A pesar de que Rusia declaró un cese al fuego unilateral, a propósito de la celebración de la Navidad ortodoxa, las tropas de Moscú llevaron a cabo ataques en Ucrania, matando al menos a tres personas. Dada la violación de Moscú a una tregua que debía durar entre el 6 y el 7 de enero, se reportaron ataques en al menos siete regiones del este y el sur de Ucrania.
El viernes, según el gobernador Yaroslav Yanushevych, las tropas rusas bombardearon el sur de Jersón 39 veces. Además, el Ejército ucraniano reportó que dos personas murieron y 13 resultaron heridas en el bombardeo ruso de Bajmut, en el Donbás. Por su parte, según informó Reuters, el gobernador de Lugansk, Serhiy Haidai, dijo que en las primeras tres horas del alto al fuego, los rusos bombardearon posiciones ucranianas 14 veces y asaltaron un asentamiento tres veces.
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Los ataques ocurrieron justo cuando Estados Unidos anunció que enviaría a Ucrania otros US$3.750 millones en armas, así como vehículos blindados Bradley, conocidos como “asesinos de tanques”. Alemania también le ofreció a Kiev el sistema de defensa aérea “Patriot”. Entretanto, de acuerdo con el Ministerio de Defensa del Reino Unido, los combates entre las fuerzas rusas y ucranianas continuaron a un “nivel de rutina” en el período de la Navidad ortodoxa. Además, según el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas, 110.740 soldados rusos han muerto en la ofensiva. En su actualización matutina del sábado, reportó que 490 soldados fallecieron el viernes.
El gobierno de Ucrania rechazó el alto al fuego unilateral y se refirió a él como un movimiento cínico del Kremlin. De hecho, desde que Putin lo declaró, las autoridades ucranianas escucharon con recelo el anuncio. Por ejemplo, un asesor de la Presidencia ucraniana, Mijaílo Podoliak, calificó el jueves de “hipocresía” lo dicho por Putin y le pidió a las tropas de Moscú abandonar el país. “Rusia debe abandonar los territorios ocupados, solo entonces habrá una ‘tregua temporal’. Guárdense su hipocresía”, escribió en Twitter.
En otro mensaje destinado a la prensa, Podoliak denunció este alto al fuego ordenado por el presidente ruso, Vladimir Putin, de “mero gesto de propaganda”. “Rusia está intentando por todos los medios reducir al menos de manera temporal la intensidad de los combates y los ataques contra sus centros logísticos para ganar tiempo”, prosiguió Podoliak, en un contexto en el que Rusia ha recibido varios golpes, como el de la muerte de más de 80 soldados en el este de Ucrania en medio del mayor ataque contra las tropas de Moscú en los casi 11 meses de guerra y que tienen a la cúpula militar de Moscú bajo el escrutinio por supuesta negligencia.
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