14 Sep 2021 - 1:44 a. m.

Ejército despide al coronel Esparza, oficial de la mítica Operación Jaque

El coronel José Luis Esparza, quien estaba a punto de ascender a general, fue llamado a calificar servicios por el Ejército Nacional. Fue uno de los oficiales que participó en la mítica Operación Jaque para lograr la libertad de Íngrid Betancourt en 2008.

El tiempo del coronel José Luis Esparza, como miembro activo del Ejército, acaba de terminar. El Espectador conoció que el ministro de Defensa Diego Molano firmó un decreto con el cual Esparza, oficial de inteligencia que participó en la histórica Operación Jaque de 2008, fue desvinculado de la institución militar.

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En un acto administrativo del pasado 10 de septiembre, Molano retiró del servicio activo de las Fuerzas Militares al coronel José Luis Esparza, y a otros cuatro oficiales de alto rango: Elkin Jair Alfonso, Óscar Alexander Amado, Libardo Antonio Martín y Ricardo Augusto Salcedo. Aún se desconocen los motivos de la destitución. Por otro lado, fuentes en la institución aseguran que el Ejército ha recibido mensajes anónimos que vincularían a Esparza con el Eln.

La destitución del coronel Esparza se da en un momento clave de su carrera como militar, pues estaba a punto de ascender a general. En 2020, el oficial fue seleccionado para hacer el curso y, como lo conoció este diario, en diciembre alcanzaría uno de los mayores honores en la institución. “Es considerado dentro de las Fuerzas Armadas un héroe”, le dijo a El Espectador una fuente cercana a Esparza.

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El coronel llamado a calificar servicios fue uno de los oficiales de inteligencia que comandó la Operación Jaque, con la cual las Fuerzas Militares lograron la libertad, el 2 de julio de 2008, de la precandidata presidencial Íngrid Betancourt y otros 14 secuestrados por las antiguas Farc. Esparza fue quien dirigió la operación dentro del helicóptero MI-17 del Ejército, dirigido hacía el corazón de la selva del Guaviare.

Se trata de uno de los más grandes trofeos del excomandante del Ejército Mario Montoya, quien nombró la operación dada la primera letra del mes de julio. Entonces, las Farc tenían en su poder, entre otras cientos de víctimas, un grupo de secuestrados conformado por Betancourt, tres ciudadanos norteamericanos y once miembros de la Fuerza Pública. Simulando un supuesto intercambio humanitario, haciéndose pasar por una ONG, el Ejército logró la libertad de todos, sin disparar una sola bala.

Sobre Esparza se sabe que trabajaba como jefe de Memoria Histórica y Contexto Conjunto de las Fuerzas Militares. En abril de 2018 fue invitado al Senado con ocasión del Día Nacional de las Víctimas. Ese día explicó que los miembros del Ejército y la Policía también son víctimas del conflicto armado y que han “derramado sangre por la libertad”, citando a Simón Bolívar. Exigió visibilizar los soldados y policías caídos y, además, reconoció que miembros de su promoción y otros funcionarios públicos han cometido errores.

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“La construcción de la memoria histórica hace parte de una responsabilidad nacional donde deben participar todos los sectores de la sociedad para corroborar y legitimar las verdades del conflicto”, explicó en un texto de 2015 para la Revista de las Fuerzas Armadas, de la Escuela Superior de Guerra. No obstante, el coronel Esparza crítico el informe Basta Ya del Centro Nacional de Memoria Histórica, en el cual se retrata el conflicto armado en Colombia, pues a su juicio sentó una “posición parcializada” y hace parte de una “interpretación sesgada” del contexto histórico de la guerra.

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