Tras el terremoto de magnitud 7,4 en Colombia también afectó a las comunidades étnicas del país que quedaron incomunicadas y con graves afectaciones en sus territorios. Un reciente reporte de la Defensoría del Pueblo, con corte al 11 de agosto, señala que se han registrado un total de 26 casos de pueblos afectados: diez en Chocó, ocho en Valle del Cauca, seis en Caldas, uno en Risaralda, uno en Nariño y uno en Antioquia.
Los pueblos indígenas que han sido identificados son Wounaan, Emberá Dóbida, Emberá Chamí, Emberá Katío, Awá. En Chocó, específicamente en los territorios de Istraina Y San Juan, el Resguardo Unión Chocó San Cristóbal tiene daños en infraestructura. En el Alto Baudó, el resguardo indígena Ríos Catri, Dobasa y Arcosó también tiene daños materiales.
Lea también: Balance de afectaciones en comunidades indígenas en Chocó tras terremoto; piden asistencia
En el Bajo San Juan, el resguardo Indígena de Puerto Pizario reportó daños en sus viviendas, así como el resguardo El Papayo en el Litoral del San Juan. En el Bajo Baudó, el resguardo Buenavista alertó por 120 viviendas afectadas.
En Bagadó, el resguardo Tahamí también tiene viviendas afectadas, así como en San José del Palmar, Litoral del San Juan y Medio Baudó.
Por otra parte, en Valle del Cauca, se han registrado siete casos. En Buenaventura, el Consejo Comunitario de Juanchaco y el resguardo Waunana reportaron daños a viviendas. En el Bajo Calima no han podido acceder a un reporte del resguardo indígena. El Consejo Comunitario del Río Cajambre tiene personas lesionadas y familias damnificadas, así como el Consejo Comunitario del Río Mayorquín y Río Yurumanguí.
En Risaralda, el resguardo indígena Emberá Chamí del Río San Juan tiene afectaciones en infraestructura y un deslizamiento en la vía. En Nariño, el pueblo Awá también tiene daños materiales. En Caldas, las comunidades Emberá Chamí tiene viviendas afectadas y familias damnificadas. En Antioquia también hay daños en el resguardo indígena de Karmata Rúa.
Además, en Sipí, Nóvita, Medio San Juan y Buenaventura, el Consejo Comunitario General de San Juan (Acadesan) tiene daños en las viviendas y una persona desaparecida.
Las autoridades del Consejo Comunitario General del San Juan, en el departamento del Chocó, se pronunciaron tras el terremoto. Felipe Nery Martínez, representante legal de la autoridad étnica, señaló que son graves los daños en viviendas, colegios y hogares infantiles de las 72 comunidades que hacen parte de esa organización.
“Hoy le pedimos apoyo al Gobierno Nacional, departamental y municipal, así como a la cooperación, que nos apoyen para garantizar los derechos de las personas que perdieron todos sus enseres”. Agregó que ya están avanzando en la caracterización de las personas y familias afectadas para tener certeza del impacto que tuvo el sismo en sus comunidades y avanzar en las acciones urgentes que se deban hacer.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.