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4 Mar 2022 - 5:51 p. m.

Exmilitares colombianos se preparan para defender a Ucrania de la invasión rusa

El Espectador conoció que un grupo de 50 exintegrantes del Ejército de Colombia adelantan gestiones para formar parte de la Legión de Defensa Territorial de Ucrania, un grupo élite convocado por el presidente ucraniano Volodímir Zelenski en el marco de la guerra con Rusia.
Joseph Casañas Angulo

Joseph Casañas Angulo

Periodista Cultura
Un combatiente de las Fuerzas de Defensa Territorial de Ucrania, la reserva militar de las Fuerzas Armadas de Ucrania, hace guardia en las contracciones antitanque en la posición de la Plaza de la Independencia en Kiev.
Un combatiente de las Fuerzas de Defensa Territorial de Ucrania, la reserva militar de las Fuerzas Armadas de Ucrania, hace guardia en las contracciones antitanque en la posición de la Plaza de la Independencia en Kiev.
Foto: AFP - SERGEI SUPINSKY

Un grupo conformado por 50 exmilitares del Ejército de Colombia inició esta semana el proceso para sumarse a la Legión de Defensa Territorial de Ucrania, un grupo élite de militares extranjeros convocado por el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. El mandatario hizo el llamado el pasado 27 de febrero, cuatro días después del comienzo de las operaciones militares rusas en ese país: “Todos aquellos que quieran unirse a la defensa de la seguridad en Europa y el mundo pueden venir y estar al lado de los ucranianos contra los invasores del siglo XXI”, dijo Zelenski.

Horas después, el ministro de Relaciones Exteriores, Dmitro Kuleba, amplió la información en su cuenta de Twitter: “Extranjeros dispuestos a defender Ucrania y el orden mundial como parte de la Legión Internacional de Defensa Territorial de Ucrania, los invito a ponerse en contacto con las misiones diplomáticas extranjeras de Ucrania en sus respectivos países. Juntos derrotamos a Hitler y también derrotaremos a Putin”, trinó el jefe de la diplomacia ucraniana.

Camilo Sánchez*, uno de los exmilitares colombianos que planea enlistarse en la legión del Ejército de Ucrania, dice en entrevista para El Espectador, que luego de los anuncios hechos por el gobierno de Zelenski, este grupo de exmiembros del Ejército de Colombia se puso en contacto con un militar ucraniano para iniciar el proceso.

“Nos solicitaron documentos que acreditaran que no tenemos antecedentes penales o procesos disciplinarios en curso. Además, nos pidieron certificar nuestra experiencia militar en combate y la hoja de vida en la que se especificara nuestro conocimiento en terreno. Una vez comprobó esa documentación nos citaron a una entrevista. Si Dios quiere en diez días nos estaremos sumando a la legión en Ucrania”, dice Sánchez, quien es sargento viceprimero con asignación de retiro.

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En esta entrevista para El Espectador el sargento viceprimero (r) evita revelar el país desde el que responde las preguntas. Sin embargo, enciende la cámara de su celular. Viste un camuflado verde y lleva terciado un fusil. “Ahorita mismo estoy trabajando en un país de Centroamérica que, por cuenta del conflicto, requiere de nuestros servicios”.

Este exmilitar hace parte de un negocio creado en torno a la guerra. Una industria que, grosso modo, busca aprovechar la experiencia militar de miles de soldados colombianos para ponerla al servicio de naciones extranjeras que les ofrecen mejores salarios de los que pueden devengar en Colombia. La primera empresa de reclutamiento de mercenarios en el país, según reseña una nota de la DW, fue la estadounidense Blackwater, que en 2009 abrió una oficina en Bogotá y contrató a 7.000 exmilitares que fueron llevados a Dubai.

