Puede que el truco de colgar la ropa detrás de la nevera todavía funcione, o que usted sea de los que seca la ropa a lo clásico: dejándola al sol y al viento. Y aunque estos métodos siguen siendo efectivos, lo cierto es que, para algunos, la secadora permite ahorrar mucho tiempo.
Eso sí: por práctica que resulte, esta máquina también tiene sus “efectos secundarios”. Hay telas que son más delicadas, otras que se encogen, y algunas que, si se someten con cierta frecuencia al proceso de secado mecánico, terminan desgastándose mucho más rápido.
Materiales como el lino, la lana o la seda —entre otros— suelen ser más sensibles. Por eso, vale la pena tener claro qué otras prendas debemos mantener lejos de la secadora (lo diga o no en la etiqueta) para evitar daños innecesarios.
Veamos.
Ropa con aplicaciones, detalles, bordados o piezas decorativas
Si una prenda tiene lentejuelas, pedrería, parches, decoraciones que sobresalen mucho u otros adornos, puede dañarse por la velocidad y la presión, desprenderse o engancharse con otras prendas.
Ropa hecha en piel o ecopiel
El cuero o la cuerina, por ejemplo, no toleran el calor ni el secado en máquina. Su composición se altera, así que no deben entrar ni a la lavadora ni a la secadora: todo debe realizarse de forma manual.
Prendas impermeables o que tengan recubrimientos plásticos
¡Cuidado con el plástico! La secadora puede afectar las capas que ayudan a que no se filtre el agua. La ventaja es que, gracias a su función principal, este tipo de prendas se seca rápido al aire libre y no necesita de procesos adicionales.
Medias y ropa con algún elástico
El calor deteriora las fibras que dan elasticidad. Las medias suelen ser mucho más resistentes, pero pueden desgastarse con el tiempo; otras prendas sí pierden ajuste o se deforman con facilidad (incluso si no se rompen en el primer intento de lavado y secado).
Ropa interior
Según el material, la secadora puede alterar la elasticidad, la horma y la textura. En el caso de la lencería o el encaje, terminará por deformarse o, en el peor de los casos, romperse. En esta categoría también entran los trajes de baño.
Prendas de lana o tejidos similares
Es válido aclarar que tanto lavadoras como secadoras tienen funciones específicas para este material, pero la exposición al calor puede provocar encogimiento o deformaciones.
Algodón (si la ropa no está compuesta por algún otro material)
Si usamos la secadora, puede reducir su tamaño por las altas temperaturas a las que se somete. Este es uno de los casos en donde el secado al natural es la mejor opción.
Bonus: el calzado
Los tenis y zapatos pueden perder su forma o algunas partes (sobre todo la suela) si se secan dentro de la máquina. Si son de tela, el movimiento brusco puede deshilar las costuras y deformarlo por completo.
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