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20 Oct 2021 - 3:28 a. m.

Corte Suprema amenaza con quedarse con pocas mujeres magistradas en la Sala Plena

Las magistradas Hilda González y Patricia Salazar son las dos únicas mujeres que hacen parte de la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia, en este momento, y esa cuota amenaza con desaparecer una vez culmine el periodo de la última en abril próximo, si no se llenan las plazas de cinco dignatarios que ya están fuera del alto tribunal.
Las magistradas Hilda González y Patricia Salazar son las dos únicas mujeres que hacen parte de la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia, en este momento, y esa cuota amenaza con desaparecer una vez culmine el periodo de la última en abril próximo si no se llenan las plazas de cinco dignatarios que ya están fuera del alto tribunal.
Las magistradas Hilda González y Patricia Salazar son las dos únicas mujeres que hacen parte de la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia, en este momento, y esa cuota amenaza con desaparecer una vez culmine el periodo de la última en abril próximo si no se llenan las plazas de cinco dignatarios que ya están fuera del alto tribunal.
Foto: GUSTAVO TORRIJOS

Aunque la Ley de Cuotas promete cumplirse en algunas entidades públicas, ese poder parece no ser alcanzado en la Corte Suprema de Justicia. La Sala Plena del alto tribunal, que suele tener en su nómina 23 magistrados, en este momento, cuenta con solo 19 debido a que los restantes han cumplido su periodo. Lo que llama la atención es que de los que ocupan actualmente las plazas solo dos son mujeres, Hilda González y Patricia Salazar, esta última en abril próximo, tras ocho años de labor, deberá abandonar su cargo.

El dilema con la ley de cuotas, en esta ocasión, es que la iniciativa de esa norma establece que se debe garantizar en un 30% la participación de la mujer en las tres ramas del poder público y en entidades de carácter nacional, departamental, regional, provincial, distrital y municipal. En ese orden de ideas, si la Sala Plena de la Corte Suprema se acogiera a esta y cumpliera con ese designio debería tener en su nómina al menos seis magistradas en el total de los 23 juristas que la componen.

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Aunque la exmagistrada Fanny González, quien falleció en la toma y retoma del Palacio de Justicia en 1985, abrió la puerta a que las mujeres llegaran a ocupar altos rangos en la justicia colombiana, la participación de género suele ser escasa, pues tras su muerte, solo 16 años después, una mujer en condición de magistrada volvió a recorrer los pasillos del alto tribunal. Una investigación de Dejusticia que muestra la composición de la Corte Suprema reveló que el panorama más alentador se presentó entre 2012 y 2014 que alcanzó, en un promedio, un 20 % de la representación de la mujer en la corporación contra un 80 % en los hombres.

La investigación da cuenta que entre 2015 y 2017 la cifra descendió en un 2 % alcanzando el 18 % de la participación de las mujeres en el alto tribunal, y posicionando esa estadística en un punto favorecedor para el género masculino llegando al 82 %. Pese a que, de alguna forma, el máximo tribunal en lo penal desde hace unos años determinó que se acogerían a sus propios lineamientos para escoger a sus dignatarios, lo que si es cierto es que el Consejo Superior de la Judicatura ha cumplido con la denominada cuota de mujeres en las listas. Por ejemplo, para reemplazar al exmagistrado Luis Armando Tolosa, quien ya no se encuentra como dignatario de la Corte, la corporación envió la lista con el nombre de seis mujeres y cuatro hombres.

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Para reemplazar a la exmagistrada Clara Cecilia Dueñas, el Consejo Superior envió la misma cantidad de candidatas mujeres. Y en un porcentaje parecido, con cuatro en la lista, lo hizo para el sustituto del exmagistrado Eugenio Fernández. Una situación similar ocurrió con el aún magistrado Eyder Patiño, que abandona el alto tribunal el próximo jueves. En esa ocasión, el Consejo envió la lista dividida: cinco hombres y cinco mujeres. En teoría, si el alto tribunal decidiera cumplir la cuota mínima de mujeres, las vacantes que dejaron los últimos magistrados deben ser suplidas por el género femenino para siquiera tener cinco magistradas en el alto tribunal.

Aunque el número de mujeres en el interior de la corporación no ha sido un tema que desvele a los magistrados de la Corte Suprema, desde el Consejo Superior de la Judicatura han hecho juiciosa la labor de incluir en sus listas una cantidad de mujeres proporcional a la cifra de los hombres. La intención de la corporación, a juicio de María Adelaida Ceballos, investigadora de Dejusticia, obedece a la iniciativa de las magistradas de balancear esos cargos.

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“Yo entiendo que ese compromiso de hacer listas balanceadas ha venido sobre todo de las mujeres del Consejo Superior de la Judicatura, lo cual habla también de la importancia sustancial que puede tener la inclusión de mujeres. Claro, no todas las mujeres serán progresistas ni propenderán por incluir otras mujeres, pero creo que el chance de que tengan esa postura puede ser un poco más alto, puesto que la mayoría de las personas que propugnamos por la igualdad de género en el poder somos mujeres”, dijo la investigadora.

Aunque para Ceballos la poca participación de la mujer en la Corte también obedece a las bajas postulaciones, es una situación que se debe estudiar de manera exhaustiva y sistemática, y una vez se conozcan las posibles razones se puede y debe atacar tal problemática. No obstante, lo que llama la atención es que ese suceso parece ser solo un tema que relaciona la Corte Suprema, pues en la Corte Constitucional, en caso de seguir con el designio de la Ley de Cuotas, la corporación estaría haciendo juiciosamente la tarea.

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La Sala Plena de la Corte Constitucional la constituyen nueve magistrados de los cuales cuatro son mujeres. En ese orden de ideas, el alto tribunal está cumpliendo con la cuota de género debido a que a esta le corresponde como mínimo tener a tres mujeres en su nómina. Por su parte, en el Consejo de Estado, si bien no está entre las estadísticas si logran acercarse a los topes de cinco mujeres. El tribunal administrativo debería tener alrededor de ocho magistradas porque en su pleno tiene un total de 27 togados.

Por lo pronto, la maratónica tarea le queda a la Corte Suprema de Justicia que podría, de aquí a diciembre, incluir en su pleno al mayor número de mujeres que han podido tener desde tiempo atrás.

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