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Luego de 28 años de búsqueda, una familia pudo despedir y dar digna sepultura a su hijo, reclutado por las Farc cuando tenía 17 años. El joven murió durante la Operación Berlín, desarrollada en zona rural de El Playón (Santander), y había sido enterrado como persona no identificada en el Cementerio Central de Bucaramanga.
El cuerpo del joven fue encontrado e identificado en el marco del trabajo coordinado entre la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF). Con el acompañamiento de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Unidad para las Víctimas (UARIV), las entidades realizaron la entrega digna en el municipio de Mesetas (Meta) el pasado 6 de mayo. Durante años sus seres queridos intentaron dar con su paradero.
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La recuperación del cuerpo se dio en 2024, cuando fue hallado en una bóveda individual del Cementerio Central de Bucaramanga. Hoy, la familia del joven sabe que murió el 27 de noviembre de 2000, dos años después de haber sido reclutado por el frente 40 de las antiguas Farc, el 30 de abril de 1998, en la vereda Alto Cafre, del municipio de Mesetas (Meta).
Según explicaron las entidades, durante años una de las hermanas del joven acudió a distintas instituciones del Estado en busca de respuestas, hasta que, en diciembre de 2021, la JEP la acreditó como víctima del Caso 07, que investiga el reclutamiento y la utilización de niñas y niños en el conflicto armado, liderado por la magistrada Lily Rueda Guzmán.
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“La investigación del Caso 07 determinó que el Bloque Oriental concentró el 48% de los niñas y niños reclutados y utilizados por las Farc-EP entre 1971 y 2016. Asimismo, se estableció que los Bloques Sur, Noroccidental y Occidental concentraron los departamentos con mayor número de hechos relacionados con este crimen durante los años más intensos del conflicto”, aseguró la JEP.
Asimismo, la Sala de Reconocimiento de Verdad de la justicia transicional documentó que, al menos, 201 menores de edad reclutados en departamentos como Meta, Guaviare y Caquetá fueron incorporados a “una larga marcha armada hacia el Magdalena Medio”. Hasta el momento, la JEP ha imputado como máximos responsables a seis integrantes del último Secretariado de las Farc por el reclutamiento y la utilización de niñas y niños en el conflicto armado.
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“Más recientemente, la Sala de Reconocimiento de Verdad llamó a reconocer responsabilidad a otros 20 exintegrantes de esa organización armada por su liderazgo regional y participación determinante en estos crímenes, incluyendo a cuatro comparecientes que hicieron parte del antiguo Bloque Oriental”, señaló la jurisdicción. Además, indicó que los bloques Sur, Noroccidental y Occidental concentraron los departamentos con mayor número de hechos relacionados con este crimen.
Por último, la JEP mencionó que, a la fecha, el Caso 07 ha identificado y entregado de manera digna a sus familias 31 cuerpos de personas que se encontraban desaparecidas. Asimismo, aseguró que, de esos cuerpos, 20 corresponden a víctimas de reclutamiento y cuatro fallecieron siendo aún niñas y niños.
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¿Qué fue la Operación Berlín?
La Operación Berlín fue una ofensiva de las Fuerzas Militares contra la columna móvil Arturo Ruiz de las antiguas Farc, desarrollada entre noviembre de 2000 y enero de 2001. En dicha operación se habrían cometido violaciones de derechos humanos, infracciones al Derecho Internacional Humanitario y crímenes de guerra, ya que se trataba de una columna integrada en su mayoría por menores de edad inexpertos, entre los 13 y 17 años.
El parte militar reportó que las acciones de las Fuerzas Militares se prolongaron hasta enero de 2001 y que entre los capturados había 23 menores de edad. El 13 de febrero de 2001, el entonces presidente Andrés Pastrana condecoró a un grupo de oficiales y suboficiales que participaron en la operación por el éxito de la acción, coordinada por el comandante de la Quinta Brigada del Ejército, brigadier general Martín Orlando Carreño.
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Sin embargo, en marzo de 2019, la organización Benposta Nación de Muchachos y un grupo consultor en defensa de los niños y niñas víctimas de reclutamiento forzado, revelaron los testimonios de quienes vivieron la Operación Berlín de primera mano: “Momentos difíciles, muchos compañeros muertos en combate tuve que ver. Incluso tengo un cargo de consciencia que me pesa mucho, porque cuando el Ejército me encontró, ellos me prometen muchas cosas (...) en ese momento es cuando decido hablar y entrego a mis compañeros. Cuando a las horas, veo a mis compañeros caídos, o sea asesinados por el Ejército. Fueron momentos difíciles que al pasar el tiempo lloro y no lo logro superar”.
Las víctimas de la columna Arturo Ruiz, en su mayoría menores de edad, quedaron desfiguradas, desmembradas: “Al rato, por la tarde, es que empiezan a llegar ellos, y empiezan a llegar cuerpos, cuerpos, cuerpos, cuerpos, y empiezan a hacer una celebración con las ametralladoras porque tenían esa cantidad. Y todos mis compañeros ahí reventados, y me dijeron a mí: ‘Agradezca que usted no está ahí’”, así lo resumió uno de los testigos.
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En junio de 2019, la JEP recibió un informe sobre la Operación Berlín: “Yo fui reclutada cuando tenía 13 años y así lo expresé cuando fui a La Habana. Las Farc dijeron que ellos no habían utilizado niños en el conflicto, pero yo soy una prueba de que sí lo hicieron”, manifestó una de las víctimas durante la presentación del informe. El hecho es estudiado por la justicia transicional y se enmarca como uno de los más representativos del Caso 07.
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