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6 Apr 2022 - 2:28 p. m.

¿Qué está pasando en Perú? Las salidas en falso de Pedro Castillo

Desde hace algunos días, el aumento en los precios del combustible y de los alimentos ha incentivado una ola de protestas en Perú. La decisión de Pedro Castillo de decretar el toque de queda profundizó el descontento social, mientras que parece que de la reunión que sostuvo en el Congreso no salieron estrategias para enfrentar la crisis, pero sí una imagen de improvisación y desconocimiento de su administración.
Miles de peruanos desafiaron el toque de queda ordenado por el presidente Pedro Castillo para Lima y su vecina provincia de Callao, y se manifestaron en la capital para pedir la renuncia del mandatario.
Miles de peruanos desafiaron el toque de queda ordenado por el presidente Pedro Castillo para Lima y su vecina provincia de Callao, y se manifestaron en la capital para pedir la renuncia del mandatario.
Foto: ALDAIR MEJIA

La protesta social que vive Perú puso a Pedro Castillo en una posición en la que antes no había estado. Si bien en 2017 el entonces profesor lideró unas manifestaciones en contra del Ministerio de Educación, ahora él no es quien protesta sino quien gobierna, y sus posturas y acciones durante la jornada en la que decretó el toque de queda en Lima y en el puerto del Callao muestran visos de indiferencia e improvisación. Así se lee en la editorial del 5 de abril del diario peruano El Comercio: “la salida elegida confirma la incompetencia de una administración que desde el primer día de las manifestaciones no supo cómo lidiar con ellas”.

Un paro parcial de transportistas, desencadenado ante el aumento en los precios de los combustibles y los alimentos, precedió la decisión de Castillo de encerrar por un día a cerca de 10 millones de peruanos. Varias voces alertaron que la medida era inconstitucional y resultaba en una violación a los derechos. Por ejemplo, el abogado Carlos Rivera, uno de los defensores de las víctimas del gobierno de Fujimori, escribió el martes en Twitter que “la medida dictada por el presidente Pedro Castillo es abiertamente inconstitucional, desproporcionada y violatoria del derecho a la libertad individual de las personas”. Por su parte, la periodista Rosa María Palacios tuiteó ese mismo día que “al filo de la medianoche, no hay forma de informar y ser informado. Una medida tan radical, violatoria de todo derecho y desproporcionada, solo revela que el gobierno ha perdido todo control del orden público”.

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Si bien el mandatario peruano optó por levantar el toque de queda, tras un diálogo con el Congreso, las críticas a su gestión se han hecho sentir. El Comercio informa que durante el encuentro en el legislativo, “Castillo no ofreció explicaciones sobre las decisiones de su gobierno en la compleja situación que atraviesa el país”. Mientras que los manifestantes se congregaron alrededor de la sede, el jefe de Estado anunció el levantamiento de la medida restrictiva y optó por retirarse del recinto, argumentando que tenía que firmar el documento para oficializar la derogatoria. En respuesta, María del Carmen Alva, presidenta del Congreso, dijo: “Lo pueden redactar en su oficina y lo puede firmar acá. Si usted quiere retirarse, está en su decisión. Las firmas ahora son digitales”.

La protesta social puso a Pedro Castillo en una posición desconocida: ya no es quien se manifiesta sino quien gobierna.

Más allá de que de la reunión en el Congreso no surgieron soluciones puntuales para manejar el descontento social y ofrecer medidas para contrarrestar el aumento en los precios de los combustibles y los alimentos, lo que se evidenció en la jornada de ayer fue la desconexión entre el gobierno y los peruanos. “Lo ocurrido anoche ha hecho evidente la desconexión de la realidad y la desvergonzada improvisación de algunos funcionarios del Ejecutivo. En la madrugada de hoy, en RPP, el ministro de Justicia, Félix Chero, buscó justificar la inmovilización y minimizar sus consecuencias. Por ejemplo, consultado sobre cómo los ciudadanos que viven de su trabajo del día a día podrían alimentarse hoy, respondió con un comentario que, en otro tiempo y en otro lugar, hubiese echado leña a la Revolución Francesa: ‘No creo que se queden sin comer, porque es un día’”, se lee en la editorial de El Comercio de ayer.

La medida del toque de queda fue considerada por medios de comunicación y ciudadanos como violatoria del Estado de derecho y del derecho a la protesta, e incluso impulsó la convocatoria de marchas en contra de Pedro Castillo. Durante la noche del martes, se escucharon arengas que decían “Fuera Castillo, fuera”, además de algunos cacerolazos con los que los peruanos pedían su renuncia. Justamente, la editorial de hoy de El Comercio se titula “Presidencia insostenible” y hace un llamado a que “el presidente Pedro Castillo dé un paso al costado”.

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