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Un juez penal especializado condenó a integrantes del autodenominado Comando Central (Coce) del ELN y otros dos jefes de esa guerrilla por el secuestro de siete periodistas y dos trabajadores de medios de comunicación ocurrido en la región del Catatumbo, en Norte de Santander, entre 2016 y 2017.
La decisión se produjo luego de que el despacho judicial valorara las pruebas presentadas por la Fiscalía durante el juicio oral. De acuerdo con el ente acusador, los hechos afectaron a comunicadores colombianos y de los Países Bajos que desarrollaban labores periodísticas en esa zona del país.
Por estos hechos, fueron declarados responsables de los delitos de rebelión, secuestro simple y secuestro extorsivo, todas las conductas agravadas, Nicolás Rodríguez Bautista, alias “Gabino”; Eliécer Herlinton Chamorro Acosta, alias “Antonio García”; Israel Ramírez Pineda, alias “Pablo Beltrán”; y Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias “Pablito”, integrantes del Coce del Eln.
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El fallo también cobija a Leinner José Franco Pérez, alias “Marcos” o “Barbas”, y a José Yuli Ávila Fierro, alias “Cuyo” o “Jaguar”, líderes del Frente de Guerra Nororiental de esa organización armada.
En el marco de la investigación, liderada por una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, se estableció que las retenciones, así como otros actos de violencia e intimidación contra los periodistas y sus equipos de trabajo, obedecieron a una directriz impartida por los máximos jefes del grupo armado ilegal. El objetivo, según la Fiscalía, era ejercer control territorial en el municipio de El Tarra y localidades cercanas, además de restringir el trabajo de la prensa.
Los secuestros documentados por la Fiscalía
En 2018, un fiscal de la Dirección de Apoyo a la Investigación y Análisis contra la Criminalidad Organizada documentó cuatro casos de secuestro ocurridos entre 2016 y 2017 en la región del Catatumbo. El primer hecho se registró el 21 de mayo de 2016, en el municipio de El Tarra, cuando fue secuestrada la periodista Salud Hernández Mora. De acuerdo con la Fiscalía, la comunicadora española se encontraba en la zona adelantando una investigación sobre la erradicación de cultivos ilícitos.
Según el ente acusador, la periodista habría sido engañada por dos presuntos integrantes del Eln, quienes le habrían prometido devolverle su material periodístico al día siguiente. Sin embargo, Hernández Mora permaneció en poder del grupo armado durante siete días.
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El segundo caso corresponde al secuestro del periodista Diego Alonso D’Pablos y de su camarógrafo, Carlos Alberto Calderón. Ambos llegaron al Catatumbo el 23 de mayo de 2016 para cubrir la noticia del secuestro de Salud Hernández Mora, pero fueron despojados de sus equipos y retenidos contra su voluntad durante cuatro días.
El tercer episodio involucró al reportero Diego Fernando Veloza Duque, quien estaba acompañado por los locutores locales William del Carmen Mora Trujillo y Zulay Ropero. Según la Fiscalía, los tres fueron retenidos durante varias horas por integrantes del Eln, quienes les impidieron continuar con el cubrimiento informativo del secuestro de la periodista española.
Finalmente, el ente investigador estableció que los periodistas holandeses Derk Johannnes Bolt y Eugenio Ernest Marie Follender fueron secuestrados el 21 de mayo de 2017 en zona rural de El Tarra. De acuerdo con la Fiscalía, el equipo realizaba un documental y adelantaba la búsqueda de padres biológicos de niños adoptados por parejas holandesas. En el desarrollo de su trabajo, hombres del Frente Héctor del Eln los interceptaron, les confiscaron el material de las entrevistas y los trasladaron hasta la vereda Filo Gringo, donde permanecieron secuestrados durante ocho días.
“En el curso de las investigaciones, el fiscal de conocimiento identificó lo que sería una directriz del Eln relacionada con ejercer presión y coartar la función de informar de los periodistas que cuestionan y (que), en su concepto, lesionan los intereses de la organización. El material probatorio que reposa en diferentes expedientes daría cuenta que dicha instrucción sería promovida desde los máximo jefes del ELN hasta los cabecillas regionales”, precisó la Fiscalía en su momento por medio de un comunicado.
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