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Ana María Ramírez Cetina, una bogotana de 23 años, fue identificada como una de las nueve víctimas que dejó el accidente de un avión privado Learjet 60 en el condado de Palm Beach, Florida (Estados Unidos), el pasado domingo 1 de noviembre. La joven vivía en Colorado, trabajaba como niñera y viajaba a Bahamas con la familia que la empleaba. La Cancillería informó que la cónsul de Colombia en Miami ya está en contacto con sus familiares.
Su hermana, Angie Ramírez Cetina, le contó a Caracol Radio que Ana María se graduó de Ingeniería Biomédica en la Universidad ECCI y que se fue a Estados Unidos hace unos dos años con su madre.
“Para ella fue un poco difícil, pues, encontrar un trabajo allá, poder homologar la carrera de aquí allá”, dijo.
Un día antes del viaje, la joven compró regalos para su mamá y su hermana, y ayudó a empacar las cosas de los niños. Desde el aeropuerto, le hizo una videollamada a Angie y le envió una foto del avión.
“Anita María cuidó de Emma y Charlie con ternura y devoción, y era verdaderamente parte de la familia”, señala un comunicado conjunto de las familias de las víctimas.
Emma, de cuatro años, y Charlie, de dos, eran hijos de Adam Robinson, director ejecutivo y cofundador de Retention.com, RB2B y Moltsets, y de Helen Sharp, quienes también murieron.
Entre las víctimas también figuran Rachael Reed, Charmi Fehr, el capitán Jeffrey Gregory y la copiloto brasileño-estadounidense Nathalia Filgueiras, de 20 años.
El avión despegó de Austin, Texas, con destino a North Eleuthera, en Bahamas, y cayó alrededor de las 12:50 p. m., hora local. Según Tom Chapman, integrante de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), la tripulación informó que volaba a 35.000 pies en medio de “turbulencia moderada”, con una temperatura exterior de 47 grados bajo cero, y que estaba atendiendo la acumulación de hielo.
Los pilotos pidieron ascender a 37.000 pies y luego declararon una emergencia. La aeronave inició un descenso que, según los datos de seguimiento y las grabaciones de radio, llegó a 30.000 pies por minuto.
“Vamos a estrellarnos contra el suelo”, se escuchó en uno de los últimos mensajes de la tripulación.
“Tenemos algunos indicios de que la aeronave estaba rompiéndose antes del impacto, y parte de esto aún está por determinarse”, dijo Chapman, quien describió el clima como un “gran foco” de la investigación. Las conclusiones oficiales podrían tardar varios meses.
No se reportaron víctimas en tierra, aunque el impacto afectó un sector de 77 casas rodantes. Unas 400 personas quedaron desplazadas y 40 permanecen en albergues, según el comisionado del condado Joel Flores, quien explicó que "la comunidad es primariamente hispana, entonces los estamos ayudando a regresar a lo normal”.
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Tayrona(31467)•Hace 3 horasMuchas imprecisiones en este escrito, como que no fué el piloto sino la piloto la que alertó mayday. Y otras por el estilo.