El militar colombiano es muy apetecido en este negocio por las habilidades que adquiere en el combate, según Sánchez. “La preparación en el ejército es buena, pero nosotros somos muy requeridos por las destrezas que obtenemos en el terreno. El número de combates que enfrentamos hace que tengamos ventaja sobre militares de otros países que en teoría pueden estar mejor preparados (…). Soy especialista en explosivos. En Colombia me encargada de desactivar los artefactos que los grupos armados instalaban contra la población”.

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— ¿Este trabajo es voluntario o espera alguna contraprestación?

— Gratis no voy a ir. Aunque esto es un trabajo, tampoco pretendo tener un salario de congresista. Muchos de nosotros buscamos mejorar la calidad de vida de nuestras familias. Para nadie es un secreto que las economías europeas son más fuertes que la economía colombiana. Los salarios en Colombia son insuficientes. Y lo que hacemos hace parte de la migración colombiana en busca de oportunidades, solo que nosotros lo estamos haciendo por intermedio de la guerra.

Para llegar a Ucrania, según los uniformados que adelantan este proceso, se les pide que lleguen a Polonia por sus propios medios y recursos. Una vez reportan su presencia en la frontera con Ucrania, son contactados por personal de la Legión que los hace ingresar al país que resiste el embate militar ruso.

— Esta una profesión totalmente legal que el mundo tiene estigmatizada. En Colombia me formé durante 20 años y todos esos conocimientos militares ahora los estoy poniendo en práctica en seguridad privada. Además, tengo la satisfacción de que estoy empuñando un arma para defender una causa justa.

— ¿Qué espera obtener a cambio?

— No hay dinero que compense la vida humana. El riesgo que se asume en este trabajo es muy alto, sin embargo, este sacrificio lo hago para para obtener los beneficios de ser parte del Ejército de Ucrania, obtener un buen salario, un servicio de salud decente, subsidios educativos, entre otras ventajas que en Colombia es imposible conseguir.

Los mercenarios colombianos señalados de participar en un magnicidio

El sargento viceprimero Sánchez habla de lo que sucedió el 7 de julio de 2021, el día que fue asesinado el presidente de Haití Jovenel Moise. Tras el magnicidio, 19 exmilitares colombianos fueron capturados por su supuesta participación.

“El caso de Haití le dio una mala fama a este trabajo, y ha crecido la estigmatización. Los militares que fueron a esa misión fueron ingenuos y fueron engañados por la empresa que los contrató (…) Desde que se empezó a mover el tema de la Legión en Ucrania han aparecido varias empresas que se ofrecen para mediar en el proceso. Eso es un fraude. Todo hay que hacerlo directamente con la embajada, pero eso lo sé porque ya llevo muchos años en este trabajo, sin embargo, fácilmente puede caer ahí gente que no tiene la experiencia”. Al respecto le invitamos a leer: Militares colombianos en Haití enfrentan trabas y no han conseguido abogado

Este no es el único grupo de exmilitares colombianos que inició contactos con el Gobierno de Ucrania para sumarse a la Legión. El pasado miércoles un grupo de 15 exmilitares se reunió en el Parque Simón Bolívar de Bogotá para concretar detalles del proceso. Miguel Torres, suboficial retirado del Ejército, es uno de ellos.

“En esa reunión acordamos que en los próximos días vamos a viajar ocho compañeros a Lima, Perú, para ponernos en contacto con la embajada. Aquí en Colombia no hay embajada de Ucrania, por eso nos toca hacer ese viaje para legalizar y agilizar todo el proceso porque en Bogotá no hemos tenido respuestas del consulado”.

Contrario a lo que dice el sargento viceprimero Sánchez, Miguel Torres le dice a El Espectador que su viaje a Ucrania está motivado por “el orgullo de defender a un país que está siendo atacado”.

“Esto no es de mercenarios, no nos van a pagar. Nadie va a recibir plata. Desde los 9 años quería empuñar un arma, pero siempre he sabido que las armas no se empuñan para destruir, ni para matar, sino para neutralizar. Una cosa es usar las armas para matar, como un delincuente, pero neutralizar lo hacemos las personas que queremos velar por la seguridad e integridad de la nación”, dice.

