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11 Jul 2020 - 2:21 p. m.

El rifirrafe entre Néstor H. Martínez y Montealegre por las “chuzadas”

Martínez había sido señalado de auspiciar interceptaciones ilegales en contra de los negociadores de paz. Sin embargo, la Fiscalía confirmó interceptaciones telefónicas ilegales a Álvaro Leyva en 2013, durante la gestión de Montealegre. Ambos ex funcionarios se pronunciaron.
Los exfiscales Néstor Humberto Martínez y Eduardo Montealegre. /Archivo El Espectador.
Los exfiscales Néstor Humberto Martínez y Eduardo Montealegre. /Archivo El Espectador.
Foto: archivo

El viernes la Fiscalía General de la Nación confirmó que las comunicaciones del exministro Álvaro Leyva fueron interceptadas ilegalmente por policías de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía, entre el 19 de febrero y el 11 de junio de 2013. En este momento fungía como fiscal general de la nación, Eduardo Montealegre, declarado defensor del proceso de paz.

Tras el anuncio, el exfiscal Néstor Humberto Martínez, quien el año pasado fue señalado de promover interceptaciones ilegales contra los negociadores de la paz, aseguró que estos hechos evidencian que su nombre no está vinculado a “tan repudiables prácticas” y que confía en que la justicia dará con los responsables de este delito y con los autores del “montaje” del que dice ser víctima.

“Aunque en su momento demostré la falsedad de tales señalamientos, al punto que asumí la Fiscalía cuando las negociaciones ya habían concluido, no hubo lugar a la rectificación y los jueces de tutela indicaron que el único camino para resarcirme, por el daño causado a mi honra, era a través del ejercicio de la acción penal contra los autores del infundido y su dolosa reproducción”, indicó el exfiscal Martínez que renunció al cargo en mayo del año pasado.

(En contexto: Álvaro Leyva, el hombre de la paz que resultó “chuzado”)

Por otro lado, Eduardo Montealegre, envió una carta al fiscal Fernando Barbosa en la que recordó su trabajo por el proceso de paz, las medidas que tomó durante su gestión para brindar garantías respecto a las interceptaciones y el respaldo que le brindó a Álvaro Leyva, a quien calificó como un “respetado amigo”, durante y después de su administración.

“Realizamos múltiples reuniones para fortalecer el proceso. Impulsé muchas de sus brillantes ideas, como las de los acuerdos especiales, que implican darle fuerza normativa a lo firmado en Cuba; cuando en el gobierno (de Juan Manuel) Santos prestaba poca atención a ideas de Leyva, yo las defendí públicamente, a tal punto de instaurar una demanda contra la Corte Constitucional para que se blindaran los acuerdos y se consideraran como un tratado internacional”, expresó Montealegre.

El exfiscal Montealegre dijo que desde el inicio de su administración tomó medidas contra las interceptaciones ilegales como recorrer progresivamente las salas de interceptación de la Fiscalía, que estaban en poder de la fuerza pública; crear controles estrictos para evitar violaciones al derecho a la intimidad; “desenmascarar el espionaje” a los negociadores de la Habana; y oponerse a que la fuerza pública hiciera interceptaciones legales por fuera del control de la Fiscalía.

En ese sentido, aseguró ser el primer interesado en que se llegue a las últimas consecuencias en esta investigación. “Le solicito, respetuosamente, darle prioridad al caso, para establecer: ¿quién hizo las interceptaciones ilegales?; ¿quién las ordenó?; ¿quién o quiénes fueron los destinatarios de esa información; ¿por qué lo hicieron?; ¿cuáles eran sus motivos?; ¿quién o quiénes, al interior o fuera de la Fiscalía estaban interesados en bombardear el proceso de paz, que yo defendía con vehemencia?”.

Y no desaprovechó la oportunidad para, una vez más, evidenciar la rivalidad que existe entre él y Martínez. “A diferencia de Néstor Humberto Martínez, yo no acudiré ‘al tapen, tapen’. Además de investigar a profundidad mi administración sobre el tema, le solicito que, extienda esas investigaciones a lo que sucedió durante la época de Néstor Humberto Martínez y el experto en derecho penal de la antigüedad romana, Fabio Espitia (…) Resulta curioso que, con extrema rapidez, la fiscalía de Martínez Neira, encontró las pruebas de interceptaciones al proceso de paz durante mi administración –defensor del proceso– y las excluyó velozmente en la de él –enemigo de la paz”.

Pero no es la primera vez que Montealegre se despacha contra el exfiscal Martínez. Esta semana tuvo la oportunidad de referirse al escándalo que provocó el viaje que hizo el fiscal Francisco Barbosa a la isla de San Andrés, en compañía de su hija. Pero se valió de su intervención para arremeter en contra de Humberto Martínez.

“Muchos de los que ahora se rasgan las vestiduras en nombre de la ética, callaron ante la escandalosa corrupción en tiempos de Martínez Neira porque guardaron silencio ante el abogado de la banca (...) A ese oscurantismo nos quiso conducir un opaco y gris burócrata, arribista de profesión, derribado del cargo de fiscal general por sus mentiras. Las garantías son una alambrada de impunidad”, indicó.

Ahora, queda esperar a que la Fiscalía resuelva todos los interrogantes que esconde el caso de las “chuzadas” ilegales y se determinen las responsabilidades de estos hechos que comprometen el derecho a la intimidad de los colombianos.

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