28 Jul 2021 - 9:39 p. m.

En las ciudades brasileñas gobernadas por mujeres hubo 43% menos muertes por COVID

Economistas de varias universidades realizaron un estudio que demostró una mayor capacidad de liderazgo femenino en la crisis por la pandemia. Las localidades guiadas por alcaldesas también tuvieron 30% menos hospitalizaciones.

Federico Cornali / Agencia Anadolu

Desde el comienzo de la pandemia miles de análisis se tejieron alrededor de los motivos por los cuales ciertas regiones, países o ciudades sufrieron más o menos debido a los casos y fallecimientos por COVID-19. Se habló de negacionismo por cuestiones políticas, de creencias religiosas, de culturas “antivacunas”, de economía, entre otra decena de aspectos.

Sin embargo, el economista brasileño Raphael Bruce, del Instituto de Enseñanza y Estudios de Sao Paulo (Insper), decidió aferrarse a una comparación entre líderes por géneros, partiendo de la base de situaciones como la de la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Arden, quien demostró un manejo ejemplar de la situación en su país, donde apenas 26 personas fallecieron por coronavirus.

En contraposición, otros líderes mundiales como el expresidente de Estados Unidos Donald Trump y el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, son señalados por sus actitudes irresponsables durante la crisis sanitaria, que terminaron costando miles de vidas.

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Teniendo en cuenta los antecedentes mencionados, Bruce intentó entender cómo funcionaba esta teoría de líderes por género dentro de su país; es decir, comparar la situación pandémica entre municipios que tienen alcaldes hombres y los que son gobernados por alcaldesas. Para ello, el economista necesitó de la ayuda de sus colegas de la Universidad de Sao Paulo (USP) y de la Universidad de Barcelona (UB).

El producto final del trabajo en conjunto se titula “Bajo presión: El liderazgo de las mujeres durante la crisis de la COVID-19”, y es firmado por Bruce, Alexsandros Cavgias (UB), Luis Meloni (USP) y Mario Remigio (USP).

“En el estudio decidimos analizar el liderazgo público de las mujeres en tiempos de crisis. Más específicamente, fuimos al punto de poner frente a frente a alcaldes y alcaldesas, para entender el impacto de tener una mujer como líder de una comunidad durante la pandemia de COVID-19 en Brasil”, explicaron los autores, a modo de introducción.

Para intentar llegar a algún tipo de conclusión al respecto, los especialistas crearon dos filtros prácticamente aleatorios. Lo primero que hicieron fue tomar los 5.568 municipios brasileños y los fueron segmentando, como si de un laboratorio se tratara.

Del total de alcaldías, los autores del estudio se quedaron con las 1.222 que en las elecciones de 2016 se resolvieron en una única vuelta electoral y en las cuales quienes ocuparon el primer y segundo lugar eran de géneros diferentes.

Por otra parte, Bruce y sus colegas decidieron incluir solamente a los municipios en los cuales la disputa por el cargo fue ajustada (menos de 10% de ventaja entre los principales candidatos). Con todas esas distinciones calibradas, el análisis terminó centrándose, entonces, en 700 municipios brasileños de hasta 200.000 habitantes.

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Con el grupo de ciudades de pequeño y mediano porte ya en la mira, los economistas verificaron una por una las estadísticas de fallecimientos por síndrome respiratorio agudo severo (SARS, por sus siglas en inglés), según los datos de 2020 divulgados por el Sistema de Información de la Vigilancia Epidemiológica de la Gripe (SIVEP-Gripe), perteneciente al Ministerio de Salud brasileño, que incluían otros tipos de virus que generan el síndrome respiratorio, aunque principalmente se referían a los causados por COVID-19.

La conclusión numérica resultó aún más contundente de lo que imaginaban los propios ejecutores del estudio. Los municipios liderados por alcaldesas tuvieron un promedio de 25,5 muertes menos por cada 100.000 habitantes de lo que tuvieron las ciudades gobernadas por hombres. Esto se traduce en un 43,7% menos de mortalidad por coronavirus.

Además, las alcaldías lideradas por mujeres reflejaron un 30,4% menos em hospitalizaciones por COVID-19 bajo la misma comparación. “Además del menor número en muertes e internaciones, las comunidades lideradas por mujeres aplicaron más y mejor las intervenciones no farmacéuticas, como el uso de tapabocas y la firmeza a la hora de prohibir reuniones con personas aglomeradas”, explicaron los autores.

En un espectro más amplio del estudio, Bruce y sus colegas afirmaron que si la mitad de los 5.568 municipios de Brasil estuvieran bajo el liderazgo femenino, las muertes en el país, que actualmente superan las 550.000 víctimas, serían 15% menos. Dicho de otra forma, hubieran podido salvarse las vidas de más de 80.000 personas. Sin embargo, la realidad indica que actualmente son menos del 13% las alcaldías lideradas por mujeres en todo el territorio brasileño.

