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24 May 2022 - 12:04 a. m.

Condenan a lavadores de dinero vinculado a atentado a la Escuela General Santander

Con empresas fachadas de lácteos y quesos camuflaron dinero ilegal que luego le depositaron a uno de los supuestos implicados en el atentado de enero de 2019.
Así lucía la fachada de la Escuela General Santander minutos después de la explosión, en enero de 2019.
Así lucía la fachada de la Escuela General Santander minutos después de la explosión, en enero de 2019.

Tres personas fueron condenados por lavar millonarias sumas de dinero que transfirieron a Wilson Arévalo Hernández, alias Chaco, uno de los señalados responsables del atentado a la Escuela de Cadetes General Santander, ocurrido en febrero de 2019. “Anyi Daniela Martínez Buitrago, y los hermanos Luis Sebastián y Carlos Felipe Mateus Vargas aceptaron su responsabilidad en el lavado de altas sumas de dinero que serían producto de las actividades ilícitas del Frente de Guerra Oriental del Eln”, explicó la Fiscalía.

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Entre las evidencias que tenía el ente investigador en contra de Martínez y los Mateus había una serie de transacciones que le hicieron a Chaco, pero hubo otros millonarios movimientos de dinero que ninguno de ellos pudo explicar y por los que terminaron judicializados. Según la jueza que los sentenció, “los movimientos financieros efectuados no son proporcionales ni corresponden con los ingresos reportados y percibidos”.

Según el expediente, Martínez y los Mateus hicieron esto movimientos financieros como representantes de empresas de quesos y lácteos. Pero, “realmente, (las compañías) fueron utilizadas como empresas fachadas para desviar y camuflar el origen ilícito del dinero procedente de actividades al margen de la ley”, aseguró la jueza al leer el fallo condenatorio, que quedó en firme esta misma semana.

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Anyi Daniela Martínez, por ejemplo, tendrá que pagar 7 años y 10 meses de prisión por los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito de particulares. “En calidad de administradora de una empresa de lácteos y creadora de una comercializadora hizo cerca de 120 consignaciones a Arévalo Hernández, en las cuales se detectó una operación de blanqueo y enriquecimiento ilícito por más de 1.084 millones de pesos”, explicó la Fiscalía en un comunicado.

Luis Sebastián Mateus recibió la misma pena por los mismos delitos. Fue condenado, porque, “como administrador de una distribuidora de quesos realizó, entre 2013 y 2018, 24 consignaciones por más de 258 millones de pesos en favor de Wilson Arévalo Hernández”. Su hermano, Carlos Felipe Mateus, recibió una pena menor: 5 años y 4 meses, pues fue quien entre 2012 y 2015, realizó directamente 116 consignaciones por $906 millones a alias Chaco.

Chaco es investigado como uno de los planeadores y logísticos del atentado a la Escuela General Santander, ocurrido en la mañana del 17 de enero de 2019 cuando una camioneta bomba estalló en la icónica institución policial. Allí murieron 22 cadetes de la Policía y resultaron heridas 81 personas.

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Arévalo fue la persona que le vendió la camioneta a quien puso los explosivos en la Escuela: José Aldemar Rojas. “De acuerdo con los elementos en poder de la Fiscalía, alias Chaco trasladó desde Arauca hasta Bogotá el vehículo que fue cargado con 80 kilogramos de pentolita. Arévalo llevó el campero hasta la bodega alquilada por José Aldemar Rojas Rodríguez, quien ingresó el carro bomba al centro de estudios policiales”, señaló la Fiscalía en ese momento.

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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