11 Feb 2020 - 2:00 a. m.

Los demócratas buscan recuperarse de su peor semana en New Hampshire

Los candidatos afilan sus espadas en el segundo asalto de esta contienda, marcado por el fiasco de Iowa. Bernie Sanders y Pete Buttigieg parten como favoritos en la contienda.

Jesús Mesa / @JesusMesa

 Los demócratas Pete Buttigieg, Elizabeth Warren, Joe Biden y Bernie Sanders buscan fortalecer sus candidaturas en las primarias de New Hampshire.  / AFP
Los demócratas Pete Buttigieg, Elizabeth Warren, Joe Biden y Bernie Sanders buscan fortalecer sus candidaturas en las primarias de New Hampshire. / AFP

Dividido y sin una hoja de ruta clara para enfrentar a Donald Trump, el Partido Demócrata llega este martes al pequeño estado de New Hampshire, como es tradición en Estados Unidos, con la obligación de dejar atrás una caótica semana en la que todo les salió al revés y empezar a consolidar la estrategia para disputar la presidencia.

No fueron días fáciles para los demócratas. Mientras Trump superó victorioso el juicio político en su contra, del que salió fortalecido al evidenciarse la unidad de su partido en torno a su figura, los demócratas vivieron un bochornoso episodio en las primarias de Iowa, donde un problema en el nuevo sistema de conteo virtual retrasó los resultados.

“Nada funciona, igual que cuando manejan el país”, se mofó Trump tras la caótica jornada electoral en Iowa. Burlas que los demócratas planean dejar atrás esta semana.

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Después del caos, los resultados sorprendieron al mundo político estadounidense. Los ganadores fueron el izquierdista Bernie Sanders y el moderado Pete Buttigieg, un tipo hasta hace poco desconocido en la política estadounidense. Elizabeth Warren y Joe Biden, los favoritos del establecimiento, sufrieron una estrepitosa derrota.

Pero si bien estas primarias apenas marcan el inicio de la campaña y no podría decirse que así va a terminar la contienda, el caucus de New Hampshire puede dar mayores luces de lo que pueda suceder en julio, cuando se decida el candidato que enfrentará a Trump en noviembre.

New Hampshire ha votado demócrata a la Casa Blanca en las últimas cuatro elecciones, pero en 2016 Hillary Clinton aventajó a Trump por poco más de 2.500 votos, por lo que los demócratas buscan evitar una sorpresa. Es además un estado muy singular, que genera una mezcla de esperanza y zozobra en los candidatos: con solo 1,3 millones de habitantes, se caracteriza por el formidable peso del votante independiente (el 42 % de los electores no se adscriben a ningún partido).

Sanders parte con la ventaja que le da haber ganado en New Hampshire en 2016, con un 60 % del voto, y ser senador del vecino estado de Vermont, pero Buttigieg goza del factor sorpresa, que ya explotó en Iowa. La senadora Elizabeth Warren buscará mejorar la tercera posición que obtuvo en los caucus para no caer en la irrelevancia. Y Biden, por su parte, “abrió el paraguas”, como se dice en el fútbol, y dijo que espera recibir un revés como el de Iowa, donde fue cuarto.

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La división, un inconveniente

Si algo quedó claro tras el discurso del Estado de la Unión de la semana pasada y la absolución del presidente republicano en el juicio político, es que Donald Trump cuenta con el apoyo casi total de su partido. Una situación que no es igual del lado demócrata, en donde aún no se sabe quién llevará las antorchas.

Las primarias de Iowa fueron un cimbronazo para el establecimiento demócrata, que prefiere candidatos moderados como Biden o Warren, por encima de Sanders y Buttigieg, quienes curiosamente parten con ventaja para este martes.

El buen desempeño de Sanders y Buttigieg en Iowa los ha hecho ser objeto de las críticas de los demás candidatos y el establecimiento demócrata. Al veterano senador de 78 años lo acusan de ser una “solución extrema” y a Buttigieg “de no tener experiencia”. Pero las encuestas reflejan otra realidad. Se prevé un resultado a favor de estos dos en New Hampshire, algo que podría provocar aún más tensión dentro de las filas azules.

“Para marzo, un socialista probablemente será el claro favorito en un partido a cuyos líderes no les gustan ese tipo de cosas”, explica Derek Thompson, analista político estadounidense, en The Atlantic.

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El caso más llamativo es el de Joe Biden, quien como vicepresidente de Barack Obama forjó una imagen de líder carismático, pero no ha conseguido despegar y sus recaudaciones de fondos han estado por debajo de las de Sanders y Buttigieg. Y si bien sabe que aún es el favorito a nivel nacional, una victoria de sus contrincantes en New Hampshire podría poner en serio peligro su candidatura a la presidencia. De hecho, las encuestas de opinión realizadas en este estado, después de las primarias de Iowa, muestran que Biden cayó del primer al tercer lugar, detrás de Sanders y Buttigieg.

De acuerdo con analistas, esta situación se asemeja mucho a la ocurrida en 2016 en las filas del Partido Republicano, cuando la aparición de un outsider como Donald Trump terminó por desplazar a pesos pesados como Ted Cruz, Jeff Bush y Marco Rubio.

Quien estará muy pendiente de lo que ocurra este martes es Michael Bloomberg, el multimillonario hombre de negocios que ha manifestado su interés de ingresar a la campaña y gusta a la dirigencia del partido. Además, como Trump en 2016, cuenta con fondos ilimitados.

“De perfilarse Sanders, los demócratas del establecimiento buscarán al único líder inteligente, confiable y autoritario que tenga una operación nacional masiva”, explica Thompson.

Lo cierto es que los demócratas esperan esta semana que se hable más de política que de fiascos tecnológicos como el del 3 de febrero. También esperan que la carrera empiece a tomar forma, pues, por ahora, a nueve meses de las elecciones, Trump parte con gran ventaja.

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