11 Nov 2018 - 3:40 a. m.

La última auditoría que “rajó” a Medimás

El Espectador revela el último informe de auditoría enviado a la Superintendencia de Salud. Según el reporte, la entidad, que agrupa a 4 millones de usuarios, tiene muy serios problemas de liquidez.

Juan David Laverde Palma

 Cafesalud es la EPS que fue vendida por $1,4 billones, en mayo de 2017, a la sociedad Prestnewsco, propietaria de Medimás. / Archivo El Espectador
Cafesalud es la EPS que fue vendida por $1,4 billones, en mayo de 2017, a la sociedad Prestnewsco, propietaria de Medimás. / Archivo El Espectador
Foto: OSCAR PEREZ

“La EPS no cumple con los indicadores de permanencia, como condiciones financieras y de solvencia. De igual forma, presenta dificultades en la gestión del riesgo en salud de la población afiliada por deficiencias en el proceso de caracterización de la población, indicadores de impacto en salud y la deficiente red de prestadores de servicios de salud”. Esta es la conclusión de la más reciente auditoría a la cuestionada EPS Medimás.

El documento de 104 páginas, en poder de El Espectador, fue elaborado por Never Enrique Mejía Matute en calidad de contralor con funciones de revisor fiscal, y enviado al superintendente de Salud, Fabio Aristizábal Ángel. Sus hallazgos revelan una radiografía crítica que se suma al cierre en los últimos meses de ocho de las 19 clínicas de la red básica. Unos 4 millones de usuarios de Medimás estarían afectados.

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Hace apenas un mes, en una publicitada decisión, la liquidadora Ángela María Echeverry anunció el reversazo en la venta de Cafesalud, la EPS que fue vendida por $1,4 billones, en mayo de 2017, a la sociedad Prestnewsco, propietaria de Medimás. En medio de esa turbulencia administrativa, este informe detallado del contralor Mejía Matute, del pasado 9 de octubre, le pone más sebo al candil del debate. El reporte tiene como fecha de corte el mes de agosto pasado y se da en el marco de la estricta vigilancia de la Superintendencia a Medimás. Allí se advierte que las cuentas económicas de la EPS son muy difíciles, pues los activos suman $1,9 billones, mientras los pasivos son del orden de $2,1 billones. Es decir, Medimás presenta un patrimonio negativo de $212 mil millones. Y hay más: “La pérdida acumulada al corte de agosto de 2018 alcanza la suma de $750.542 millones”.

Por esa razón, el contralor Mejía Matute sostiene en su reporte: “De acuerdo con los saldos registrados en bancos, se tiene que la EPS no presenta liquidez siquiera mínima para atender el pasivo exigible de $2,1 billones, compuesto por proveedores, IPS y demás acreedores en la suma de $1,4 billones, y la cancelación gradual de la deuda producto de la adquisición de Cafesalud, registrada en la suma de $674 mil millones”. El informe de auditoría es así de claro: “La entidad no posee liquidez para cumplir con sus obligaciones a corto o mediano plazo”. En ese contexto, el documento asegura que las cuentas por cobrar de Medimás suman en total $757 mil millones que equivalen al 35,26 % de los activos. Un corte de cuentas que tiene en máxima alerta al Gobierno Nacional y con la cruz en la boca a los pacientes de la EPS.

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Es más, la auditoría asevera que el desorden administrativo es tal, que “la gestión en el proceso de recuperación de cartera no es eficiente” y que la EPS ha girado directamente a distintas Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) $230.592 millones con el fin de garantizar la prestación del servicio, pero la facturación que respalda esa cifra no aparece. Es decir, se hicieron giros a proveedores sin facturas identificadas. Con otra particularidad: Medimás les ha pagado a 14 IPS millonarios anticipos con base única y exclusivamente en la facturación radicada por estas entidades, sin la debida auditoría. “El monto legalizado por este concepto es de $55 mil millones”. Pero, además, se indaga un posible favorecimiento en el pago a los proveedores, tal como ya lo habían advertido en distintos informes tanto la Contraloría como la Procuraduría.

Según el documento, desde la puesta en marcha de su operación el 1° de agosto de 2017, Medimás ha realizado pagos a distintas entidades de salud por $568 mil millones. Dinero que sale de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES). Sin embargo, se detectó que el 43 % de ese monto –más de $248 mil millones– solo les fue pagado a 16 IPS de las 714 que tiene Medimás. En criterio de la auditoría, esto representa una evidente concentración de beneficiarios de entidades cuyos dueños serían los mismos de la EPS. Por ejemplo, Esimed, Solinsa, la Sociedad de Insumos y Servicios Médicos, los hospitales San Jorge, Erasmo Meoz, Federico Lleras Acosta, Santa Mónica, Universitario de Caldas, Universitario de Santander, Imsalud, Empresa de Salud de Pereira, el Centro Imbanaco, la Clínica Medilaser, entre otros.

