12 Dec 2020 - 2:00 a. m.

“No estás solx”, la campaña para denunciar violencia sexual en la escena electrónica

La plataforma Bogotá Exotérmica surgió en el seno de la escena de música electrónica como un espacio cultural, con enfoque social y político, que trabaja con voluntarios para apoyar psicológica y jurídicamente a víctimas de violencia sexual en diferentes espacios culturales. ¿En qué consiste?

“No estás solx” es una iniciativa para que personas que hayan sido víctimas de acoso o abuso sexual en el marco de la escena electrónica nacional —y también en espacios culturales— tengan acompañamiento psicológico y jurídico, si es su deseo llevar los casos ante las autoridades. Fue creada por la plataforma Bogotá Exotérmica, que es un espacio cultural y artístico nacido en el seno de la industria electrónica en Bogotá, que también tiene un enfoque político y social, al estimar que esta subcultura, como cualquier otra, tiene en sí misma reflejos de los problemas que aquejan a la sociedad colombiana: racismo, clasismo, discriminación por género y violencia.

Además de espectáculos en vivo, conversatorios sobre la realidad del país y sello discográfico, la plataforma decidió abrir este espacio luego de que, en julio pasado, en redes sociales se hicieron virales múltiples denuncias públicas (escrache) de mujeres que señalaban a integrantes de bandas musicales y tatuadores de presuntos actos de acoso y abuso sexual y otros tipos de violencia en Medellín y Bogotá. “Qué más problema social que un contexto en donde la gente tiene riesgo de ser abusada. El fin es construir subjetividad política en las personas que participan en nuestros espacios, brindar una alternativa a las problemáticas y tratar de apoyar a los artistas emergentes”, señala Juan Villalobos, uno de sus creadores junto con Angie Ladino.

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Con convocatoria pública, que aún está abierta, conformaron un grupo de voluntarios, psicólogos y abogados para hacer un proceso de reparación integral gratuito, y tras recibir las primeras denuncias a través de sus redes sociales, se dieron cuenta de que no podían limitarse a la escena electrónica sino que debían abrirse a cualquier ámbito social. Según contaron los creadores a este diario, hasta el momento, hay 21 denunciantes. Cuatro casos corresponden a presuntos hechos en el marco de la fiesta electrónica, en los cuales las víctimas son hombres y mujeres entre los 18 y 25 años, y el resto son presuntos hechos ocurridos en otros ambientes. De esos, hay cuatro procesos activos de denuncia formal y uno cuenta con más de trece víctimas.

Luego de que El Espectador publicara una investigación a raíz de la existencia de una denuncia penal contra el DJ Hernán Cayetano Morales Téllez, socio fundador del club Baum y del Baum Festival, por presuntamente haber violado a una mujer en 2016 (hechos que él niega rotundamente), Bogotá Exotérmica reunió varios colectivos y DJ para enfatizar que las víctimas de posibles hechos de violencia sexual, si las hay en este contexto, no están solas. “Los agresores pueden estar en cualquiera de nuestros espacios, ya sean íntimos, familiares, DJ, artistas visuales y hasta nuestros amigos más apreciados (…) Existen factores que incrementan la vulnerabilidad, como el consumo desinformado de sustancias psicoactivas”, indicaron.

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En diálogo con este diario, Villalobos y Ladino explicaron algunos hallazgos que su equipo de voluntarios ha hecho con respecto a los casos que les han llegado, así como los factores que estimulan la posibilidad de abuso o violencia en la escena electrónica. Además de las mismas características de los lugares, por ser espacios oscuros o en los baños, uno de los temas claves es el uso de drogas y consumo de alcohol, pasando por la presión social y los remates en casas de desconocidos (“amigos de rumba”) o en moteles. En esos contextos se habrían cometido abusos, según las denuncias que han recibido. “También existen personas que se aprovechan de su estatus. Tenemos casos de personas que tienen miedo de denunciar porque (los señalados) son personas conocidas”, dijo Villalobos.

Otro tema es que las personas se responsabilizan a sí mismas por haberse puesto en una situación de riesgo, lo cual no justifica ningún acto violento que pueda haber ocurrido. “Es una frase recurrente de los casos relacionados con la escena: ‘Yo acepté emborracharme con él, drogarme con él, irme a la casa de su amigo, pero no acepté que tuviéramos relaciones’. Hay un tema de culpa y nuestra intención es sacar un contenido informativo para que las personas tengan claro en qué momento es una violación, un acoso y un abuso (…) Cuando salió la denuncia sobre Hernán Cayetano en redes hubo revictimización (a la denunciante) porque salía de fiesta y usaba drogas. ¿Acaso eso deslegitima la denuncia?”, explicó Ladino.

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Entre las frases recurrentes de los casos recibidos están los temores porque “la única prueba con la que cuento es mi testimonio” o “pasó hace muchos años y no denuncio porque es alguien con poder en la escena”. También están temas como “era mi amigo y aun así se aprovechó de mi estado” o “es mi culpa porque había consumido”. Para Bogotá Exotérmica, es necesario que todos los agentes de la escena electrónica, desde el personal de seguridad de los bares hasta los DJ y promotores, empiecen a repensar la fiesta. “Hay que hablar de esto. Exigimos espacios seguros, que no haya violencia sexual, que no toquen de más en la requisa (…) Causa un sinsabor ver cómo esos DJ siguen tocando y siendo referentes de nuestra escena”, agregó Villalobos.

Ladino señaló que también encontraron que algunos agentes de la escena no quieren “meterse en esos temas. Y nuestra pregunta es por qué. ¿Cómo pueden desligar de sus pistas, como DJ, temas de abuso en fiestas? Es un tema de empatía”, reclama. En ese sentido, la plataforma expone varias preguntas: “¿Qué hemos hecho para que nuestra comunidad electrónica se entienda como un escenario propicio para un abuso sexual? ¿Cómo podemos transmitir un rechazo rotundo al abuso sexual dentro de nuestros escenarios? ¿De qué manera podemos cuidar a todas las personas que ingresan a nuestros espacios culturales? ¿Con qué redes de apoyo contamos durante nuestros eventos que velen por la protección y seguridad de todos los asistentes?”.

(Consulte aquí la guía “Mujeres y Drogas en la fiesta” de la organización Échele Cabeza.)

*Si usted tiene una denuncia que hacer relacionada con este tema, puede escribir a abonilla@elespectador.com. Se garantiza confidencialidad.

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