Alexander Márquez Rojas y Wilmer Andrés Ricaurte Pinilla, por su relación con la muerte de Anthony Gabriel Estrada Espinoza durante las protestas del 9 de septiembre de 2020, también conocidas como el 9S. Márquez Rojas fue condenado a 18 años de prisión. Por su parte, Ricaurte Pinilla deberá cumplir una pena de cuatro años y dos meses de prisión domiciliaria.
La lectura se da luego de que, el pasado 9 de abril, ambos fueran condenados por el crimen. De acuerdo con el Juzgado Tercero Penal del Circuito de Conocimiento de Soacha, Márquez Rojas fue el responsable de disparar el proyectil hallado en el cuerpo de la víctima, por lo que fue condenado por el delito de homicidio. Asimismo, a ambos expatrulleros se les imputó el delito de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.
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Márquez Rojas y Ricaurte Pinilla también deberán pagar una multa de 200 salarios mínimos en un plazo de 10 días. Es decir, cerca de COP 350 millones. Durante la audiencia, la jueza Yenifer Yiseth Suárez Díaz explicó que, al momento del ataque, Anthony Estrada estaba indefenso. La jueza también señaló que quedó comprobado el uso de armas de fuego en contra de la población civil durante las protestas.
Los expatrulleros fueron suspendidos por la Procuraduría General de la Nación el 30 de mayo de 2025. Óscar Pérez fue destituido e inhabilitado por 20 años, al determinar que, mediante el uso excesivo de su arma de dotación, causó la muerte del joven. Por su parte, su compañero fue inhabilitado por ocho años, por la manipulación imprudente de su arma de fuego.
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Los hechos se remontan al 9 de septiembre de 2020, luego de la muerte de Javier Ordóñez Bermúdez a manos de dos policías en el barrio Villa Luz, en Bogotá. A través de redes sociales circularon videos en los que se observa cómo, en al menos 10 oportunidades, los uniformados descargaron una pistola táser contra el hombre de 44 años.
Javier Ordóñez fue trasladado al CAI de Villa Luz y, posteriormente, a la Clínica Santa María del Lago. Sin embargo, cuando llegó al centro médico ya no tenía signos vitales. Esa noche comenzaron las jornadas de protesta, las cuales continuaron hasta el 10 de septiembre. En total, 10 personas murieron en Bogotá y tres más en Soacha (Cundinamarca), entre ellas Anthony Estrada, Cristian Hurtado Meneses y Lorwan Stiven Mendoza.
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Anthony Estrada tenía 28 años. Había llegado a Colombia desde Venezuela en 2019 en busca de una mejor estabilidad económica. Vivía en Ciudad Verde, en Soacha (Cundinamarca) y trabajaba como vendedor ambulante. Todas las noches llamaba a su hermana, Osmary Estrada Espinoza, radicada desde 2017 en Cali (Valle del Cauca). Sin embargo, la noche del 9 de septiembre, esa llamada nunca llegó.
Cuando Anthony Estrada regresaba a su casa, recibió dos disparos que terminaron con su vida. “Cerca de la medianoche recibí una llamada. Yo tenía contacto con las personas con las que él trabajaba y fueron ellas quienes me dieron la noticia. Me dijeron: ‘Mataron a tu hermano’”, narró Osmary Estrada en conversación con El Espectador.
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Durante la lectura de este 19 de junio, la jueza ordenó la captura inmediata del expatrullero Óscar Márquez, quien se encuentra prófugo de las autoridades. Por su parte, Osmary Estrada señaló que este no ha sido un proceso fácil: “Han sido casi seis años. Ver que se va a hacer justicia por la muerte de mi hermano me llena de emociones (...) Quisiera poder decirle a mi hermano que lo amo mucho y que lo amaré por siempre”.
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