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6 May 2021 - 8:09 p. m.

Recompensa y celeridad: la promesa de autoridades frente al crimen contra Lucas Villa

El alcalde de Pereira, Carlos Amaya, quien hace unos días invitó a la ciudadanía a “hacer un frente común junto a la Policía y el Ejército para recuperar el orden y la seguridad”, hoy ofreció $50 millones a cambio de información para dar con los responsables del crimen contra de Lucas Villa y otros jóvenes, en Pereira.
Kelly Johana Rodríguez

Kelly Johana Rodríguez

Periodista Bogotá
Lucas Villa participó de las movilizaciones pacíficas que se desarrollaron durante toda la jornada de Paro Nacional del 5 de mayo.
Lucas Villa participó de las movilizaciones pacíficas que se desarrollaron durante toda la jornada de Paro Nacional del 5 de mayo.
Foto: Captura de video

“¿Dónde están los amigos de él? Ahí sí se fueron ¡cójalo mi hermano que está vivo todavía, o lo van a dejar morir o qué!”, gritó un hombre segundos después de que personas armadas dispararan en contra de un grupo de jóvenes que se encontraban realizando un plantón pacífico en el viaducto de Pereira. El atentado dejó a tres jóvenes heridos, el más grave es Lucas Villa, un estudiante de Ciencias del Deporte y la Recreación de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP) quien recibió ocho impactos de bala. Su pronóstico no es alentador, pero él ya es conocido en todo el país como un referente de la protesta social pacífica. (Lea también: Paro Nacional: Lucas Villa recibió ocho disparos y está en UCI)

Desde que se conoció el violento ataque, a través de redes sociales han circulado varios videos que dejan ver quién Lucas Villa. Durante la jornada de Paro Nacional que se realizó el miércoles, 5 de mayo, al joven se le vio bailando, haciendo acrobacias, subiéndose en los buses para hacer una especie de pedagogía alrededor de la reforma tributaria, en incluso, se le vio saludando cordialmente a agentes del Esmad. Paradójicamente, horas antes de que fuera abaleado por personas aún desconocidas, mientras caminaba por las calles de Pereira advirtió “nos están matando”.

“Lucas hace parte de un grupo de adolescentes que suelen tomarse la ciudad de manera pacífica, eso es lo que no dice el alcalde Maya que asegura que son vándalos, pero son manifestantes. En la ‘U’ ver a Lucas es fácil por la barba. Él vendía películas de autor, cine alemán, ruso, inglés; vendía pasteles, hacía cosas para sobrevivir. Un pelado de una chispa única, decente, con un ángel muy bonito, una capacidad de liderazgo alta. Era un tipo activo, hacía torneos, actividades. Un pelado buena onda, bien intencionado”, así lo describió Franklin Molano, un profesor de la UTP que de vez en cuando charlaba con Villa.

Luego de una larga jornada de movilizaciones, a eso de las 7:30 de la noche, Villa, en compañía de otros jóvenes realizó un plantón pacífico en el viaducto de Pereira y ahí ocurrió la tragedia. Las circunstancias en las que ocurrió el atentado contra los manifestantes todavía son materia de investigación, sin embargo, se han conocido varias versiones acerca de los hechos que tienen de luto al país. Aunque Lucas Villa no ha muerto, el más reciente reporte más reciente del Hospital Universitario San Jorge, a donde llegó el joven gravemente herido, no es muy optimista.

Villa sufrió heridas por arma de fuego en el cráneo, cuello, tórax y en la pierna derecha. Su situación es tan delicada, que los galenos no lo consideraron candidato a cirugía y en vez de eso lo remitieron a cuidados intensivos, donde permanece en condición crítica y pronóstico reservado. El otro joven que resultó herido fue Andrés Felipe Castaño, de 17 años, quien sufrió cuatro heridas por arma de fuego y también está bajo observación médica. La tercera víctima del cruento ataque fue Miguel Ciro, de quien no se tiene mucha información, pero testigos afirman que sufrió una herida en la pierna y ya fue dado de alta. (Le puede interesar: Paro Nacional: así se vivió el octavo día en Bogotá, Medellín, Cali y otras ciudades)

Los hechos han generado un profundo dolor e indignación al país que exige respuestas. Más aún porque el pasado domingo 2 de mayo el alcalde de Pereira, Carlos Amaya, dio unas polémicas declaraciones que, muchos, inevitablemente, han relacionado con el crimen de anoche. “Vamos a convocar a todos los gremios de la ciudad y a los miembros de la seguridad privada para hacer un frente común junto a la Policía y el Ejército, para recuperar el orden y la seguridad ciudadana. La ciudad de Pereira no se detiene y no se detendrá y no la vamos a dejar en manos de los violentos”, anunció.

Por eso, el atentado contra los jóvenes en el viaducto puso al alcalde en el ojo del huracán. “Esa aseveración se realizó el pasado domingo en una rueda de prensa donde estaba la Policía Metropolitana junto al Gobernador de Risaralda y ya preocupado por los desmanes y la incapacidad de la fuerza pública para garantizar el orden público (…) si la seguridad privada nos aporta las grabaciones, vamos a tener las pruebas suficientes para judicializar a los delincuentes. De hecho, con los videos de las cámaras de seguridad privada también podríamos identificar si la Policía ha cometido algún desmán y tener pruebas para empezar el proceso de judicialización”, explicó en Blu Radio.

