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27 Mar 2019 - 11:00 a. m.

Lo que se sabe, por ahora, a más de un año de la muerte de María Andrea Cabrera

Andrea Cabrera, estudiante universitaria e hija del general Fabricio Cabrera, murió por intoxicación con anfetaminas en febrero del año pasado. La familia alega que los jóvenes que la acompañaban le pusieron las drogas en el trago sin que ella supiera y exigen que sean judicializados.

Redaccón Judicial

Hace más de un año se conoció la historia de una estudiante de la Universidad de la Sabana que habría muerto por ingerir éxtasis. El abogado de la familia ha pedido en reiteradas ocasiones a la Fiscalía, sin mayor éxito, que le impute cargos por homicidio a los tres hombres que acompañaban a la joven ese día. Ahora, pide que sean procesados por un supuesto homicidio por omisión, al no llevarla a un centro asistencial para que la viera un médico.

La estudiante era María Andrea Cabrera, hija del general del Ejército Nacional Fabricio Cabrera, quien desde el comienzo aseguró que detrás de la muerte de su hija había “manos criminales”. El militar (r) contrató al abogado Jaime Granados para que lo defendiera a él y a su familia como presuntas víctimas de Jaime Esparza, Luis Miguel Flórez y Daniel Barón, quienes habrían estado con María Andrea la noche que falleció.  

(Le puede interesar: Los testimonios que enredarían a tres personas en la muerte de María Andrea Cabrera)

Según algunos testimonios de los presentes, María Andrea Cabrera llegó hacia medianoche a un bar de la zona rosa de Bogotá acompañada de los tres hombres y otras tres amigas. Se ubicaron en la zona VIP del lugar y, según dijo uno de los implicados, consumieron por lo menos seis botellas de aguardiente, además de energizantes y agua.

Casi a las 2 de la mañana Cabrera le envió una nota de voz a su hermano en la que se escuchaba música de fondo mientras decía: “bebé, estoy con Jaime, Luismi, Ladi, Lina, Macaro y otras amigas”. Los energizantes, según dijo otra amiga de Cabrera que estuvo ahí, los estaban sirviendo en un vaso, no en su empaque original y estaban tomándolos bastante. “Hubo un momento que Andrea me dijo que ella creía que esas aguas las estaban envenenandas porque ella no se estaba sintiendo bien”, declaró la joven.

Sobre las 3 de la mañana, según declararon varios de los presentes, Cabrera comenzó a vomitar. “La mirada se le estaba yendo, la llevamos al baño, pero el que estaba con ella en el baño era Luis Miguel [Flórez]. Uno de los vigilantes le da como una soda y luego yo me monto en un carro con María Andrea”.  En ese recorrido hasta el apartamento de su amiga, esta le reclamó a Flórez y su amigo: “ustedes nos dieron algo en el trago, ustedes qué nos dieron”.

Cabrera habría comenzado a sangrar por la nariz antes de llegar a donde su amiga. Es allí que deciden llamar a otro amigo, quien las lleva hasta la Clínica Santafe. Cuando los médicos se disponen a atenderla, se dan cuenta que ya no tiene signos vitales. Su compañera, en cambio, tenía la boca reseca y la mano se le movía contra su voluntad, por lo cual estuvo hospitalizada algunos días.

(En contexto: Medicina Legal revela cómo murió Andrea Cabrera, hija de un general r del Ejército)

Cuando el general Cabrera supo del dictamen de Medicina Legal en el que se encontró que su hija habría muerto al mezclar alcohol y MDMA (droga de la familia de las anfetaminas), se empeñó en insistir en que Andrea “no tenía problemas de drogas”. Incluso aseguraron que Esparza, Flórez y Barón pusieron la sustancia en el trago de la joven sin que ella se diera cuenta, hecho por el cual Granados pidió a la Fiscalía que les imputara cargos por homicidio.

La versión que sostenían las presuntas víctimas era que los jóvenes sabían que mezclar alcohol con esa droga en particular podía poner en riesgo la vida de Cabrera, pero que lo hicieron de todos modos. Sin embargo, esa hipótesis no fue suficiente para la Fiscalía. Granados ahora asegura que la muerte de la estudiante es responsabilidad de sus compañeros de rumba, que no la llevaron a un centro médico para que recibiera asistencia oportuna.

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