15 Aug 2018 - 2:00 a. m.

¿Por qué se cayó el puente de Morandi, en Italia?

Una parte del viaducto Morandi, en Génova, se desplomó dejando decenas de muertos. En los últimos años Italia había reducido la inversión en infraestructura vial.

redacción internacional

Servicios de emergencia buscan entre los escombros tras el derrumbe de un puente en Génova (Italia). / EFE
Servicios de emergencia buscan entre los escombros tras el derrumbe de un puente en Génova (Italia). / EFE

La caída de un tramo del puente Morandi, en Génova (Italia), que dejó más de 30 de muertos, decenas de heridos y muchas casas afectadas, destapó un grave problema: el estado de carreteras, viaductos y otras infraestructuras en ese país. Lea también: Aumenta a 30 el número de fallecidos por derrumbe de puente en Italia

Datos publicados por la prensa italiana señalan que en los últimos diez años los gobiernos italianos han invertido menos de la mitad en infraestructura vial que países vecinos como Francia, Alemania y el Reino Unido.

El puente Morandi parece ser un ejemplo de esa falta de inversión. Aunque Stefano Marigliani, director vial en Genova, dijo que “el colapso del puente era inesperado e impredecible, pues estuvo monitoreado todo el tiempo y no había razón para considerarlo un peligro”, el ministro de Transporte italiano, Danilo Toninelli, denunció que “la compañía que tiene la concesión para operar la sección de la carretera, incluido el puente que colapsó, estaba a punto de lanzar un proceso de licitación de 20 millones de euros (US$22,7 millones) para un importante trabajo de seguridad en el puente”.

El grupo Atlantia, que gestiona la concesión de la carretera en donde está el puente Morandi, indica en su sitio web que ha gastado 11.400 millones de euros para mejorar su red italiana desde 1997, en el marco de un programa de obras de 24.400 millones de euros en 923 km de autopistas.

El primer ministro de Italia, Matteo Salvini, entró al debate: “Deberíamos preguntarnos si respetar los límites presupuestarios es más importante que la seguridad de los ciudadanos italianos. Obviamente para mí no es así”. El ministro de Justicia, Alfonso Bonafede, describió el derrumbe como una “verdadera tragedia” y aseguró “quien tenga que pagar, pagará”.

Vea aquí: En fotos, así quedó el puente desplomado en Génova

Un puente problemático

Según dijo el ministro Toninelli, “falta mantenimiento a la mayoría de obras en Italia que datan de la década de los 60”. El puente Morandi fue inaugurado en 1967 por el presidente Giuseppe Saragat. Era uno de los más largos del país, con una longitud de 1.182 metros y una altura de 90 metros. La sección que colapsó, de 200 metros, se ubicaba en la carretera que une Italia con Francia.

Según los primeros reportes, fue durante una repentina y violenta tormenta que la infraestructura cedió y 30 vehículos y tres camiones cayeron desde una altura de 45 metros.

Ian Firth, ingeniero estructural y especialista en puentes, declaró que el diseño del puente era bastante inusual. Según la página ingegneri.info, el puente fue proyectado por Ricardo Morandi, creador de un sistema de pretensado bautizado como el “Morandi M5”.

Esta misma forma de construcción fue usada en un puente venezolano: el General Rafael Urdaneta, ubicado en la bahía de Maracaibo y que también colapsó. La construcción medía 8,7 kilómetros y se cayó en abril de 1964, cuando un camión cargado de 36.000 toneladas de petróleo chocó contra uno de los pilares del puente. El impacto fue tan fuerte, que el puente se vino abajo.

“El puente de Morandi es un fracaso de la ingeniería y pronto tendrá que ser reconstruido porque los costos de mantenimiento serán exorbitantes y superarán los de la reconstrucción”, declaró hace dos años Antonio Brencich, profesor de construcción en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Génova.

El experto había advertido que el Morandi presentaba “una falla de ingeniería”. Desde su construcción, explica la prensa italiana, el puente no hizo otra cosa que traer problemas.

“Los cables, que le valieron el sobrenombre de Puente de Brooklyn, se agregaron 20 años después de la inauguración para evitar el riesgo de colapso”, explicó Brencich, al reclamar un reemplazo de esta obra. Nadie le hizo caso. El grupo italiano Atlantia, que gestionaba la concesión de la autopista en la que se derrumbó una parte del puente, tiene obras en Brasil, Chile y España.

Atlantia gestiona más de 5.000 km de autopistas, sobre todo en Italia, donde se encarga del 51 % de la red del país, incluido el eje Milán-Bolonia-Florencia-Roma-Nápoles, y tiene obras en Brasil, Chile, India y Polonia.

Atlantia logró en 2017 un beneficio neto de 1.170 millones de euros y una facturación de 5.970 millones, unos resultados que aumentaron respectivamente en un 4,5 y un 8,9% en relación con el año anterior.

Tras el siniestro la concesionaria italiana explicó en una nota que estaba trabajando para consolidar el pavimento del viaducto y que, “tal y como estaba previsto, se había instalado un puente grúa para permitir el desarrollo de actividades de mantenimiento”.

Ahora la prioridad es sacar a las personas que aún puedan estar vivas y atrapadas bajo los escombros. Las casas bajo el puente, que corren el riesgo de colapsar, fueron evacuadas, pues expertos hablan de la posibilidad de nuevos derrumbes.

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