Para el viaje a Lima, Miguel Torres llevará una maleta pequeña. Empacará tres pantalones, cinco camisas bien dobladas, ropa interior y varios pares de medias. “Estoy ansioso y con ganas de llegar allá. En mi familia dicen que sienten miedo, pero son decisiones que uno toma y pueden ayudar o afectar. Hay que estar preparados”.

Aunque dice que su motivación no es el dinero tiene la esperanza de que una vez finalice la guerra, sus esfuerzos sean recompensados. “Tal vez con una nacionalidad para mi esposa y una mejor educación para mis hijos, pero eso lo vamos viendo en el camino”, dice. Para llegar a Lima y posteriormente a Polonia, este exmilitar destinará $12.000.000. “Ojalá que en algún momento pueda tener el retorno de esa inversión”, finaliza.

¿Colombia ha contemplado enviar militares activos al conflicto con Ucrania?

En entrevista con la FM, el presidente Iván Duque señaló la semana pasada que “Colombia no está en este momento haciendo ningún tipo de valoración para enviar tropas a que entre en confrontación con ningún país, nosotros estamos obrando dentro del multilateralismo sobre el pleno rechazo a esta agresión injustificada”.

“Colombia es un miembro asociado (de la OTAN), Colombia no es un miembro pleno, ningún miembro asociado por la cláusula de acción conjunta, esta cláusula de acción conjunta solamente es aplicable a una agresión a un país miembro pleno”, puntualizó.

***

Desde que el presidente de Ucrania anunció la creación de la Legión de Defensa Territorial, decenas de organizaciones no gubernamentales se han ofrecido para, entre otras cosas, traducir la documentación oficial ucraniana para que quienes estén interesados en integrarla inicien el proceso. Con Ucrania es una de esas organizaciones.

“El equipo de Con Ucrania es un equipo abierto y dinámico, formado por personas de todo tipo de perfiles, tanto investigadores y personas con vocación política y social formal, como personas de perfiles ajenos a la política convertidas en activistas bajo los últimos y lamentables acontecimientos en Ucrania”, se lee en el perfil de Facebook de esta organización que tiene voluntarios, la mayoría ucranianos, residentes en diferentes ciudades de España como Madrid, Málaga, Barcelona, Valencia y Murcia.

El Espectador habló con un miembro de este grupo de voluntarios que tradujo del ucraniano al español los requisitos que exige el gobierno europeo para este tema.

“Desde que publiqué la traducción oficial varios colombianos se han comunicado conmigo. El primero que se comunicó, que fue el señor Sánchez, me dijo que iba a ir a Ucrania con un grupo grande de militares. Ellos van con fondos propios, que así es como se tiene que ir. El Gobierno ucraniano no ayuda con ningún tipo de dinero para ese traslado. El interesado debe llegar a Polonia y una vez en la frontera se reúne con la persona asignada que lo lleva al punto de entrenamiento o a la base militar correspondiente. La persona debe tener entrenamiento militar y comunicarse con la embajada y allí les asignan un asesor militar que los guía en el proceso (…) Me han escrito voluntarios de México, Nicaragua, Bolivia, entre otros”, dice.

Esta nueva oleada de exmilitares colombianos que se preparan para pelear un conflicto ajeno hace parte de un negocio de vieja data que, de alguna forma, se afinca en cantidad de militares que piden la baja. Unos 10 mil efectivos por año, según el Ministerio de Defensa.

“Uno es feliz haciendo lo que uno sabe… Es como el futbolista que es feliz jugando o el médico es feliz salvado vidas. El contratista privado es feliz prestando seguridad”, finaliza el sargento viceprimero (r) Camilo Sánchez.

*Nombre modificado para salvaguardar la identidad de la fuente

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