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La diseñadora Ana Cano lanzó Trazo, una colección que, como todo trazo, comienza desde algún lugar. En este caso, da continuidad a Hilandera y La Citadina, las propuestas con las que inició su marca. La evolución de ese trazo se evidencia en la incorporación de la sastrería a su lenguaje creativo, sin perder los rasgos distintivos de sus primeras propuestas: los bordes deshilachados, los picos que interrumpen la línea recta y el paño de alpaca y lana tejido a mano en Aquitania, Boyacá.
“En Trazo se mantienen las siluetas, las tonalidades y algunos cortes que reflejan el ADN del estilo Ana Cano. Al mismo tiempo, incorporamos nuevas telas, tejidos y propuestas de diseño que marcan una evolución en nuestra línea de producto”, cuenta la diseñadora, formada en Parsons School of Design, en Nueva York.
Trazo, además, se lanza en un momento muy importante para la marca, pues la colección llegará a Europa junto a Malva, la tienda multimarca colombiana que abrirá su sede en Madrid a finales de noviembre. Trazo representa también a la mujer Ana Cano: “Refleja lo que he aprendido de ella y cómo ese aprendizaje ha cambiado mi manera de entender el diseño. Al crear, pensamos en esa mujer, quien es la que les da sentido a los diseños detrás de cada colección”, dijo Cano.
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Tras el lanzamiento de la colección, la marca participará, por segundo año consecutivo, en Bogotá Fashion Weekend, que se realizará en la capital a finales de noviembre. También estará disponible desde ese mes en la tienda multimarca Malva, en Madrid, su primer punto de venta en Europa.
Hablamos con la diseñadora sobre la incorporación de la sastrería a su universo, el trabajo con comunidades en Aquitania, Boyacá, y su llegada al mercado europeo.

¿Por qué decidiste incorporar la sastrería a tu universo creativo precisamente en este momento?
En La Citadina tuvimos un primer acercamiento a la sastrería, pero en Trazo decidimos explorarla de una manera más profunda e integrarla plenamente a nuestro universo creativo, con siluetas más maduras, elegantes y, al mismo tiempo, contemporáneas.
Nos interesaba experimentar con sus estructuras y siluetas, y reinterpretarlas desde la identidad de Ana Cano, incorporando materiales como la alpaca, la lana y el denim, así como detalles artesanales que hacen parte de nuestro ADN. Más que adoptar la sastrería en su forma tradicional, buscamos hacerla nuestra y encontrar nuevas maneras de expresarla a través del diseño.
¿Qué prenda de Trazo representa mejor el momento creativo que estás atravesando y por qué?
El chaleco Ana es una pieza que representa todo lo que quiero que represente una prenda de Ana Cano. Es completamente artesanal, tiene acabados impecables y juega con la asimetría y el color. Además, es una pieza versátil que se puede usar de muchas maneras. Es divertido, fresco y tiene mucho carácter.
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¿Cómo llegaste a trabajar con las hilanderas de Aquitania y qué hace particular el paño que desarrollan?
Después de recorrer varios pueblos en Boyacá, encontré a un gran ser humano y artesano que se llama Carlos. Él vive en Aquitania y en su taller vi las ruanas más lindas que he visto en Boyacá hasta ahora. Desde entonces, comenzamos a trabajar juntos, creando un paño tejido en telar horizontal con lana colombiana hilada a mano por nuestras hilanderas y alpaca peruana.
Gracias a él, la comunidad de hilanderas que lo rodea ha hecho parte de cada tejido artesanal que se ha confeccionado para la marca. Su conocimiento del oficio nos ha llevado a encontrar a las mujeres idóneas para crear un hilo delgado que se pueda tejer con la alpaca y así desarrollar un tejido exclusivo para la marca.
¿Es posible construir una marca de moda comercial a partir de procesos artesanales sin acelerar los tiempos de producción ni desdibujar el valor del oficio?
Creo que sí es posible, siempre que el crecimiento de la marca se construya en armonía con los tiempos del oficio artesanal. En Ana Cano creemos en el valor de los procesos, en el cuidado de los detalles y en el conocimiento de las personas que hacen posible cada prenda. Por eso, no se trata de acelerar la producción, sino de crecer de manera consciente, respetando la capacidad de nuestros artesanos y las particularidades de cada proceso. Para mí, la viabilidad de una marca como esta está precisamente en preservar aquello que la hace única: prendas con identidad, hechas con cuidado y con una historia detrás.

Trazo combina alpaca, lana y denim. ¿Qué aporta cada material a la colección y cómo decidiste ponerlos en diálogo?
Trazo combina tejidos de punto y tejidos planos en una sola colección, usando diferentes fibras como la alpaca, la lana, el algodón, el rayón y el Tencel (proveniente de los árboles). La naturaleza de cada fibra aporta texturas y cualidades distintas que buscamos poner en conversación para crear una colección armónica y versátil. Esta selección permite combinar materiales, colores y siluetas entre sí, así como con otras prendas de la marca, para construir un fondo de armario que responda al estilo de cada mujer y le permita encontrar distintas formas de llevar cada pieza.
Las doce referencias están pensadas como un fondo de armario. ¿Cómo defines qué prendas merecen formar parte de ese guardarropa duradero?
La versatilidad es, para mí, la definición más clara de una pieza de guardarropa. Dentro de la versatilidad entran el color, la tela y el corte de una pieza. Cada uno de los diseños de esta colección está pensado para permanecer, con colores neutros, tierra y otoñales, sin estampados. Las telas son tejidos que dialogan con diferentes elementos y texturas de un armario y que nunca pasarán de moda. Por último, el corte de cada pieza está diseñado para hormar y estilizar a la mujer que la lleva.
La confección se realiza en un taller integrado en un 90 % por mujeres. ¿Cómo elegiste este taller y qué implica esa relación para la producción de tu marca?
Llegamos a este taller por su trabajo, calidad y profesionalismo. Hoy en día, cada una de esas mujeres hace parte integral de la marca y, sin ellas, no sería posible seguir avanzando y creciendo en cada una de sus etapas.
¿Cómo surgió la oportunidad de llegar a Malva, en Madrid, y por qué elegiste esta tienda para iniciar tu presencia comercial en Europa?
Malva nos abrió las puertas para hacer parte de su nueva tienda en Madrid, y los tiempos coincidieron para poder entregarles nuestra nueva colección, Trazo. Escogimos dar este salto junto a Malva porque confiamos plenamente en su equipo, en su trabajo y en su capacidad de exponer de la mejor manera el talento colombiano. Nos enorgullece hacer parte de esta nueva etapa para Malva.
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