“Lo anterior determina una alta concentración de pago bajo dicha modalidad a un número reducido de proveedores IPS, de lo que se colige la contratación concentrada en gran parte de las mismas”, resaltó el documento que, además, determinó que la población afiliada a Medimás ha decrecido un 16 %, lo que representa 805 mil usuarios menos, al tiempo que las quejas y tutelas por el servicio se aumentaron exponencialmente. Incluso, el reporte sostiene que se le adeuda al Estado, en este caso representado por la liquidadora Ángela María Echeverry, cuatro cuotas por la compra de Cafesalud que sumarían más de $71 mil millones, al tiempo que se estableció que los socios dueños de la EPS “no han cumplido con la capitalización de las deudas de un máximo del 50 % de la negociación, esto es, $590 mil millones”, pues solo cubrieron $460 mil millones.

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La auditoría fue así de severa: “Es evidente el deterioro del patrimonio en lo corrido del presente año, situación que se origina principalmente en el crecimiento de los costos en mayor proporción frente al aumento en los ingresos y a la baja gestión en el proceso de recaudo de los recursos utilizados para cubrir los servicios, medicamentos y tecnologías”. Con algo aún más grave. “Esta contraloría se permite manifestar como hecho preocupante que la EPS ha venido certificando a los proveedores de bienes y servicios, distintos a las IPS, sobre la no obligatoriedad de facturar IVA (…) Se evidencian valores por concepto de IVA presuntamente dejados de facturar por los proveedores en la suma de $17,9 mil millones, lo que puede repercutir en las responsabilidades tributarias a las que hubiere lugar”.

Entre enero y agosto de este año, Medimás recibió 137.556 quejas, reclamos, peticiones y denuncias, con un promedio mensual de 18.737. Los pacientes de los departamentos de Risaralda, Valle del Cauca, Quindío, Tolima y Caldas fueron los que más reportaron inconformidades con el servicio. La entrega de medicamentos y la autorización de servicios de alto costo encabezan las molestias de los usuarios, según la auditoría. A ese panorama complejo hay que agregarle que hay una diferencia de $352 mil millones en relación con los costos médicos de atención registrados por Medimás y los reportados en sus estados financieros, así como $342 mil millones de recursos girados sin auditar “por el proceso de cuentas médicas” y giros por $335 mil millones a IPS sin los registros y facturas correspondientes.

La EPS, que hace presencia en 541 municipios y 29 departamentos de Colombia, ha insistido en que está poniendo la casa en orden y que ha venido trabajando para garantizar que esta operación funcione. Sobre los hallazgos de esta auditoría, Medimás señala que no conocía el contenido de este nuevo reporte, que solo hasta hace una semana tuvieron información sobre otra auditoría, también enviada a la Superintendencia de Salud, pero con fecha del mes de mayo pasado. “La EPS continúa operando normalmente, garantizando la prestación a todos los usuarios. Hoy contamos con 4’192.430 afiliados, de ambos regímenes. Nuestra tasa de peticiones, quejas o reclamos es de 2 por cada 1.000 usuarios, lo cual nos ubica en la quinta posición en el ranquin. La EPS número uno en el ranquin de quejas maneja una tasa de 5,5 por cada 1.000 usuarios”, asegura la entidad.

Y agrega: “En relación con la revocatoria de la venta de Cafesalud, como lo hemos aclarado en diferentes escenarios, la agente liquidadora no tiene la competencia para tomar este tipo decisiones”. Sobre el dinero que Medimás le adeuda al Estado, indica: “Es una situación que en este momento está en discusión con la agente liquidadora, como es ampliamente conocido, por lo cual Medimás no se pronunciará al respecto”. En relación con el estado de liquidez, ampliamente cuestionado en la auditoría, la entidad señala: “La situación financiera está acorde con las proyecciones de habilitación entregadas a la Superintendencia de Salud en julio de 2017 para la aprobación del Plan de Reorganización Institucional. Se debe precisar que el flujo de caja se ha visto impactado al haber asumido servicios de salud no prestados por Cafesalud EPS”.

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La EPS advierte que un fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que le ordenó el pago de prestaciones económicas por $600 mil millones ($40 mil millones mensuales), sí ha afectado su estado financiero, pero recalca: “La situación de liquidez, no solo de Medimás EPS sino de las demás aseguradoras, está asociada con una problemática transversal del sector, donde la Administradora de Recursos del Sistema de Seguridad Social en Salud (ADRES) tiene una proyección de recobros radicados por las EPS, a 2018, de $4,5 billones. De ellos, se han registrado pagos por $2 billones, generando una desfinanciación de $2,5 billones este año. Pero con la Unidad de Pago por Capitación (UPC) que recibe Medimás mensualmente, se está en capacidad de pagar las acreencias y obligaciones con los prestadores médicos”.

Por último, la respuesta de Medimás a El Espectador concluye: “La entidad tiene un patrimonio negativo que hizo parte de la proyección presentada a la Superintendencia de Salud, cuyo punto de equilibrio está previsto para el sexto año de operación. Medimás se encuentra en medida preventiva de vigilancia especial, con plazo hasta el mes de mayo de 2019 (…) Desde agosto de 2017 a octubre de 2018 se han girado pagos a toda la red prestadora de servicios por $4,2 billones” y, de ese total, explicó, tan solo le ha cancelado $327 mil millones a IPS relacionadas con los dueños de la entidad, “lo cual corresponde a un 7,7 %”. En contravía con estas cuentas, la Procuraduría, la Contraloría y ahora la Superintendencia de Salud tienen serias sospechas sobre la operación de Medimás. Sus números son distintos y en matemáticas, dicen, los números no mienten.

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