Publicidad

¿Cuál es la diferencia entre ropa reciclada, reutilizada y remanufacturada?

En cada caso cambian los procesos, los recursos necesarios y los impactos asociados.

Centro de acopio de banco de ropas en el Minuto de Dios para recolección de ayudas humanitarias para los afectados del terremoto en Colombia (Manizales, Cali, Pereira y Chocó)
Centro de acopio del Banco de Ropas del Minuto de Dios.
Foto: El Espectador - Gustavo Torrijos

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

No es lo mismo aprovechar una camiseta que alguien ya no utiliza, transformar unos pantalones en una nueva pieza o recuperar las fibras de una prenda para fabricar un nuevo tejido. En cada caso cambian los procesos, los recursos necesarios y los impactos asociados.

Además, hay algo que no debemos perder de vista: que una prenda incorpore materiales reciclados o haya sido transformada a partir de otra no significa, automáticamente, que sea sostenible. Para entenderlo, primero debemos saber qué hay detrás de cada concepto.

Lea: Sastrería y artesanía: así es Trazo, la nueva colección de Ana Cano

1. Ropa reutilizada

La reutilización consiste en volver a utilizar un producto para el mismo propósito con el que fue creado, sin necesidad de transformarlo sustancialmente. En moda, el ejemplo más claro es comprar una prenda de segunda mano, intercambiar ropa con otra persona o seguir utilizando una chaqueta que lleva años en nuestro armario.

La prenda sigue cumpliendo su función original: vestirnos. Lo que cambia es quién la utiliza o durante cuánto tiempo se aprovecha.

De esta manera, aprovechamos los recursos que ya se utilizaron para producir esa prenda. Su fabricación requirió materias primas, agua, energía, procesos industriales y trabajo humano. Cuanto más tiempo podamos utilizarla, mayor será el aprovechamiento de esa inversión inicial de recursos.

Eso sí, comprar ropa de segunda mano no garantiza por sí solo un impacto ambiental menor. Importan factores como el estado de la prenda, el tiempo adicional durante el cual se utiliza y si realmente sustituye la compra de un producto nuevo.

Lea: Tendencias de moda para fin de año: ¿vale la pena invertir en ellas?

2. Ropa reciclada

El reciclaje implica transformar residuos o materiales recuperados en materia prima que pueda utilizarse nuevamente.

En el sector textil, esto puede ocurrir de distintas maneras. Por ejemplo, algunos residuos de algodón se procesan mecánicamente para recuperar fibras que después se incorporan a nuevos hilados. También existen procesos que permiten recuperar determinados polímeros para producir fibras textiles, como sucede con parte del poliéster reciclado.

En este punto, debemos preguntar qué se está reciclando exactamente. En el mundo, menos del 1 % de las prendas se recicla, de acuerdo con un informe de la Fundación Ellen MacArthur. Por lo tanto, no es un proceso tan sencillo y, efectivamente, resulta muy costoso.

El reciclaje textil tiene limitaciones técnicas. Algunas mezclas de fibras son difíciles de separar, ciertos procesos acortan las fibras y no todos los materiales pueden reciclarse indefinidamente manteniendo las mismas propiedades.

Por eso, aunque el reciclaje es una herramienta importante para aprovechar materiales y reducir la dependencia de materias primas vírgenes, no debería convertirse en una excusa para seguir produciendo y consumiendo ropa sin límites.

Lea: El caso de la modelo Akima y la IA: ¿pueden usar su imagen sin su consentimiento?

3. Ropa remanufacturada

La remanufactura va un paso más allá de una reparación sencilla. Consiste en recuperar un producto usado y someterlo a un proceso de transformación y acondicionamiento para devolverlo a una condición funcional, mediante operaciones que pueden incluir desmontaje, sustitución de componentes, reparación y reconstrucción.

En moda, el concepto puede aplicarse a prendas que se recuperan, se desmontan parcialmente, se reconstruyen y se someten a controles para volver a comercializarse con una funcionalidad y unas condiciones de calidad definidas.

Lea: Las prendas de vestir en desuso que tuvieron una segunda oportunidad

Por ejemplo, una marca podría recuperar chaquetas usadas, sustituir componentes deteriorados, reconstruir algunas partes y revisar las costuras y los cierres para devolverlas al mercado.

Publicidad

Es importante diferenciar la remanufactura del upcycling o suprarreciclaje. Este último consiste en transformar materiales o productos existentes en otros de mayor valor percibido, utilidad o calidad. Un ejemplo sería convertir varias camisas en una nueva prenda mediante el aprovechamiento creativo de sus tejidos.

Aunque ambos procesos pueden compartir técnicas, no son exactamente lo mismo: el upcycling suele centrarse en la transformación creativa del material, mientras que la remanufactura busca recuperar un producto mediante un proceso estructurado de reconstrucción y acondicionamiento. En moda, además, el término remanufactura no siempre se utiliza con una definición uniforme, por lo que es importante que las marcas expliquen qué proceso realizan realmente.

Publicidad

*Directora de Universo MOLA y magister en Sostenibilidad Corporativa.

👗👠👒 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias sobre moda? Te invitamos a verlas en El Espectador.

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Lo que es tendencia

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido