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2 Mar 2015 - 9:32 p. m.

Falleció el empresario italiano Giorgio Sale

Enfrentaba un proceso en Colombia por el delito de lavado de activos.

Redacción Judicial

Falleció el empresario italiano Giorgio Sale
 Giorgio Sale.
Giorgio Sale.

En su residencia en el municipio de Cartago (Valle del Cauca), donde se encontraba cumpliendo su medida de aseguramiento, falleció en la tarde de este lunes el empresario italiano Giorgio Sale quien enfrentaba un proceso penal en Colombia por su presunta participación en el delito de lavado de activos.

Sale, quien había sido beneficiado en noviembre de 2013 por la juez cuarta especializada de Bogotá con detención domiciliaria debido al cáncer de pulmón y diabetes que padecía, era procesado por el “incremento exagerado” de su patrimonio al parecer producto de actividades ilícitas por medio de sus empresas Made in Italy, Vineria Italiana y L'enoteca

Según la investigación adelantada por la Unidad Nacional para la Extinción de Dominio y contra el Lavado de Activos, el empresario italiano habría recibido “inyecciones de capital” por parte del excomandante paramilitar, Salvatore Mancuso Gómez, así como otras operaciones de lavado de activos que, aparentemente, habría liderado el procesado.

Giorgio Sale, quien fue capturado el 3 de febrero de 2012 cuando ingresaba al búnker de la Fiscalía General, aseguró que por estos delitos ya había sido condenado en Italia, hecho por el cual en repetidas oportunidades solicitó la nulidad de su juicioPara el próximo 10 de marzo estaba fijada la audiencia de alegatos de conclusión en los juzgados especializados de Bogotá.

Dentro del mismo proceso, el fiscal instructor precluyó a Sale la investigación por el punible de tráfico de estupefacientes, teniendo en cuenta que por los mismos hechos cumplió condena en Italia.

En 2006 el nombre de Sale se conoció públicamente en Colombia luego que se revelara una conversación telefónica en la cual la esposa del entonces magistrado del Consejo Superior de la Judicatura, José Alfredo Escobar Araújo le agradecía por “los botines” que le había regalado al togado.

En ese momento se conoció que enfrentaba, junto a varios miembros de su familia, un proceso por el delito de tráfico de estupefacientes, por lo que luego fue condenado a 10 años de prisión, de los cuales solamente cumplió cinco.

 

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