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“Siempre vale recordar que estos datos son válidos para municipios de pequeño y mediano tamaño, pero creemos que es valedero el cálculo para entender la relevancia del fenómeno cuando lo pensamos desde el lado de las políticas públicas”, señala en el estudio Alexsandros Cavgias, uno de los responsables del trabajo que aún será revisado por científicos de diferente índole.

Regresando a las medidas “no farmacéuticas” a las que se refirieron los autores como uno de los puntos clave en la comparación, las mujeres llevaron a cabo acciones de ese tipo en sus municipios hasta un 10% más que sus pares hombres.

En lo que se refiere estrictamente al uso de mascarillas médicas, las líderes femeninas obligaron a la utilización en sus comunidades un 8% más que los líderes masculinos. En cuanto a los test negativos de coronavirus para entrar en sus ciudades, las mujeres fueron 14% más firmes en esa disposición preventiva.

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Sobre la explicación en la diferencia de gestión entre las y los líderes vecinales, los especialistas consideraron diversas razones para la toma de decisiones. Según explicaron Bruce y Cavgias, no existe una diferencia significativa de edades (generacional) entre los alcaldes de diferentes sexos. Otro de los puntos analizados fue la diferencia ideológica entre mujeres y hombres, ya que la ultraderecha conservadora del presidente Bolsonaro condenó cada vez que pudo el uso del tapabocas, el distanciamiento social y las restricciones comerciales.

“Pero cuando nos fijamos en eso, en sus posiciones políticas o partidarias, notamos que las alcaldesas eran inclusive más cercanas a los conservadores que sus pares masculinos”, explicó Bruce.

A pesar de que las mujeres analizadas sí tienen niveles de escolaridad más avanzados que sus colegas masculinos, la investigación demostró que la adopción de medidas de cuidado más rígidas no variaba según ese registro educacional. “Sinceramente, lo que sabemos hasta ahora es todo lo que no causa diferencias, pero no llegamos a determinar qué es, efectivamente, lo que está por detrás de este fenómeno”, aclaran los autores.

“Es una falencia que no tengamos una explicación clara para este fenómeno en la investigación. Pero aunque no sepamos qué es lo que provoca la diferencia, resulta interesante que todos los partidos y sus electores observen este tipo de cosas a la hora de hacer sus apuestas, de pulsar el botón por un candidato. El punto clave es que, como se comprobó, existen diferencias abismales en la gestión entre hombres y mujeres durante situaciones críticas”, afirmó Sergio Firpo, economista del Insper, quien leyó el artículo a pedido de su colega Raphael Bruce.

Antes del estudio realizado en conjunto por los especialistas del Insper, de la Universidad de Sao Paulo y de la Universidad de Barcelona, la economista brasileña Fernanda Brollo también trabajó sobre las diferencias entre las gestiones de las líderes femeninas frente a los gobernantes masculinos fuera del contexto de pandemia. De acuerdo con las conclusiones de Brollo, que cruzó los datos de 400 municipios entre los años 2000 y 2004, las mujeres solían involucrarse menos en casos de corrupción.

De acuerdo con aquella investigación, un precedente relevante para Bruce y compañía, las alcaldesas tenían entre 29% y 35% menos posibilidades de entrar en conductas corruptas. Sin embargo, esos resultados no le dieron a las mujeres ninguna ventaja dentro del sistema político. Durante el periodo analizado por Brollo, las alcaldesas recibieron entre 30% y 55% menos de aportes en recursos electorales para sus campañas. Además, la posibilidad de una reelección para esas líderes fue 20% menor que la de los alcaldes.

La propia Brollo, en la conclusión de su trabajo, se cuestiona si tales diferencias en la participación en casos de corrupción o en la gestión de crisis se mantendrían si las mujeres tuvieran las mismas posibilidades que los hombres. La política brasileña, como sucede en casi toda América Latina, es dominada, en su gran mayoría, por el género masculino.

“Tal vez las mujeres alcaldes o gobernadoras terminan siendo mejores tomadoras de decisiones bajo situaciones de crisis porque ya están acostumbradas a sufrir con la presión y tienen desafíos adicionales, que no encuentran los hombres, para escalar en su carrera política; aunque ese no sea un aspecto observable de la realidad, lamentablemente”, concluye Raphael Bruce.

Si bien aún queda mucho por entender, la investigación realizada por los especialistas paulistas y catalanes muestra el camino para emprender nuevos estudios al respecto. “Será emocionante y muy interesante investigar, en los próximos meses, si las alcaldesas se manejaron mejor que los alcaldes, por ejemplo, en la aceleración de los programas de vacunación y la recuperación económica pospandémica”, sostienen los autores.

“Además, nuestros resultados también plantean si es esperable un desempeño similar (superior) de las mujeres en los cargos privados. Por lo pronto, hay mucho por investigar, inclusive si las mujeres suelen obtener mejores resultados bajo cualquier situación de presión o crisis. En resumen, un próximo trabajo podría aclarar si las empresas privadas dirigidas por mujeres obtienen mayores ganancias y cuentan con empleados más felices que las corporaciones lideradas por hombres en tiempos difíciles”, culminaron.

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