25 Oct 2018 - 3:00 a. m.

La prueba de Uribe para demostrar que la Corte Suprema sabía que lo estaba interceptando

Continúa el enredo sobre las interceptaciones telefónicas al expresidente Álvaro Uribe. Según su defensa, una entrevista radial el 10 de marzo evidencia que en el CTI sabían bien a quién estaban escuchando. Por eso, formalizó denuncia contra los funcionarios.

Redacción Judicial

El expresidente Álvaro Uribe es investigado por los delitos de soborno y fraude procesal. / Andrés Torres
El expresidente Álvaro Uribe es investigado por los delitos de soborno y fraude procesal. / Andrés Torres
Foto: ANDRÉS TORRES

El 10 de marzo de 2018, durante 12 minutos a través de su celular, el expresidente Álvaro Uribe concedió una entrevista radial al programa Los Cantaletosos, de la emisora comunitaria Violeta Stéreo. A escasas horas de los comicios al Congreso, Uribe pidió apoyo a los candidatos del Centro Democrático y al aspirante presidencial Iván Duque. Esa conversación pública no solo fue escuchada por los oyentes del programa, sino por los agentes del CTI que tenían interceptado su teléfono.

Desde cuatro meses atrás, noviembre de 2017, la Dirección Especializada de Policía Judicial para aforados constitucionales de la Fiscalía sabía que ese era el teléfono del expresidente y senador Uribe. Lo conocía porque así se lo hizo saber la empresa Telefónica Movistar para responder un requerimiento de sus investigadores. No obstante, en la recta final de la campaña al Congreso lo seguían escuchando y ese 10 de marzo Uribe se explayó en resaltar a sus candidatos.

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“¿En qué parte del país está senador?”, le preguntó uno de los entrevistadores. “Hombre, llegué antenoche a mi casa en Rionegro, antier estuve en el Guainía, fui a hacer (se oye una interferencia) en Sumapaz y hoy pendiente de ustedes, Los Cantaletosos”. El entrevistador contrapreguntó: “Oiga doctor Uribe, ¿cómo se hace para tener tanta energía uno? ¿Qué se unta?”. Uribe respondió: “Yo siempre he sido deportista y hago ejercicio (…) le rezo a Dios porque siempre vivo sobregirado…”.

Todo ese diálogo se puede hoy leer en la transcripción de los audios interceptados conocida por El Espectador. En múltiples ocasiones, durante la intervención radial, se oyó a los locutores repetir el nombre de su entrevistado, el senador Uribe, y hablar de su abierto apoyo a la campaña de Iván Duque. Al despedirse, luego de una trova paisa, Uribe comentó: “Dígale a Ventarrón esto: que yo sé que él va a votar por el Centro Democrático, porque a Ventarrón no le gusta el coscorrón”. Todos se rieron.

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Hoy esta entrevista radial es anécdota, pero la defensa del senador Álvaro Uribe considera que es una prueba más de que el CTI de la Fiscalía contaba con suficiente información para saber que el abonado de esa línea telefónica utilizada para materializar la conversación pública era la del expresidente. Aun así, la interceptación adelantada por los funcionarios del CTI se mantuvo hasta el 9 de abril de 2018, incluso cinco días más desde que se ordenó que esa chuzada “legal” fuera cancelada.

En ese momento ya había tomado forma el escándalo desatado a raíz de la decisión adoptada por la Corte Suprema de Justicia en la que se abstuvo de abrir investigación contra el congresista Iván Cepeda y, en contraste, ordenó investigar al denunciante Uribe Vélez por presunta manipulación de testigos. Esa decisión se formalizó el 16 de febrero de 2018. Tres días después, el 19 de febrero, el magistrado ponente José Luis Barceló recibió un informe clave del CTI.

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Según el oficio suscrito por la investigadora comisionada de la Dirección Especializada para Aforados Constitucionales, Luz Mireya López, para que fuera parte del “informe de policía judicial No. 9-96483 del 5 de abril de 2017”, remitió al magistrado Barceló un nuevo informe con resaltado de “ampliación y complemento del análisis link de las comunicaciones”, de siete teléfonos celulares. Entre ellos el de Álvaro Uribe Vélez. Es decir, en la Corte también había claridad sobre el teléfono del expresidente.

Tres días después de la comunicación del CTI a la Corte, el 22 de febrero de 2018 acudió al alto tribunal el abogado Reynaldo Villalba, defensor del congresista Iván Cepeda para advertir que el testigo Juan Guillermo Monsalve, clave en las denuncias de Cepeda contra Uribe por presuntos nexos con el paramilitarismo, estaba recibiendo presiones del círculo cercano al expresidente, para que se retractara de sus señalamientos, y manifestar que habían sido fruto de ofrecimientos del congresista Cepeda.

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Ese mismo día 22 de febrero la Corte Suprema abrió una nueva investigación alrededor de los hechos denunciados y libró la orden al CTI de la Fiscalía para el apoyo respectivo. Esa orden dispuso nuevas interceptaciones telefónicas y, aunque no fuese así o no incluyera a Uribe, al menos dos semanas después, cuando habló a través del programa Los Cantaletosos, de Violeta Stéreo en Casanare, los investigadores del CTI sí seguían escuchando al senador del Centro Democrático.

En respuesta a las denuncias del abogado de Iván Cepeda, el 24 de julio de 2018, una sala de la Corte Suprema integrada por los magistrados José Luis Barceló, Fernando Castro y Luis Antonio Hernández, abrió investigación formal contra los congresistas Álvaro Uribe y Álvaro Hernán Prada, por los presuntos delitos de sobornos a testigos y fraude procesal. Sin embargo, de manera casi simultánea trascendió que las interceptaciones telefónicas contra Uribe no obedecían a un estricto trámite.

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En consecuencia, a través de un derecho de petición el expresidente pidió información a la Corte sobre las interceptaciones telefónicas en su contra. Aunque inicialmente el alto tribunal argumentó que el asunto era reservado, al final contestó el pasado 10 de septiembre. La Corte lo atribuyó a un hallazgo “imprevisto e inevitable”, porque apareció como dato de contacto del congresista Nilton Córdoba Manyoma, quien era y es investigado por el escándalo del cartel de la toga.

En medio del enredo siguen apareciendo hechos que todavía no dejan claro desde cuándo la justicia venía escuchando las conversaciones telefónicas de Álvaro Uribe. Por lo pronto, a esta nueva pieza de la entrevista con Los Cantaletosos en el Casanare, la defensa del exmandatario agregó una denuncia contra los funcionarios del CTI que escucharon más de la cuenta a Uribe. “O debían haber informado cuanto antes o fue una omisión grave en contravía de la ley”, concluyeron sus abogados.

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