
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este sábado la creación de una alianza de 17 países americanos para “destruir” a los cárteles de narcotraficantes del continente, durante una cumbre celebrada en su club de golf en Doral (Florida) con una docena de mandatarios afines.
“El corazón de nuestro acuerdo es el compromiso de utilizar fuerza militar letal para destruir estos siniestros cárteles y redes terroristas. De una vez por todas, vamos a acabar con ellos”, declaró Trump ante sus invitados.
“Los líderes de esta región han permitido que grandes franjas de territorio en el hemisferio occidental queden bajo el control de pandillas transnacionales (...) No vamos a permitir que eso ocurra. Vamos a ayudar”, añadió el mandatario republicano. “¿Quieren que usemos un misil? Son extremadamente precisos. ¡Piu! Lo mandamos directo a la sala de estar y se acabó el miembro del cártel”.
Antes de su anuncio, Trump saludó a sus 12 invitados, entre ellos aliados fieles como el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa o el salvadoreño Nayib Bukele, al que calificó de “gran presidente”.
La cita se enmarca en su versión de la histórica Doctrina Monroe, con la que ha prometido intervenir para promover los intereses de Washington en las Américas, aumentar la seguridad del país y frenar la influencia de potencias como China.
Un ejemplo de esta postura fue la operación de las fuerzas estadounidenses que se saldó con el derrocamiento y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el 3 de enero en Caracas, o el bloqueo impuesto a la entrega de petróleo a Cuba.
El encuentro coincide asimismo con la guerra emprendida por Washington e Israel contra Irán, la semana pasada.
Le recomendamos: Los argentinos se endeudan para comer: vivir se ha reducido al estrés de sobrevivir
Inseguridad, clave en el discurso
Además de Bukele, Milei y Noboa, Trump recibió en Doral, cerca de Miami, a los presidentes de Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Honduras, Panamá, Paraguay, Guyana y Trinidad y Tobago, así como al presidente electo de Chile, José Antonio Kast.
La mayoría de los invitados comparte la preocupación de Washington por el auge del crimen organizado en el continente, un fenómeno que afecta a países que hasta hace poco se consideraban bastante seguros, como Chile y Ecuador, explica Irene Mia, experta sobre América Latina en el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés).
Esta situación ha ayudado a la derecha latinoamericana a ganar elecciones recientes y explica que el intervencionismo de Trump haya generado menos rechazo del esperado en una región con una larga historia de tensiones con Washington, añade la analista.
Y algunos líderes, como Noboa, no dudan en estrechar lazos con Washington.
El presidente ecuatoriano anunció esta semana “operaciones conjuntas” junto a Estados Unidos y aliados regionales contra los narcotraficantes, que convirtieron a uno de los países más seguros de América Latina en uno de los más violentos en pocos años.
Aprovechan su relación con Trump
Más allá de su afinidad ideológica con Trump, algunos de estos mandatarios han sabido aprovechar su buena relación con el republicano.
El hondureño Nasry Asfura recibió, por ejemplo, un apoyo clave del presidente estadounidense en las elecciones del año pasado, y en el caso de Milei, su buena sintonía con Trump facilitó que Estados Unidos otorgara un apoyo por USD 20.000 millones de mediante un canje de divisas en 2025.
Pero esta coalición de gobiernos afines plantea interrogantes sobre su alcance y durabilidad, según Irene Mia.
La experta señala que las propuestas de Washington para América se basan en una agenda puramente negativa. “Todo se reduce a las amenazas que representa la región para la seguridad estadounidense: la migración y el crimen organizado”, dice.
Vea también: Ecuador y EE. UU. atacan campamento de disidencias de las FARC en frontera con Colombia
Mia apunta asimismo a otra debilidad de esta cumbre dedicada a la lucha contra los cárteles: la ausencia de México -al que describe como “el director ejecutivo de la cadena de suministro del narcotráfico”-, y de Brasil -cuyos grupos criminales son claves para el envío de drogas a Europa-, gobernados por los izquierdistas Claudia Sheinbaum y Lula da Silva respectivamente.
El propio Trump señaló este sábado a México como “el epicentro de la violencia de los cárteles” que alimentan “gran parte del derramamiento de sangre” en América. “Los cárteles están dirigiendo México. No podemos tener eso cerca de nosotros”, dijo.
Para Mia, a pesar de esta aparente buena sintonía entre los gobiernos derechistas del continente y Washington, el apoyo de esos países “es bastante frágil debido a la relación problemática” entre América Latina y Estados Unidos.
“Es un equilibrio muy delicado saber si la población aprobará la política de Trump y hasta cuándo”, asegura.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.
El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.
Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!
📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com