Amaya agregó que las personas que están interesadas en generar pánico colectivo o en buscar los errores del Gobierno local o nacional inventan cualquier razón para justificar una acción. “No pretendemos que los particulares hagan justicia por su propia cuenta, pretendemos que todos podamos hacer un frente común porque la seguridad ciudadana depende de todos, de que el taxista nos ayude denunciando los actos vandálicos, que el comerciante también denuncie y de que la seguridad privada aporte todos los medios tecnológicos”, agregó.

Además, a través de su cuenta de Twitter, le exigió a la Policía encontrar a los autores materiales e intelectuales del crimen y ofreció una recompensa de $50 millones a cambio de información que permita dar con el paradero de los responsables. Asimismo, el comandante de la Policía de Pereira, Oscar Villamizar, rechazó el ataque aseguró que la institución tiene “las capacidades de policía judicial e investigativa para esclarecer oportunamente este suceso” y también invitó a quienes tengan videos o material probatorio sobre el crimen para que sean aportados pues “la necesidad es que este hecho sea esclarecido en el menor tiempo posible”.

Lo cierto es que las investigaciones apenas están empezando y no hay todavía certeza sobre lo que pasó. Sin embargo, testigos han narrado detalles sobre el momento de horror que se vivió anoche en el viaducto. Según información obtenida por Baudó Agencia Pública, quienes se encuentran en el lugar indagando a testigos, el grupo de estudiantes que realizaba el plantón notó la presencia de motos que rondaban por el lugar. Mientras caía la noche, varios manifestantes se retiraron paulatinamente para dirigirse al Parque Olaya y pocos estudiantes quedaron en el lugar.

De repente, pasó una moto Bws color negro con dos personas a bordo vestidas con ropa oscura quienes dispararon contra los jóvenes, les gritaron “por maricas” y huyeron. Según dicha agencia, los testigos aseguran que “le dispararon a todo mundo”, sin embargo, curiosamente, Lucas Villa resultó con ocho impactos de bala. Otro aspecto que resaltan quienes estuvieron en el lugar es que normalmente hay presencia de Policía cerca al viaducto, más aún cuando hay un plantón bloqueando el paso. (Lea también: Cristian Barrios, joven herido en Barranquilla durante el Paro Nacional, sigue en una UCI)

Sin embargo, al parecer, en el momento en el que ocurrió el atentado no habían uniformados en la zona. Otras versiones que han circulado a través de diferentes canales de comunicación apuntan a que el atentado fue cometido por personas que se encontraban dentro de una camioneta. Pero, hasta el momento, ninguna de estas hipótesis ha sido confirmada por las autoridades competentes. Mientras tanto, una vocera del Comité de Derechos Humanos de Pereira quien pidió omitir su nombre, advirtió que lo que ocurrió con los jóvenes anoche no es un fenómeno nuevo en la ciudad.

“Desde hace días teníamos información de que se estaban empezando a armar ciertos sectores de la ciudad con poder adquisitivo. Esta ciudad tiene unos antecedentes muy tenaces, aquí fue donde nació la mal llamada limpieza social. Hay antecedentes terribles respecto a la toma de justicia por mano propia y de ir acabando con cierto sector de la sociedad. En la década de los 60, por ejemplo, mataron a muchos jóvenes de los barrios populares y después se vino una andanada contra los líderes de las juntas de acción comunal que entraron en conflicto con estas bandas de microtráfico”, explicó.

Por ello, la representante del Comité condenó las declaraciones del alcalde Maya y señaló que desde hace varios años han detectado una infiltración sistemática de personas violentas en las manifestaciones sociales. “Si sumas todo esto, que este señor salga con esas declaraciones es sumamente delicado. Aquí la gente ya se estaba armando. Inclusive, aquí se cogió una dinámica entre sindicatos, organizaciones sociales y estudiantes de estar pendientes de qué persona extraña veían entre las marchas porque se descubrió que esos personajes, que nadie sabía quiénes eran, terminaban armando disturbios a nombre de la protesta”, contó.

Esta tarde, los profesores de la UTP convocaron a un plantón en honor a Lucas Villa y a todas las personas que han sido víctimas de excesos y violación a sus derechos durante los nueve días de protestas, que iniciaron el pasado 28 de abril y se ha extendido hasta la fecha. El profesor Franklin Molano aseguró que lo que le pasó a Lucas Villa tiene conmovida a la comunidad estudiantil. “Están destruidos y, cómo no, hoy le dieron en el sentimiento a los chinos. Lucas era un joven muy emotivo, muy poético, un peldo muy humilde”, concluyó. Y pese al diagnóstico clínico, cientos de ciudadanos esperan el milagro de volver a ver a Lucas Villa bailando y saltando en las calles de su ciudad.

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