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16 Mar 2021 - 11:09 a. m.

“La actitud del Estado es otra bofetada contra el caso de Jineth Bedoya”: FLIP

Colombia decidió retirarse de la audiencia que se realizó el pasado lunes 15 de marzo, ante la Corte IDH, y que tenía como fin discutir la violación a los derechos humanos que sufrió la periodista Jineth Bedoya en mayo del 2000, cuando fue secuestrada, torturada y abusada sexualmente. El representante del Estado dijo que los jueces de la Corte no eran objetivos ni imparciales.
Jineth Bedoya - Periodista
Jineth Bedoya - Periodista
Foto: Cristian Garavito / El Espectador

Sorprendidos. Así quedaron los representantes de la periodista Jineth Bedoya cuando el día de ayer Camilo Gómez, el director de la Agencia Jurídica del Estado (Andje), manifestó que recusaba a todos los jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), excepto a uno, porque “prejuzgaron” al Estado durante el interrogatorio que le realizaron a la periodista Jineth Bedoya, quien precisamente rindió su testimonio ante el máximo tribunal internacional de derechos humanos. (Lea también: El Estado colombiano se retiró de la audiencia por el caso Jineth Bedoya ante la Corte IDH)

Pero la sorpresa fue aún mayor cuando el Estado, luego de dar a conocer su postura, simplemente se retiró de la diligencia. “Es un acto sin precedentes que prende alarmas que nos preocupan mucho y tienen que ver con cuál es el compromiso del Estado colombiano frente a este juicio conde está siendo señalado por violaciones de derechos humanos y cuál será el sometimiento frente a la decisión que adopte la Corte. Además, este proceso debía tener un componente reparador, independientemente del fallo que fuera a emitir, y el Estado le ha negado esa posibilidad a Jineth”, dijo el director de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), Jonathan Bock.

En diálogo con El Espectador, Bock y Viviana Krsticevic, abogada del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), quienes representan Jineth Bedoya en este litigio internacional, manifestaron su desconcierto e inquietud por la actuación del Estado durante la audiencia y señalaron que se trató de una conducta inédita que no se ha visto, ni siquiera, en Estados que se encuentran en situaciones muy extremas o en contextos nacionales muy complicados. “Cuando Camilo Gómez transmitió eso le dijimos que nos sorprendía y que en algún momento sí teníamos la esperanza de que el Estado se fuera a allanar y aceptara la responsabilidad. No esperábamos esto”, señaló Bock.

Para el vocero de la FLIP resulta inadmisible que Colombia se molestara por el interés que mostraron los jueces de conocer los detalles del caso, la educación con la que le hicieron las preguntas, la empatía que expresaron algunos. Según afirmó, los magistrados de ninguna manera estaban dando por sentada la responsabilidad del Estado por lo que, a su juicio, la reacción del Estado obedecería más a una estrategia para dilatar el proceso o deslegitimar a la Corte IDH y a sus magistrados.

“Resulta incompresible que el director de la Agencia Jurídica del Estado salga a decir que esto no tiene que ver con Jineth y que el Estado se solidariza con ella, cuando los hechos demuestran todo lo contrario. Esa actitud vuelve a ser una bofetada para el caso de Jineth y vuelve a castigarla en este proceso que se sigue dilatando. Esto ha sido lo más esperado por Jineth desde hace 11 años cuando se llevó el caso a instancias internacionales. Su testimonio fue impactante y eso se vino abajo por la reacción del Estado”, agregó el director de la FLIP.

Bock también afirmó que para Jineth Bedoya la postura del Estado fue “una bofetada” que evidenció la indolencia de Colombia durante todo este tiempo. “Estamos tranquilos porque sabemos que quien está actuando de manera errónea e indolente es el Estado y esperamos que la Corte adopte una decisión hoy de cómo continuaran las audiencias y cuál va a ser su respuesta frente a la solicitud del Estado para que esto pueda seguir con su procedimiento inicial y que no se dilate la decisión de la Corte. Esperamos que esto no afecte de manera contundente y que sea una cuestión de uno o dos días máximo”, dijo el representante de la FLIP.

