Algunos de los exmilitares colombianos arrestados tras el asesinato del presidente de Haití recibieron entrenamiento militar estadounidense en el pasado, según informó el Pentágono al Washington Post.
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“Una revisión de nuestras bases de datos de entrenamiento indica que un pequeño número de los colombianos detenidos como parte de esta investigación habían participado en programas de entrenamiento y educación militares de Estados Unidos en el pasado, mientras se desempeñaban como miembros activos de las Fuerzas Militares de Colombia”, dijo el teniente coronel Ken. Hoffman al Post. Hasta el momento no se conoce cuántos de los hombres recibieron entrenamiento, ni en qué consistía.
Por su parte, el senador Patrick J. Leahy dijo que este episodio es un recordatorio de que la asistencia de Estados Unidos a otros países puede dar giros inesperados. “El ejército colombiano, al que hemos apoyado durante 20 años, tiene un largo historial de atacar a civiles, violar las leyes de la guerra y no rendir cuentas. Ha habido un problema cultural dentro de esa institución“, dijo Leahy, de acuerdo con el Post.
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Es común que militares colombianos, y en general personal de seguridad en América Latina, reciban capacitaciones de Estados Unidos. Ese entrenamiento militar tiene como objetivo “promover el respeto por los derechos humanos, el cumplimiento del estado de derecho y la subordinación de los militares a los líderes civiles elegidos democráticamente”, dijo Hoffman, portavoz del Pentágono, en su declaración al Post.
Este jueves, el comandante de las Fuerzas Militares, Luis Fernando Navarro, dijo que “la capacitación que reciben nuestros militares se reciben en escuelas de formación y capacitación, en unos programas que están acreditados en su mayoría por el Ministerio de Educación, teniendo en cuenta que nuestra vocación es honorable”. Aún así, al referirse a los soldados que abandonan las filas, ya sea por retiro o deserción, expresó que por año se retiran más de 10.600.
Según dijo Navarro, los militares, al retirarse cuentan con un gran número de capacitaciones, con el fin de poder reintegrarse a la vida civil y laboral después de su servicio. Pero no se refirió al seguimiento de militares retirados, como el caso de los 26 implicados en el asesinato del presidente de Haití. Únicamente, manifestó que no existe ninguna ley que los obligue a hacer un seguimiento.
El Gobierno colombiano dijo el ocho de julio que al menos seis de los colombianos detenidos en Haití como supuestos autores del asesinato de Moise son miembros retirados del Ejército Nacional. En ese sentido, el ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, manifestó que el Gobierno dio instrucciones a la Policía y al Ejército “para que de inmediato se preste la colaboración en el desarrollo de esta investigación para que se esclarezcan estos hechos”.
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La aparente facilidad con la que los atacantes lograron asesinar al jefe de Estado haitiano de 53 años en plena noche, mientras sus guardaespaldas resultaron ilesos, también sigue despertando sospechas sobre un plan interno. La policía haitiana dijo que había arrestado a unas 21 personas, incluidos 18 colombianos y 3 haitianos. Otros tres colombianos murieron.
¿Qué se sabe hasta ahora?
Como parte de la investigación realizada por la Inspección General de la Policía de Haití, el jefe de seguridad de Jovenel Moïse, Dimitri Hérard, y otros tres oficiales fueron detenidos y 24 oficiales son investigados, detalló el jefe de policía. Las autoridades haitianas también identificaron cinco empresas asociadas con el caso, incluida CTU Security, con sede en Florida.
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“Una persona que entrevistó a los colombianos detenidos en Haití le dijo al Miami Herald que los hombres afirmaron haber sido reclutados para trabajar en Haití por una firma en Doral llamada CTU Security, dirigida por el venezolano Antonio Enmanuel Intriago Valera”, informó este lunes ese diario estadounidense.
Por otro lado, el general Jorge Vargas, director de la Policía, informó que Germán Rivera y Duberney Capador, dos ciudadanos colombianos, participaron en la planeación y organización del asesinato del presidente de Haití. Los dos señalados, habrían contactado a más colombianos para esta tarea. Igualmente, el general Vargas dijo que Rivera, según la investigación, recibió cerca de US$50.000 desde EE. UU., antes del asesinato, y con Duberney Capador ingresaron el 10 de mayo de este año a Haití desde un paso fronterizo en República Dominicana.
Además, este domingo, las autoridades del país anunciaron la detención de uno de los supuestos autores intelectuales del asesinato del presidente Jovenel Moise, el doctor Emmanuel Sanon. Según las investigaciones, Sanon entró en contacto con una empresa venezolana de seguridad con base en Estados Unidos a fin de reclutar a los miembros del comando que supuestamente perpetró el magnicidio.