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6 Aug 2021 - 9:43 p. m.

Crisis en el Darién: Colombia y Panamá acuerdan control en el flujo migratorio

Las cancilleres de Colombia y Panamá trabajarán para judicializar a los traficantes de personas que se lucran con el fenómeno migratorio.
La ministra de Exteriores de Panamá, Érika Mouynes (derecha), y su homóloga y vicepresidenta colombiana, Marta Lucía Ramírez (izquierda).
La ministra de Exteriores de Panamá, Érika Mouynes (derecha), y su homóloga y vicepresidenta colombiana, Marta Lucía Ramírez (izquierda).
Foto: AFP - Agencia AFP

Panamá y Colombia se reunieron este viernes, 6 de agosto, en la provincia panameña del Darién para abordar la crisis migratoria en la frontera entre ambos países. Esto es lo que tiene que saber:

¿Quién se reunió? El encuentro entre los dos países contó con la participación de la ministra de Exteriores de Panamá, Érika Mouynes, su homóloga y vicepresidenta colombiana, Marta Lucía Ramírez, y los ministros de Defensa de Colombia, Diego Molano, y de Seguridad Pública de Panamá, Juan Manuel Pino.

¿Por qué se reunieron? El paso de migrantes en situación irregular hacia Panamá es un fenómeno que se da desde hace más de una década, pero que se ha agravado con la pandemia de coronavirus. En el fenómeno migratorio hay delincuentes que se aprovechan de los migrantes para lucrarse, por lo que se requerían acciones inmediatas.

El dato: Al menos 10.000 migrantes en tránsito están represados en el municipio colombiano de Necoclí. Según datos oficiales panameños, en lo que va de este año han cruzado hacia Panamá 49.000 migrantes, la mayoría de nacionalidad haitiana y cubana.

¿Qué se acordó? Los dos gobiernos acordaron aplicar un plan para controlar el flujo de miles de migrantes en tránsito hacia Estados Unidos. La primera acción estará a cargo de Panamá, cuyo Gobierno confirmó que recibirá una parte de los migrantes varados en Necoclí y el norte del Urabá antioqueño en Colombia.

  • El lunes visitará un equipo del Ministerio de Seguridad, de Senafront (Servicio Nacional de Fronteras), Migración y de Cancillería, el punto de embarque en Colombia para determinar un número o una cuota de migrantes los cuales puedan ser recibidos de una manera segura y ordenada por el lado panameña, según la canciller Mouynes.
  • Ambos países acordaron trabajar para judicializar a los traficantes de personas que se lucran con este fenómeno.

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¿Qué viene ahora? Las autoridades de seguridad, migración y de la Cancillería panameña viajarán al lado colombiano de la frontera “para determinar un número o una cuota” de migrantes que puedan cruzar diariamente y “ser recibidos de una manera segura y ordenada en el lado panameño”.

La canciller y vicepresidenta colombiana agregó por su parte que en la cita del próximo lunes se trabajará para que “preferiblemente” el contingente diario de personas que cruce la frontera “se muevan por un solo sitio y tengan un solo lugar de llegada a Panamá, que se muevan ojalá con un transporte totalmente organizado y controlado por las autoridades de Colombia” y se evite su paso por la peligrosa selva del Darién.

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”Se definirá como saldrán, de qué manera organizamos este tráfico marítimo (o) el transporte que se defina, la cantidad de personas que Colombia puede, responsablemente, controlar, ojalá podamos también que tener controles biométricos, sanitarios”, dijo Ramírez.

¿Qué hay que esperar? Mouynes y Ramírez destacaron además que esperan que se consigan “soluciones realmente conjuntas” al tema de este flujo migratorio en la reunión ministerial convocada por Panamá para el próximo 11 de agosto, en la que ya han confirmado sus participación Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Costa Rica.

”El origen de esta migración en este momento es sobre todo Chile, tenemos que trabajar de la mano de las autoridades chilenas, pero también el destino son Canadá y Estados Unidos y por esta razón tenemos que involucrarlos a ellos”, dijo Ramírez.

En 2016, en medio de una crisis de migrantes cubanos, Panamá y Costa Rica acordaron un esquema de flujo controlado, que en el lado panameño incluye atención sanitaria, alimenticia y registros biométricos, según sostienen las autoridades.

La cita: ”Nuestros dos países tienen un gran compromiso humanitario pero son dos países que están expuestos a que todo este tráfico de personas vaya de la mano con el tráfico de drogas que ambos países queremos evitar”, agregó la vicepresidente colombiana.

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