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2 Dec 2021 - 5:37 p. m.

Tercera victoria de tutela de Barrientos y su nuevo libro contra la pederastia

Un juzgado de circuito de Villavicencio negó la acción de tutela del cura Ricardo Eduardo Calderón, quien aseguró sentirse vulnerado por la publicación del libro Este es el cordero de Dios. En la investigación, Pedro* denuncia haber sido abusado e inducido a la prostitución por 38 clérigos.
La primera edición de "Este es el cordero de Dios", de Juan Pablo Barrientos, se publicó en agosto de 2021.
La primera edición de "Este es el cordero de Dios", de Juan Pablo Barrientos, se publicó en agosto de 2021.
Foto: Archivo particular

Tercera victoria judicial del periodista Juan Pablo Barrientos, quien desde inicio de octubre viene ganando en sede de tutela contra diferentes sacerdotes de Villavicencio. Todos los clérigos han intentado proteger su honra y nombre, pues sienten que han sido vulnerados con la publicación del reciente libro de investigación Este es el cordero de Dios. La obra literaria está basada en la denuncia formal ante la Fiscalía de Pedro*, un adulto quien cuando niño habría sido abusado sexualmente e inducido a la prostitución por 38 sacerdotes de la Arquidiócesis de la capital del Meta.

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En esta ocasión, el Juzgado 2 Civil de Circuito de Villavicencio negó la tutela presentada por el sacerdote Ricardo Eduardo Calderón, quien sale mencionado en el libro que Panamericana tiene circulando desde septiembre. Solicitó a la justicia que se suspendiera la venta del libro, pues a pesar de que Pedro* haya denunciado ante la justicia, eso no desvirtúa la presunción de inocencia a la cual tiene derecho. Señaló que se ha visto afectado su prestigio profesional, afectando sus relaciones personales, familiares y con la comunidad.

“Las crónicas de todo periodista es buscar y acceder a la mayor cantidad de información posible y en este caso Juan Pablo Barrientos, no nos dice las fuentes informativas. Solo que es la historia de Pedro*, abusado sexualmente por 38 sacerdotes (…) la libertad de expresión no es un derecho absoluto”, señaló en la tutela. Sin embargo, en su defensa Barrientos anotó que su libro se basa en una denuncia en firme y que buscó, vía derecho de petición, los testimonios de quienes resultaron salpicados. La investigación duró 15 meses y cuenta con la confirmación de la Arquidiócesis de Villavicencio.

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Incluso, en el trámite de tutela acudió como testigo la señora Olga Cristancho Vergara, quien para cuando Pedro* era niño pertenecía a la Comisión Arquidiocesana para la Protección de la Infancia y la Adolescencia. Aseguró que las letras del libro son coherentes con lo que conoció de la víctima. La Fiscalía 161 delegada ante los jueces penales de Bogotá, confirmó que existe una noticia criminal relacionada con las denuncias del hombre contra la Arquidiócesis de Villavicencio.

Para tomar una decisión en la tutela de Calderón, el juez inició expresando que había una tensión entre los derechos fundamentales al buen nombre, del clérigo, y el derecho a la libertad de expresión de Barrientos. “No siempre convergen de manera armónica”, señaló. No obstante, resolvió que la libertad de expresión goza de especial protección por el impacto social que representa. Y, por otro lado, el sacerdote no aportó prueba alguna para desmentir lo escrito en el libro. En cambio, Barrientos sí allegó documentación de la investigación realizada.

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“Con esas consideraciones, deviene nítido que el auxilio constitucional no tendrá cabida, pues al ponderar los derechos fundamentales de los extremos en contienda, los del demandante deben ceder en relación con los de la libertad de expresión e información del demandado, basalmente, porque la parte actora no logró probar que la información publicitada fuera falsa o errónea; mientras que el accionado, sí mostró la mínima diligencia que jurisprudencialmente se le exige en estos asuntos, su obra no parte de suposiciones o artificios mentales, sino de una labor investigativa, concluyó el juzgado.

El pasado 7 de octubre, el periodista recibió la misma noticia por parte del Juzgado 2° Civil de Villavicencio, ante el cual solicitaron protección de sus derechos los sacerdotes Carlos Julio Beltrán, Wilson Alirio Sandoval y Fernando Rodríguez Lozano. Ese despacho judicial cerró el caso con intervenciones similares. El expediente llegó a segunda instancia, pero nuevamente salieron derrotados el pasado 17 de noviembre. Así las cosas, todo indica que Este es el cordero de Dios seguirá en las estanterías de las librerías y en las bibliotecas de quienes buscan saber de Pedro*.

El nombre de la presunta víctima fue cambiado por el autor, para proteger su derecho a la intimidad*

Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.

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