Este controversial episodio, llamó la atención de periodistas de todo el país que, según Bock, acudieron a la Fundación para poner sobre la mesa una inquietud: si esta es la posición del Estado en el caso más emblemático de violencia contra la prensa, en el máximo tribunal internacional, con todo el cubrimiento de medios ¿qué se puede esperar de los ataques, amenazas y violaciones contra periodistas en Arauca, Caquetá, Putumayo y Córdoba? (Le puede interesar: Tras retiro del Estado, Corte IDH suspendió audiencias por caso Jineth Bedoya)

“Esto, por su puesto, manda un mensaje que ha sido reiterativo por parte de un Estado que ha desprotegido a sus periodistas y no se ha encargado de atender las situaciones de impunidad y violencia que han rodeado al periodismo no solo en el año 2000, sino en la actualidad”, expresó Bock al tiempo que llamó la atención sobre la solidaridad y el apoyo que ha manifestado el gremio del periodismo frente a la “desidia del Estado” en este caso. “. Es muy importante que no se pierda esa solidaridad, aunque a veces parece que estamos en tiempos donde eso no es tan sencillo, pero resulta fundamental que sea el mismo gremio quien tenga una voz de rechazo contra las agresiones contra la prensa”.

“Lo que hizo el Estado no tiene ni pies, ni cabeza”

A la abogada del Cejil, Viviana Krsticevic, no le “cabe en la cabeza” la actuación de Colombia en la audiencia simplemente porque, según lo explicó, el Estado ya sabía lo que Jineth Bedoya iba a declarar en la diligencia. Sabía que ella se iba a referir a su labor periodística, a las investigaciones que estaba haciendo, a los riesgos, las amenazas y los ataques; y, en ese sentido, lo que le preguntaron los jueces era lo que debían preguntar como parte del proceso para recabar la prueba y establecer el alcance de las violaciones de derechos humanos y de las reparaciones.

“En derecho lo que hicieron los jueces no pone de ninguna manera en juicio la objetividad o imparcialidad del tribunal. Que la hayan tratado con respeto, que hayan reconocido su dolor, su coraje y valentía tampoco es algo sorprendente, ni frente a Jineth, ni frente a las víctimas que han pasado por a un tribunal de derechos humanos como la Corte IDH. Es lo que corresponde. Entonces sinceramente el retiro del Estado de la audiencia es un paso inédito, porque me ha tocado litigar contra la dictadura de Fugimori, el Gobierno venezolano y sucesivos gobiernos de toda la región, y nunca he visto que un Estado que se pare en una audiencia ente la Corte IDH y se vaya”, dijo. (Noticia relacionada: Jineth Bedoya: “Sé que mi vida está en riesgo, pero no es razón para callarme”)

Para Krsticevic se la actuación del Estado, además de revictimizar a Jineth Bedoya y a su familia, obedece a que Colombia no quiere que el caso se debata a profundidad. “Lo que le preocupa al Estado es que se debata su complicidad con los hechos de hostigamiento que ha sufrido Jineth Bedoya, y su responsabilidad que va mucho más allá de haber revictimizado a la periodista haciéndole más de 12 interrogatorios en la Fiscalía. El Estado se retira porque no quiere que se debata públicamente los distintos niveles de responsabilidad que tienen distintos sectores institucionales en los graves crímenes que se han cometido en contra de Bedoya, de centenares de periodistas y de miles de mujeres”, recalcó.

La abogada afirmó que, aunque para ella la recusación propuesta por el Estado no tiene futuro, será la Corte la que evalúe las observaciones de Colombia. “No me cabe ninguna duda que la Corte va a rechazar el pedido de recusación del Estado porque no tiene ni sustento fáctico, ni jurídico. Es muy revictimizante. La señora Bedoya se ha pasado más de 10 años esperando el momento en el que la escuche la Corte IDH y que se puedan debatir en profundidad las violaciones de derecho que ella le plantea a la Corte, que la Comsión Interarmericana de Derechos Humanos (CIDH) ha respaldado, con pruebas, y el Estado decide retirarse. Es muy impactante”, insistió.

Lo cierto es que Colombia tiene hasta las 12:00 del mediodía de este martes 16 de marzo para presentarle a la Corte IDH, por escrito, su recusación contra los jueces. Mientras el tribunal internacional de derechos humanos evalúa los reparos del Estado, las audiencias que estaban programadas para continuar hoy y mañana miércoles 17 de marzo, quedarán suspendidas. Sin embargo, tanto Jonathan Bock, como Viviana Krsticevic, confían en que la Corte resolverá el recurso rápidamente y que, en el mejor de los casos, las audiencias podrán continuar su curso esta misma semana.

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